sábado, 2 de julio de 2011

EVASIÓN MULTIMILLONARIA Y LAVADO El escándalo del Casino Flotante

Escándalo alrededor del Casino Estrella. Millonaria evasión fiscal. Lotería Nacional. Luis Alberto Peluso. Contadora María Pilar Rego. Juez López Biscayart ordenó fiscalizar a Peluso y Egea y demás integrantes de la sociedad de hecho Casino Flotante. Pedido de información a la Unidad de Información Financiera. Posible lavado de dinero

El juez en lo Penal Tributario que lleva adelante la investigación por el resonado caso Skanska -Javier López Biscayart- tiene entre sus manos otra investigación que involucra una millonaria evasión fiscal que tiene como protagonistas principales a la sociedad de hecho conformada por el Casino Flotante “Estrella de la Fortuna”.
A su vez dicha sociedad de hecho se conformaba con Luis Alberto Peluso, Oscar Eduardo Dato Robinson, Mario Luis Fernández, Miguel Egea, Isaías Bororasky.
De Peluso se recuerda que ejerció hasta un tiempo atrás la Presidencia de Lotería de la Provincia de Buenos Aires y que su salida se vincula a este escándalo judicial, al punto que el gobernador Scioli decidió su rápido despedido pese a tratarse de un hombre muy vinculado al otrora secretario privado y hermano del propio gobernador bonaerense “Pepe” Scioli, hoy travestido a filas de Francisco de Narváez.
De Mario Luis Fernández alias “Lito” se lo recuerda como un antiguo operador político vinculado al ex Secretario General de la Presidencia durante el menemismo -Alberto Kohan-.
Al mismo tiempo otra protagonista de este escándalo judicial resulta ser la Contadora María del Pilar Rego, de quien se recuerda haber actuado y brindado sus servicios profesionales a Luis “Chiche” Peluso, lo cual la arrastraría a verse involucrada en el esquema de evasión fiscal agravada que investiga el doctor López Biscayart.
La sociedad de Hecho vinculada al Casino Flotante y Lotería Nacional habrían urdido una maniobra de ocultamiento al ente impositor eludiendo la declaración de los activos financieros provenientes de la asistencia financiera brindada a los asistentes (apostadores) al Casino Flotante.
Ese servicio de asistencia financiera involucraba valores millonarios a la clientela selecta de las salas de juego.
Con fecha 15 de febrero de 2011 el juez doctor López Biscayart le ordenó a la AFIP DGI para que en el término de diez días informe si se hubieron efectuado fiscalizaciones anteriores respecto de Peluso, -Dato Robinson, Volodarsky , Egea, Rego y Fernández; asimismo ordenó se remita copia de los informes que obren en poder de la administración fiscal o resoluciones por las cuales se hayan efectuado ajustes tributarios; el juez López Biscayart pidió también la remisión de todas las denuncias incoadas por el organismo sobre los nombrados.
En tal sentido, Dirección Nacional de Planificación Penal Tributaria y Aduanera de la AFIP- debe elaborar el informe del art. 18 de la Ley 24.769, a efectos de cruzar todos los gastos corrientes de los imputados, y compararlos con sus declaraciones juradas de ganancias y bienes personales; también investiga la participación de Lotería Nacional en la maniobra de evasión fiscal. Ídem respecto de los viajes al exterior efectuados, en particular, por Peluso.
La investigación sigue adelante bajo el impulso del querellante -Rubén José Curdi- bajo el patrocinio letrado del ex juez en lo Penal Económico -Dr. Guillermo J. Tiscornia-, y en un juicio laboral quedó demostrada la existencia de la relación laboral de Curdi con la sociedad de hecho Casino Flotante.
El juez laboral interviniente en un caso de despido libró oficio a Lotería Nacional a efectos de que adoptara los recaudos del caso, frente a la existencia de un servicio de asistencia financiera brindado a apostadores selectos en la sede del mismo Casino Flotante, bajo la complicidad de Lotería Nacional.
Que por los ingresos percibidos por asistencia financiera a los apostadores el Casino Flotante le daba a la sociedad de hecho el 12, 5% a liquidar cada tres días.
La última actuación del doctor López Biscayart remite al 27 de junio de 2011 donde el magistrado libró pedido de informes a la Unidad de Información Financiera (UIF) a cargo de José Sbatella a efectos de que se haga saber si se verifica la existencia de investigaciones preliminares por presunto lavado de dinero respecto de los nombrados Peluso, Dato Robinson, Egea, Volodarsky y Fernández.

viernes, 1 de julio de 2011

ANTE EL FRACASO DE SABBATELLA Ishii: la nueva operación para vaciar a Scioli

En marzo pasado, el kirchnerismo se entusiasmó con la idea de arrebatarle al sciolismo y los intendentes del conurbano una importante cantidad de concejales, diputados y senadores provinciales y hasta algunos intendentes. La herramienta elegida fue la colectora de Martín Sabbatella, orientada a captar votos progresistas y del peronismo de izquierda. Pero dos semanas atrás, se lanzó el Frente Amplio Progresista con Hermes Binner al frente y uno de sus efectos fue debilitar a Sabbatella, que al mismo tiempo era golpeado indirectamente por el escándalo Schoklender que alejó de la Casa Rosada a una parte de la izquierda.
Con un Sabbatella cada vez menos significativo en las encuestas, esta estrategia quedó bastante desarticulada. Entonces, el juego pasó a otro nivel. O sea, colocarle a Scioli un comisario político que sea el reaseguro de la Casa Rosada en caso de que aquél intente proyectarse como el candidato natural del peronismo para el 2015. A diferencia de lo ocurrido con Sabbatella, esta operación fue un éxito.
La pinza
Pero hay más. Una tercera operación -ahora en plena ejecución- apunta a arrebatarles a Scioli y a los intendentes una porción importante de los cargos en juego. El intendente de José C. Paz, Mario Ishii, es el encargado del nuevo emprendimiento. En una empresa que parece lírica, presentó listas para concejales, intendentes, legisladores provinciales y gobernador en los 135 distritos de la provincia. Al competir con Scioli en la primaria del Frente para la Victoria del 14 de agosto, Ishii busca movilizar el voto kirchnerista y también algunos progresistas decepcionados con Sabbatella. De acuerdo al sistema que se aplicará en la primaria, la minoría que alcance el 25% de los votos se quedará con una cuarta parte de las listas. Contando con el caudal kirchnerista y algunos votos progresistas, Ishii podría, por adentro del FpV, conseguirle a la Casa Rosada el resultado que se le escapa de las manos a Sabbatella, que lo intentó por afuera.
De llegarse a esto, el kirchnerismo se expandiría en los cargos y le restaría sustentabilidad al segundo mandato de Scioli. La insaciable voracidad K por los cargos se explica en parte por sí misma: el Gobierno cree que sólo puede seguir adelante si toma el control de todos los resortes del poder político. Pero, como el apetito viene comiendo, no hay que descartar que la operación de pinzas que protagonizan Mariotto e Ishii pueda ser, más adelante, la base política para una futura ofensiva en gran escala contra el gobernador. En este sentido, la extrema docilidad puesta de manifiesto por Scioli le está facilitando sobrevivir. Pero tal vez no tenga demasiado en cuenta que hasta ahora al Gobierno esto le conviene. Si esta ecuación cambia, Mariotto e Ishii podrían convertirse en sus verdugos.

Zannini: el López Rega de Cristina Kirchner

La sola mención del apellido terrible despierta reminiscencias de una situación histórica que todavía está vigente en la política argentina. López Rega, el hombre fuerte del Gobierno de María Estela Martínez de Perón, tiene su propio sucesor. Con otro signo y mayores sutilezas, casi como los pañuelos blancos de Hebe de Bonafini y sus amigas que deambulaban, entusiastas, en Olivos cuando se digitaron las candidaturas. O como la sonrisa de Estela Carlotto al abrazarlo a Boudou, el elegido que dispondrá de los subsidios. El nuevo López Rega se llama Carlos Zannini, Secretario de la Presidencia de la Nación y hombre fuerte del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, quien hace y deshace en materia de los planes políticos del gobierno, de su estrategia preelectoral y de las decisiones de fondo supeditadas al factor ideológico. Más aún, como López Rega, Zannini aconseja primero y después decide lo que debe hacer la Presidente de la República, a quien le corresponde la responsabilidad de hacerle caso. La criticada pieza teatral que la convirtió en una mala imitación de una monarca a la antigua, que pone candidatos ansiosos por cumplir funciones que aseguren la sumisión a lo que se les ordene. Como lo dijimos en su momento, fue un acto inédito en la vida institucional del país. Inédito y peligroso, que les costará muy caro a Zannini y a Cristina. ¿O a Cristina y a Zannini? El orden poco interesa pues lo concreto es que la ola del malestar peronista apenas ha comenzado. El desmembramiento ya se manifiesta, lento todavía pero inevitable.
Hace un par de días, dijimos que la vocación de voto en favor de la viuda, que ha dejado de ser doliente de un día para otro, había caído tanto como el esfuerzo que realiza el Gobierno para demostrar lo contrario. Hace 48 horas, el porcentaje era del treinta por ciento, lo que ubicaba al Frente para la Victoria ante la peligrosa necesidad de enfrentar la segunda vuelta electoral. En ese entonces, el porcentaje a favor de Cristina oscilaba en un treinta por ciento; hoy, las mismas fuentes diplomáticas manejan un punto menos, con todo lo que eso significa. Así, se afirmaron las primeras versiones en el sentido de que la Casa Rosada piensa suspender lisa y llanamente las primarias de agosto, que fueron pensadas por Néstor Carlos como una fórmula que fortaleciera las posibilidades de su mujer. Hoy, la maniobra se invirtió y mostrará a los votantes quiénes serán los que podrán competir y ganar. Por eso, el Gobierno quiere cerrar un entendimiento secreto con Binner, tentarlo a Alfonsín con promesas para llegar a un acuerdo parlamentario y amenazarlo a de la Sota más seriamente de lo que se supone, para que establezca un acuerdo con el candidato kirchnerista en Córdoba que frene una actitud independentista que amenaza con extenderse.
Esto tiene una exteriorización concreta en la fotografía de la Presidente Cristina al lado del emponchado Mario Ishii, intendente de José C. Paz, catapultado como candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires para competir con Daniel Scioli a quien apoya en simultáneo. Esto también es insólito, pero se explica de la siguiente manera: lo importante es colocar la mayor cantidad de diputados provinciales. Si pierde Scioli, arrastrado hacia abajo por el impuesto Mariotto como compañero de fórmula a raíz de su izquierdismo, casi mejor para Zannini; el manejo con un Ishii, maleable y sin ideas facilitará las cosas para el lanzamiento de leyes que fortalecerán el control absoluto de la economía en la principal provincia productiva del país. El problema, todavía no resuelto, es contener el malestar de los intendentes del conurbano, el núcleo fuerte que puede decidir el resultado de las elecciones.
Los intendentes ya conversan con Duhalde para después de la segunda vuelta, que se estudia suprimir con cualquier argumento. Surge entonces la gran pregunta: ¿Realmente Cristina se maneja con total independencia de criterio o está totalmente sometida como lo dicen los hechos? Por ejemplo: ¿conocía la Presidente la eventual falsificación de documentos para reflotar el tema de Papel Prensa a instancias de Eduardo Luis Duhalde y seguramente por sugerencia de Horacio Verbitsky? El tema promete volverse en contra, si se confirma la maniobra, y generar un nuevo escándalo preelectoral. ¿Fue Cristina quien le ordenó a Filmus que no concurriera a debatir con los otros candidatos para la Ciudad de Buenos Aires en el programa televisivo A dos voces? Si fue así, ¿por qué? ¿Para preservarlo o simplemente para quitarle el nombre de Cristina de su boca...? Todas son contradicciones misteriosas, pero podemos pensar que, fiel a sus ideas, Zannini razona en los mismos términos que lo hicieron las organizaciones armadas de los setenta. Creyeron que podían vencer a las Fuerzas Legales, que eran invulnerables, que la población los apoyaba, para llegar victoriosos al poder, como Fidel y Guevara en La Habana. Se creían invencibles. Así les fue.

Siglo XX Cambalache.....LA BIBLIA Y EL CALEFÓN

La Sra. Presidente Cristina Fernández de Kirchner, una vez más, le faltó el respeto a todo el pueblo argentino por ciertos invitados que, con mucho de circo y por cadena nacional, develó la incógnita desde la Quinta Presidencial; de quién sería su compañero de fórmula como Vicepresidente, siendo consagrado a dedo el impresentable y multi-investigado en varias causas, amigo íntimo de Hebe de Bonafini y Sergio Schoklender, el “compañero” Amado Boudou.
El espectáculo teatral perfectamente instrumentado con la presentación estelar de la Presidente, más todas y todos los personajes del elenco, nos mostraban el triste y decadente drama que vive nuestra Argentina de hoy. Entre los invitados a participar del anuncio pudimos contabilizar a muchos procesados, prontuariados, investigados, y “sobreseídos” en forma sospechosa, “justicia”de Oyarbide y Cía. mediante.
Grande fue la alegría de todos cuando el hombre que supo cambiar a tiempo de liberal a marxo-progresista, era bendecido por la Reina, por ser el más leal de todos los traidores que rodeaban la infame escena; por otro lado, algunos traidores mal llamados justicialistas recibían el pago de sus traiciones al Movimiento ya que, por voluntad soberana de la Reina, la mayoría quedaban excluidos de las listas de candidatos, donde supuestamente se privilegió a los más fervientes exponentes de apoyatura al “modelo” de su majestad la Reina.
Ahora bien, ya que estamos los argentinos en vísperas de elecciones, bueno sería preguntarse ¿cuál es el modelo? ¿Será el modelo circense y chabacanesco de los invitados aplaudidores al evento? ¿O será el modelo “democrático” de elección de candidatos? Quizás podría ser el modelo que permite pagar deudas de dudosa legitimidad contraídas por militares y equipos económicos con el cual convivió hasta hace muy poco el ilustre elegido Vice-Presidente y que acompañaron al proceso militar endeudando en forma ilegitima a la Argentina. Ya lo dijo el “gran ausente”, “…debemos ser cumplidores, debemos honrar nuestras deudas a través de una política de desendeudamiento…”.
Lástima que esa política de “desendeudamiento” no alcanzó a los legítimos acreedores que tiene el Estado y a quienes desde hace muchos años los vienen estafando, violándoles sus Derechos constitucionales pagándoles la mitad de lo que deberían estar cobrando, concretamente, me refiero a los Jubilados argentinos.
Después de analizar largamente y viendo repetidamente las imágenes, llegué a una conclusión, por supuesto degradante para nuestro Pueblo pero efectiva para algunos fines pícaros y real por lo que se vio.
Entonces, “El modelo”, es la forma de gobernar de manera tal que se pueda delinquir libremente con protección y premio.
Para sorpresa de los argentinos, más allá del Vice elegido “democráticamente por el dedo”, al igual que Schoklender, en algunos negocios turbios como los ocurridos en el Municipio de la Costa con viviendas y ahora premiado con su candidatura, pudimos ver a los abrazos y besos a una invitada de súper-lujo (procesada, por supuesto) con su pañuelo blanco en la cabeza, con total desfachatez y como ofensa a nuestra sociedad. Esta persona que participa de un evento invitada protocolarmente por el primer mandatario en la Quinta Presidencial de los argentinos, debería estar presa junto a Schoklender por asociación ilícita y fraude; fraude que perjudicara a los más pobres de nuestra sociedad por un valor de $70.000.000 destinados a mitigar sus necesidades de vivienda; $70.000.000 de ilusiones y estafados con dinero del erario público junto a su “protegido” quien seguramente, al igual que ella fue invitado al evento, sólo que inteligentemente y menos caradura y sinvergüenza que “la madre de todos” no hizo acto de presencia.
Interesante modelo aquel que permite enseñorearse después de delinquir y para colmo ser premiado ¿Si este es el modelo?... salvados podemos estar los que vivimos de los nuestro.
Al decir del Gral. Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano…
!!!AY PATRIA MÍA!!!

Puro cristinismo, muchos gerenciadores y poco peronismo

Nunca se asistió a un personalismo falto de lealtad como el que está desplegando CFK, que se termina por contagiar a todos los demás estamentos de la política; esto encubre la subsistencia de una crisis de valores muy profunda. Esta discrecionalidad, que evita ceder autonomía política y poder, termina por espantar a propios y extraños, alejando definitivamente a los independientes y a los probos.
CFK logra relegar los récords anteriores -que le pertenecían a su difunto esposo- sobre concentración y personalización del poder y la política, alcanzando extremos difíciles de haber imaginado hace apenas una década atrás. Teatralizando un cinismo digno de un Maquiavelo perverso inauguró su campaña, que comenzó -ahora nos venimos a enterar- el pasado 27 de octubre frente al féretro del que era su “compañero de rumbo y de vida”; candor o cinismo o ambas cosas a la vez volviendo a aflorar sus peores costumbres y su inclinación malsana al autobombo, el desprecio por los adversarios y el abuso inconstitucional de las instituciones con fines bastardos y partidarios.
Sobre este accionar se volvió a sintonizar con intensidad plena la forma en que ella considera la política y el armado de la misma, convirtiendo la memoria del ex presidente, por obra de su exageración, en la de un dirigente casi con espíritu asambleísta -verdad a medias si aceptamos que aquel siempre hizo consultas cuando debió diseñar un mapa electoral-; el tono soberbio y el uso indebido de Olivos en el anuncio de “los vices” fueron más rayas de la misma cebra, aunque el nombre de estos contenga otros y diferentes significados. Fue verdaderamente sorprendente la ajenidad que tuvo el peronismo todo mientras “ella”, con la complicidad a medias de Zannini, digitó candidaturas de legisladores en todos los distritos, y hasta la del vice de un Daniel Scioli que fue vilipendiado, humillado y arrastrado por los pisos como un verdadero desperdicio.
El suyo fue un asunto difícil, contra su propia postulación que fue a “todo o nada” ya que un “no” liquidaba definitivamente el kirchnerismo, entre varias opciones viables para encarar la campaña, la continuidad en el poder, e incluso para intentar prolongarla más allá de 2015 como lo imaginaran en los albores del régimen, allá por el 2003; la opción elegida reveló el verdadero modo en que encarará esto y la decisiva cuestión de la decisión: con la más absoluta discrecionalidad. La selección de Boudou resultó absolutamente individual, ya que desde hace rato ella siente dilección por éste, incluso contra la opinión que sobre este mamarracho tenía Néstor; en su presentación llegó a elevarlo al rango de “gurú” equiparándolo a Krugman o Roubini. Seguro que no por lo que hace o dice, aquí o afuera, y mucho menos por sus antecedentes políticos o académicos.
Optar por un gobernador peronista -con ansias presidenciales- suponía asumir compromisos, y creaba un posible delfín difícil de controlar, que podía incluso llegar a frenar el fortalecimiento del “peronismo antikirchnerista”, la emergencia de otra figura o la eventual y muy presente reforma constitucional para habilitar nuevas reelecciones; implicaba en esencia ceder autonomía y generarse problemas tal vez más serios que los que tuvo con los radicales K. Algún día se sabrá, porque siempre se termina por saber, lo que sucedió con Capitanich, si él planteó condiciones inaceptables para ella, o si “la Jefa” lo usó para dejarles en claro a los peronistas que su dedo bastaba para elevarlos, o devaluarlos, como luego quedó absolutamente en claro.
Esto quedó definitivamente en claro a la luz de lo sucedido en Córdoba, Salta y a última hora con Buenos Aires, donde contra la opinión de todo el peronismo Scioli dejará de ser, para empezar, el “delegado”del PEN, pues para eso “ella” lo eligió a Mariotto, dejando en claro que el margen de treguas y simulaciones existentes hasta entonces daba paso a una verdad incontrastable, pues “ella” no le tiene ninguna confianza, como tampoco se las tiene a los caciques de la CGT, ni a los barones del conurbano bonaerense, que dejaron ver en los últimos días que negocian de la misma manera, y como enseñaba Vandor, golpean y negocian, se dividen el papel de romper y apretar desde distintos flancos, para seguir reinando sobre el jefe de turno.
Este claro endurecimiento transmitió varios mensajes: primero, el territorio se debe subordinar a las conveniencias del vértice; segundo, el kirchnerismo se sigue concibiendo como un proyecto de largo aliento con derecho a decidir sobre la orientación y destino del país y -por supuesto- del peronismo; tercero, las reglas formales de la vida interna y de la competencia interpartidaria se subordinarán totalmente a las dos premisas primeras. Daniel Scioli, deberá anoticiarse, si ya no lo hubiere hecho bastante, que la sumisión rayana con la humillación que se le exige no tiene límite alguno, pues encontró en Mariotto la respuesta más contundente a su muy tibia -debe aclararse- rebeldía de pactar con Massa, proponer a Álvarez Rodríguez o a Baldomero “Cacho” Álvarez y dar un mínimo aire a las resistencias de los intendentes peronistas.
Boudou y Mariotto representan cabalmente, junto a los mercenarios juveniles de La Cámpora, un clásico paso de distanciamiento del peronismo, aunque esto pueda espantar unos cuantos votos; “ella” evitó a cualquier gobernador y legislador partidario para afrontar su reelección porque descree de ese sistema, mucho más que del sindicalismo. Aquí interviene otro cálculo en esta estrategia principesca: la de dar prioridad a la competencia por los votantes juveniles, progresistas e independientes; prefiere beneficiar -aparentemente- a Duhalde/Das Neves que ceder posiciones ante Binner, Stolbizer o Alfonsín pues considera que estas fugas no es que serían mayores sino porque serían verdaderamente imposibles de revertir o de compensar para mantener en pie “el proyecto”.
Conoce y es consciente de la permisividad de las “migraciones poselectorales” de legisladores, gobernadores y dirigentes dentro del peronismo hacia los calores del poder de turno; “traición” solíamos llamarlo durante los gloriosos años de la resistencia peronista y las luchas internas de los posteriores años 70, ahora les llaman “migraciones o reposicionamientos”internos. Y aquí los ejemplos abundan desde Pampuro, pasando por Bancalari y Aníbal F., o Camaño, Scioli y hasta Reutemann, Marconatto y tantos otros dirigentes nacionales o provinciales a las menores pero no menos bastardas de los Mussa, Toma, Fariña, Pirotta, Herrera o Villegas. Este conocimiento -por ser personalmente utilizado- la alienta a temerle menos a la dupla peronista que al posible arrastre de Alfonsín hasta dentro de las derechas abandonadas por Mauricio.
Quizás sobrestime en el primero de los casos el número y valor de éstas pérdidas y en el segundo se subestime también al “votante centrista e independiente”, pues la elección de los vices y de esa seudo militancia que solamente “ella” reivindica como continuadora de aquellos jóvenes de los ‘70 y que a diferencia de éstos se forjaron en volanteadas, asambleas universitarias y obreras de alto voltaje verbal y otros duelos menos pacíficos -los de derecha y los de izquierda (según los parámetros equivocados de muchos analistas y peronólogos)-, y que resultan la contratara de la práctica ahora ejercida por estos jóvenes del tercer milenio que premia con puestos de elevadas remuneraciones dinerarias la supuesta lealtad, colocados ahora en puestos clave en las listas legislativas pueden terminar por espantar no solo a los votantes peronistas, sino además a votantes independientes e incluso jóvenes que no están tan desatentos a la capacidad de gestión como se piensa equivocadamente en Olivos.
Este estilo personalista está desnudando falencias a una década de iniciado el siglo XXI, primero una idea de la autoridad que se desliza peligrosamente hacia el autoritarismo; segundo, un desprecio acerca de la participación del peronismo, también la idea clara de que la “identidad” de éste no le agrada, y finalmente que el mismo kirchnerismo empieza a convertirse en tiempo pasado, pues sería la hora del autodenominado “cristinismo”. CFK pasó de alardear sobre la necesidad de un “tiempo político e institucional en la Argentina” al nuevo tiempo y, sobre todo tras la muerte de Kirchner, de un peronismo paralizado, temeroso y aplaudidor, una oposición incapaz de amalgamar alguna propuesta que combine, en forma simultánea, proyectos con liderazgos; ella siguió en su matriz el modelo legado por Néstor, uno en el que el poder y la política serían la misma cosa.
Una sola cosa y excluyente, donde no existe la política sin ese poder, y es con esta concepción que ella pretende encubrir la subsistencia de la crisis política, mientras aquel reconstruía el poder anclado en la idea que tenía al Estado como epicentro, ella parece ahora darle una nueva vuelta de tuerca, con la proyección de los jóvenes advenedizos y mercenarios de La Cámpora al primer plano dirigencial sin cuna peronista alguna pero poseyendo el imprescindible soporte estatal. CFK modela un estilo de mando menos solidario que el del ex, ella se exhibe con una referencia exclusiva en el teatro montado alrededor del relato oficial, su mayor fortaleza lo ancla en el “duelo”, sobre ese duelo intenta navegar desde octubre pasado, y es ese duelo el que le hace presumir la fundación de otro tiempo político que lleve estampado su nombre, antes que su apellido de casada
Cristina Fernández no puede evitar leer el mundo con anteojeras, y ellas le dificultan adaptarse a las condiciones en que se desarrollará sin lugar a dudas los tiempos por venir, que diferirán notablemente de los tiempos reinantes hasta hace apenas unas semanas. El desmadre interior de la inseguridad generalizada, la corrupción galopante en todas las áreas gubernamentales, una inflación que se come y fagocita los salarios de los que por suerte tienen trabajo, la verdadera sangría de la fuga imparable de capitales entre otras tantas realidades, sumadas a la salud de su “amigo”Chávez que pueden tener un efecto mortal para su propio régimen y anticipar lo que tarde o temprano afectarán a otros populismos personalistas berretas que carecen de mecanismos de sucesión.
CFK quiso mostrar indiferencias a esos mecanismos que le dificultan concentrar el poder el mayor tiempo posible, puede que le hubiere convenido curarse en salud, ya que el destino le puede deparar pasar de la omnipotencia a la total impotencia en un santiamén y a no muchos de sus conciudadanos puede agradarle seguir viviendo tan a merced de la suerte.

Una polvareda y algo más…

La decisión de doña Cristina -nominar manu militari al Lic. Amado Boudou candidato a la vicepresidencia- tuvo un efecto ciertamente peculiar: sirvió como esas polvaredas de la antigua pampa que escondían a los indios en malón, a los ñandúes en disparada y de paso a las liebres y quirquinchos, con la ventaja de que la entrada en acción demoraba el alerta de los destinatarios del ataque. Aquí, fue la sorpresa que, pese a ser esperada entre otros, produjo que el Ministro de Economía, famoso por sus avances en el escenario de los rockeros, de pronto tomó la forma del “favorito”. Casi tanto como cuando Isabel I de Inglaterra un día presentó en la corte al Conde de Essex, al que llevaba 40 años de edad pero quien estimaba, pese a que el muchacho resultó un tilingo, no tenía la fibra de su antecesor, Francis Drake, y por eso un día subió al cadalso. Entre nosotros la selección hecha es más una incógnita que un premio, y acaso pudo ser peor.
Cuando se disipó la polvareda, siquiera en parte, los amigos del Gobierno K tomaron conciencia de que, en el ínterin, habían cambiado las cosas fundamentales. El Frente para la Victoria, que no pudo imponer Néstor, el finado, ahora (con esa u otra sigla) apareció resucitado merced a la batuta de mando esgrimida por doña Cristina que, vestida de negro, de pie ante cien aplaudidores, dejó en claro eso de “el poder soy yo”. Entonces el gobernador Scioli se notificó que era inapelable el segundo término para Gabriel Mariotto, el auto-presidenciable Hugo Moyano supo que a los sindicatos sólo les corresponden dos bancas en el congreso, y el consejo directivo del PJ recibió por e-mail una lista de legisladores donde los escuderos de La Cámpora son tantos como casi la mitad, mientras dos personajes de la Rosada (Aníbal y Zannini) oficiarán de factores de poder en los bloques legislativos.
Ha comenzado, pues, un nuevo ciclo del experimento. Los rezongos del iraní y ex concejal Luis D’Elía y las protestas del gremialista Julio Piumato, autorizado vocero de la cúpula cegetista que lidera Moyano, no parecen por ahora síntomas de resistencia o dispersión, pese a que expresan el dolor de lealtades que pueden resultar cristalinas. La dirigencia política del PJ -se dice- iniciará un examen de conciencia para determinar si dichas malas novedades denuncian un caso de ingratitud o, con mayor posibilidad, que se ha desnudado la realidad de una generación que, por los años y por los hábitos, padece de obsolescencia y esterilidad.
De manera que, si en octubre las cifras favorecen al oficialismo, no será el triunfo del peronismo que nació en 1945, aclamó a Isabel en 1974 y votó una y otra vez por Carlos Menem. No queremos anunciar el fin de ese movimiento que históricamente se integró por trabajadores, clase media y una porción de la alta, y que viene funcionando en brazos de una verticalidad que lo llenó de muchos peronistas y pocos ciudadanos. Aunque su veterana dirigencia subsista conforme, aferrada a los triunfos cuantitativos del pasado, en función de lo que Gustavo Le Bon llamó la “persistencia de las multitudes”, parece que semejante patrimonio requiere nueva chapa y pintura; acaso también un cambio de motor.
¿Hay posibilidad social y política de que surja un nuevo liderazgo al frente del peronismo, que sea lúcido, convocante, enérgico y decidido a conducir una renovada generación de argentinos donde los ciudadanos sean amplia mayoría respecto a los meramente subordinados? Un esfuerzo de esa calidad es fundamental, ante todo para entender que un peronismo superado, sin renegar de sus virtudes pero dispuesto a renunciar a sus carencias, es una necesidad de la sociedad toda. Y la sociedad reclama algo más y mejor que un “partido”que ya se llenó de hábitos comiteriles, esos que, precisamente, fue lo que en 1945 se dejó para la historia acontecida.
Hace falta, pues, un gran esfuerzo de re-inspiración. Por esa vía, y solamente por ella, le será factible marchar, doctrinariamente, por algo mejor que el primitivismo de la estatización burocratizante sin abandonar sus consignas de justicia social y de independencia económica. O sea, reconstruir y nuevamente construir el Estado social de Derecho.

jueves, 30 de junio de 2011

El abuso de la cadena

En Argentina una cadena nacional es una transmisión que se realiza en forma conjunta y obligatoria con todas las emisoras que integran la Cadena Nacional de Radiodifusión y Televisión, y RAE, Radiodifusión Argentina al Exterior, con el objetivo de hacer llegar un cierto mensaje del gobierno a la mayor audiencia posible.
En una democracia donde rige el estado de derecho el uso de este tipo de transmisiones está generalmente limitado a casos de crisis nacionales, como las constituidas por una guerra o bien por cualquier tipo de desastre natural (terremotos, tornados, inundaciones). En los sistemas autoritarios o totalitarios, por el contrario, los gobernantes se valen de las transmisiones en cadena nacional para fines propagandísticos o bien para adoctrinar, someter o amedrentar a la población.
Esta práctica de transmisión conjunta provoca serias pérdidas económicas a las emisoras privadas, que ven su programación baldada con la consecuente pérdida de la publicidad ya pautada.
El presidente Richard Nixon usó la cadena nacional de su país para anunciar su renuncia a la presidencia tras el escándalo de Watergate, en agosto de 1974. El emperador japonés Akihito, que sucedió a su padre Hirohito en 1989, dirigió un mensaje en cadena nacional en marzo pasado, por primera vez en 22 años, para expresar su emoción por la calma con la que su pueblo actuó frente al terrible terremoto seguido del tsunami que causó miles de víctimas, y su agradecimiento a las naciones del mundo que se solidarizaron con su país.
Durante la primera mitad del siglo XX y con los progresos tecnológicos disponibles, el comunismo ruso, el fachismo de Mussolini y la Alemania nazi usaron las respectivas cadenas nacionales en forma indiscriminada y permanente para perseguir a los disidentes e instalar no solamente el terror, sino también los respectivos “paraísos” concebidos por Stalin, il Duce y Adolf Hitler.
En diciembre de 1961, a casi tres años del triunfo de la revolución que lideró y en un recordado mensaje transmitido por cadena nacional, Fidel Castro confesó “con entera satisfacción y con entera confianza soy marxista-leninista y seré marxista-leninista hasta el último día de mi vida”.A partir de ese momento, el dictador cubano hizo de las transmisiones en cadena un hábito nacional, llegando a parlar durante doce horas seguidas, mientras su juventud se lo permitía.
Por su parte, su admirador y discípulo bolivariano Hugo Chávez ha usado y abusado de la cadena nacional a su antojo, especialmente para eliminar a los disidentes y para convencer al mundo de las bondades de su “modelo”,lo que incluye también su programa semanal “Aló presidente”, donde supuestamente “escucha” y se interesa por sus gobernados. Un reciente estudio realizado por una ONG con sede en Nueva York y publicado en distintos medios digitales y gráficos del mundo -entre ellos El Universal de Venezuela- ha concluido que Chávez ha hablado alrededor de 1.300 horas por cadena nacional, emitiendo unos dos mil discursos por radio y televisión durante los diez años de gobierno que van desde 1999 hasta enero de 2010.
Desde que la Argentina retomara el rumbo democrático en diciembre de 1983, los sucesivos presidentes hicieron uso de este recurso del Estado en ocasiones relativamente escasas y que, en general, lo ameritaban. Raúl Alfonsín lo hizo en varias oportunidades, aunque no fueron excesivas, Menem prácticamente la descartó y Néstor Kirchner usó la cadena nacional solamente en dos oportunidades.
Sin embargo, su viuda, Cristina Fernández, después de convencerse de las maravillas de los decretos de necesidad y urgencia, descubrió casi por azar los beneficios que le reportaba el uso de la cadena nacional para fines proselitistas. Su primera aparición fue en mayo de 2008. Desde entonces, la presidenta de todos los argentinos no solamente ha usado y abusado de las transmisiones en cadena por motivos intrascendentes, sino que ha instaurado una manera particular de llevarlas a cabo.
Digitando prolijamente sus estudiados parlamentos, CFK usa frecuentemente el Salón de los Patriotas Latinoamericanos de la Casa Rosada, presidido por la imponente imagen del Che Guevara, haciendo que las cámaras de televisión la tomen de frente y perfil ante el atril (no sentada frente a un escritorio), alternando las tomas entre “Ella” y la concurrencia y registrando minuciosamente todo el campo visual, mientras la presidenta se dirige a un auditorio colmado mayoritariamente por personas de sexo masculino (gobernadores y gente de la farándula), la claque incondicional, que asiente, sonríe y aplaude, festejando el más mínimo de sus mohines circenses o expresiones vacuas. Hasta hace poco se detectaban también en el recinto -y eran enfocadas con insistencia- algunas presencias femeninas con sus cabezas tocadas por pañuelos blancos, que ahora, curiosamente, brillan por su ausencia.
Es cierto que no se puede achacar solamente a la gestión K, iniciada en mayo de 2003, el uso exagerado de los recursos del Estado, pero sí es verdad que tal vez pase a los anales de la historia nacional como la administración más corrupta -lo cual no es poco decir-, y que jamás rindió cuentas de los siderales fondos desaparecidos en distintos agujeros negros ni de la flota de aeronaves que los Kirchner han usado para trasladar desde muebles y objetos para sus propiedades en Calafate, hasta para hacerse llevar los diarios del día o trasladar a la “nena” a una fiestita de cumpleaños.
El uso de los recursos del Estado, entre ellos la cadena nacional de radio y televisión, debe ser realizado con prudencia y mesura por parte de quienes detentan transitoriamente el poder, y exige, además, el monitoreo permanente no sólo por parte de los organismos e instituciones competentes, sino de la ciudadanía a partir de la cual ese poder ha emanado.

Boudou Vice

Periodistas, amigos y conocidos me han preguntado reiteradamente sobre Amado Boudou desde que llegó a la jefatura del ANSES. Las preguntas y los comentarios se intensificaron cuando escaló a Ministro de Economía y recrudecieron a partir del sábado pasado cuando la Sra. de Kirchner anunció que la acompañaría como vicepresidente en la fórmula de octubre del Frente para la Victoria. Quieren saber cómo es Boudou como persona y también cómo fue como estudiante del Master de Economía que cursó en la UCEMA.
Hasta donde recuerdo, en el aula era una persona callada, y fuera de ella, muy cordial y simpática. Amigo de todos: de sus compañeros, del personal administrativo y el personal de maestranza, y también de los profesores con los que tuvo más trato. Fue un buen estudiante. No agrego nada más pues no tuve trato personal con él.
¿Por qué Boudou después de estudiar Economía en la UCEMA se volcó al kirchnerismo, que es la antítesis del liberalismo económico que defiende la mayoría de los profesores de esa universidad? No puedo responder esta pregunta. Imposible saberlo. Mi impresión es que de vuelta en su puesto del ANSES, donde trabajaba mientras cursaba el Master, adivinó una oportunidad de progreso en un gobierno que carecía de funcionarios capacitados y la aprovechó.
Muchos periodistas se preguntan con desconcierto cómo es posible que alguien que militó en la UCEDE y que estudió en la UCEMA, se haya volcado sin preámbulo al kirchnerismo puro y duro. Tal vez sea difícil explicarlo, pero no me parece raro. ¿No los desconcierta la gran cantidad de ex-comunistas y ex-montoneros que pasaron sin escalas de las pintadas, las manifestaciones, el exilio o la cárcel por la idea, a trabajar para grandes corporaciones, ocupar cargos en el gobierno del ex-presidente Menem o transformarse en contratistas del Estado? Se dice que la inteligencia es la capacidad de adaptarse al entorno.
La increíble carrera de Boudou es un ejemplo más, apenas uno más, de la presente circunstancia argentina. En la década de 1840, mientras estaba exiliado en Chile, Sarmiento escribió, con referencia a la dictadura de Rosas, que el espíritu y la escala de valores del hombre fuerte que gobierna impregnan a la sociedad por él gobernada. Si aquél es un gobernante que premia el largo plazo y es idealista, republicano y honesto, la sociedad abre sus ojos al largo plazo y se contagia de idealismo, republicanismo y honestidad. Pero si aquél privilegia el corto plazo y es mediocre, la sociedad cierra sus ojos y se contagia de mediocridad.
La crisis que azotó a Argentina en 2001-02, y el gobierno de los Kirchner, que es producto de la crisis, hundieron al país en un mar de mediocridad. Mediocre no es el incapaz sino el que no quiere pagar el precio de lo correcto. La mediocridad es una condición moral. Los empresarios que hacen lo incorrecto son mediocres. Los políticos que se suman al ganador, en vez de abrirles ventanas al futuro a los votantes, son mediocres. Los consultores, los encuestadores y los intelectuales que prefieren seguir la corriente y callar también son mediocres. No sólo Boudou hace lo que le conviene.

LA REUNIFICACIÓN DEL PERONISMO, A CUALQUIER PRECIO

El sometimiento absoluto del peronismo a la voluntad presidencial, puesto de manifiesto con la digitación de la mayor parte de las candidaturas, acaba de ingresar en una nueva etapa. Ahora empieza el castigo a los dirigentes del PJ que se atreven a desafiar a la Casa Rosada.
Ayer, el apoderado nacional del Frente para la Victoria, Jorge Landau, presentó ante la Justicia Electoral nacional un escrito para que el PJ cordobés no lleve a CFK como candidata a Presidente, según señalan fuentes peronistas.
Así las cosas, sólo la lista del kirchnerismo cordobés, la del Frente para la Victoria, aportará votos para la fórmula presidencial en las primarias del 14 de agosto y en los comicios del 23 de octubre.
Fabián Francioni, el intendente de Leones, resultó elegido para encabezar la lista de candidatos a diputados nacionales por Córdoba.
En verdad, la operación cristinista apunta más a fondo: a que José Manuel de la Sota, acorralado, levante su candidatura a gobernador previendo que, en caso de ganar, no podría gobernar debido a la feroz oposición que le haría el Gobierno nacional. De llegarse a esto, el kirchnerismo le estaría sirviendo en bandeja la gobernación de Córdoba a Luis Juez.
Tanta virulencia se explica porque la Presidente estaría convencida de que el progresivo distanciamiento con De La Sota conduciráfatalmente a un cisma del peronismo cordobés. En otras palabras, la semilla de una futura sublevación peronista.
Simultáneamente, con el pleno aval de Olivos, el flamante gobernador electo de Chubut, Martín Buzzi, cometió parricidio político. Rompió con Mario Das Neves y proclamó su lealtad a la causa kirchnerista.
“Una cosa es respaldar a Das Neves y otra muy distinta a Duhalde, sobre todo porque Martín Buzzi tiene que pensar en los próximos cuatro años de gobierno”, explicó el diputado provincial Ricardo Gaitán (PJ), quien comparte la postura del gobernador electo. De este modo, el promocionado Modelo Chubut entró en crisis, pero la balanza se inclina a favor de Buzzi, que está a seis meses de irse, en tanto que Das Neves ve cómo el calendario le juega una mala pasada.
La situación no deja de ser paradójica, porque Das Neves, luego de la turbulenta elección provincial del 20 de marzo, batalló duramente tres meses para que, finalmente, su delfín Buzzi terminara imponiéndose al kirchnerista Carlos Eliceche en la elección complementaria. Pero a tres semanas de ganar, Buzzi se pasó del lado de Eliceche, recordándole a Das Neves lo difícil que es esperar lealtad para alguien que está a punto de dejar el poder.
Con perfil mucho más bajo, luego de sus protestas por la digitación de los candidatos a diputados nacionales del PJ pampeano, el senador Juan Carlos Verna habría recibido un mensaje desde el poder. Si continúa con sus denuncias, el gobierno pampeano podría sufrir las consecuencias de su rebeldía.
Previendo el ballotage
El castigo en marcha contra De La Sota y Das Neves promete ser espectacular y ejemplificador. Su objeto iría más allá de los dos nombrados, para intimidar a todos los peronistas díscolos. Es decir que el kirchnerismo estaría dispuesto a castigar a cuanto dirigente continúe resistiéndosele. También el mensaje está claro en relación a la eventualidad de que haya segunda vuelta el 20 de noviembre. Los dirigentes justicialistas que movilicen sus votos para apoyar al candidato opositor que quede en pie, tal vez Ricardo Alfonsín, serían perseguidos luego sin piedad. En cambio, los peronistas díscolos que vuelvan al seno del PJ serían recibidos con las puertas abiertas, igual que Martín Buzzi. Detrás de estas maniobras punitivas estaría el rediseño del escenario político para el 2012. Esto es, un peronismo en vías de reunificación a cualquier precio y una oposición con un centro, la UCR. Con relación a la centroizquierda, el kirchnerismo apuesta a que Luis Juez y Antonio Bonfatti, si ganan en Córdoba y Santa Fe, se verán obligados a domesticarse para mantener la gobernabilidad de sus provincias. Esto, en la práctica, desmantelaría al arco de centroizquierda, ya que además Pino Solanas saldría herido de la campaña porteña si no consigue entrar en el ballotage. En cuanto a Mauricio Macri, se asoma a una victoria pírrica, porque supuestamente retendrá la Ciudad pero, desde su abandono de la candidatura presidencial, comenzó la diáspora del PRO a lo largo y ancho del país.

LA QUITA DE PUNTOS PODRÍA GENERAR UNA ESCALADA DE VIOLENCIA

Julio Grondona es percibido como un mafioso por la sociedad. Su intransigencia en el caso de River y la reacción corporativa del sindicalista de árbitros Guillermo Marconi, en el sentido de sancionar a River con la pérdida de entre 9 y 30 puntos al iniciar el torneo nacional el próximo 4 de agosto, podría originar una cadena de consecuencias. El rechazo masivo de la hinchada de River podría provocar una pueblada muy superior a los disturbios del domingo pasado. ¿Qué se podía esperar de los 40.000 hinchas de River sino los incidentes que se produjeron y en algunos casos la rotura de todo lo que encontraron a su paso? Reacciones todas no justificables pero sí comprensibles en función de las pasiones que motoriza el fútbol.
El árbitro Sergio Pezzotta es un juez que responde a Grondona, aparte de ser un pésimo profesional que sólo ve penales a favor de Arsenal de Sarandí, el equipo del capo de la AFA. Este pésimo rendimiento es común en los árbitros del sindicato de Marconi. Es sabido que los jueces federales y los árbitros de fútbol son dos de los sectores más cuestionados de la sociedad. Basta con acordarse del árbitro Patricio Lousteau en el Boca-River. La obvia campaña en contra de River, motorizada por Grondona y avalada por Cristina Fernández, no deja lugar a dudas. Se trata de un operativo sumamente útil para borrar de la primera plana el caso Schoklender-Bonafini, una verdadera espada de Damocles para el Gobierno.
El mandamás del fútbol se sentía cómodo con la gestión Aguilar-Israel. Ambos se robaron todo lo que pudieron en River y Aguilar fue el precandidato que siempre agitó Alberto Fernández para enfrentarse en la Ciudad contra Mauricio Macri. También estuvo en juego el aval a Daniel Bravo, el radical K amigo de Aguilar que armó las operaciones de Pontaquarto-Olivera contra la oposición.
Passarella pateó el tablero
Fue así como la comisión directiva de River y “los borrachos del tablón”, la barra brava, se convirtieron en mano de obra desocupada para el kirchnerismo. Todo se desbarató con el triunfo de Daniel Pasarella, un conocido alfonsinista que terminó con el oficialismo kirchnerista en River Plate. No extraña, entonces, que el kirchnerato castigara al electorado riverplatense, que le dijo no a la continuidad de Aguilar-Israel. Ahora, encima, se intenta quitarle puntos a River, lo que puede originar una pueblada de peligrosas consecuencias.

miércoles, 29 de junio de 2011

¿Qué sucederá si Cristina va al descenso...?

Una de las preguntas más serias e inquietantes que todos se formulan se divide en dos partes. La primera es qué sucederá si Cristina gana los comicios de octubre, como ella parece creerlo; la segunda, obvia, es inversa: ¿y si pierde? En el medio queda el interrogante acerca de los porcentajes correspondientes a cada caso y, en un ensayo de flotación, el par de nombres que podrían corresponder al único perdedor para el primer caso y al ganador en el segundo. Las especulaciones son variadas y numerosas y vale la pena hacer una primera aproximación a cada uno de estos supuestos. En el primero, todo indica que la Presidente podrá alcanzar una mayoría formal pero que numéricamente estaría en minoría respecto del conjunto de votos sumados de quienes son opositores. Sin embargo -siempre en el supuesto ganador-, para no perder respaldo por el agotamiento de la economía, Cristina deberá de hacerse de liquidez de manera rápida y es aquí donde se plantea el problema: los recursos para mantener los subsidios y los llamados planes sociales estarán virtualmente agotados, con lo que surgiría el problema de la crisis social y el descrédito político. A esto debe agregarse el riesgo que suponen las organizaciones de izquierda, que ya mostraron los dientes al sentirse marginadas de las listas electorales y se encaramarían a las protestas para captarlas, dirigirlas y luego explotarlas políticamente.
De acuerdo con el perfil de los candidatos parlamentarios y los que se forzarán a sumarse según sea el resultado electoral en las provincias, Cristina tendría las manos libres para vencer cualquier resistencia que le permita contar con la suficiente liquidez hasta que esté en condiciones de lograr el montaje de otros instrumentos para conservar el poder: fuerzas armadas, de seguridad y policiales propias, que le respondan monolíticamente y acorde con la anunciada propuesta de “radicalizar el modelo”, algo tan impreciso como el “modelo” mismo pero prometedor de innovaciones complejas, agresivas y resistidas por quienes resulten afectados. Estos serán los integrantes del conjunto productivo a quienes se les reducirá drásticamente la renta para que el Estado adquiera artificialmente la liquidez que le permita mantener el sistema y sostenerse políticamente. Por lo tanto, no habrá reinversiones, la producción caerá drásticamente y se iniciará una espiral de consecuencias previsibles. Frente a la oscilante situación en que se encuentra el mundo, cuya evolución sí es imprevisible, y a las condiciones argentinas para desempeñarse en el difícil escenario de la economía, el interrogante se profundiza, se hace peligroso, las inquietudes suben varios escalones -sobre todo si la enfermedad no se lo lleva a Chávez- y los pragmáticos sobrevivientes a quienes se les suele llamar pesimistas, sólo les quedará repetir que tenían razón, pero nadie les hará caso. Ni siquiera estarán en condiciones para hacerlo.
A la inversa, si Cristina pierde, también es impredecible definir el futuro. Antes digamos que este escenario, el de la derrota, hoy es el más probable, pese al empeño propagandístico por demostrar que el triunfo está virtualmente asegurado. En medios diplomáticos del más alto nivel, ayer se manejaban números alarmantes para el kirchnerismo, pese a los millones y millones puestos en demostrar lo contrario. Esos números -con algunas variantes cercanas que apuntan a mejorarlos- están semiclavados en el 30 por ciento de los sufragios, y decimos semiclavados pues la tendencia muestra una inclinación descendente que no puede ser desconocida para la Casa Rosada ¿O se lo ocultan a Cristina? Lo interesante es que esta encuesta obtiene ese resultado cualquiera sea el oponente que se le enfrente, se llame Ricardo o Eduardo. Pero los temores oficialistas parecen salir a la luz. Según parece, ya existieron conversaciones ultrasecretas con grandes promesas al socialista santafecino Binner para ejecutar un mutuo respaldo llegado el momento y suceda lo que suceda. Lo mismo habría ocurrido con Juez en Córdoba, pese a los improperios de éste contra el Gobierno central, con su peculiar estilo chabacano. Los K quieren que gane en la provincia.
La conclusión es que, pese a los esfuerzos propagandísticos, los sucesos de River Plate, el teatro realizado en Olivos y los crímenes promocionados por la televisión no lograron desplazar los zafarranchos corruptores de Sergio Schoklender y las Madres de la Plaza de Mayo dirigidas por su jefa, Hebe de Bonafini. La gente todavía es reacia al narcotráfico, al lavado de dinero y a cualquier escala de la corrupción. Digamos que la moralidad innata en el sentimiento colectivo de la sociedad aún no ha sido doblegado y resiste los ataques.
Llegamos entonces a las consecuencias de la segunda alternativa: Cristina pierde. En este caso, como el kirchnerismo tiene una estructura endeble, prestada y sin historia, se encontraría desnudo, con su núcleo duro -el más peligroso- dispuesto a no aceptar la adversidad y hacer lo imposible para que el nuevo gobierno no pueda desenvolverse. Sólo lo apoyará en todo lo negativo que signifique defender el llamado progresismo: imponer “la justicia transicional”, que permita la retroactividad de las leyes, imponer los difusos “derechos humanos”, como valor excluyente y sometido a cualquier interpretación que haga factible las modificaciones de la sociedad, incluso la libertad religiosa, de opinión y de prensa. Si el nuevo gobierno se somete a estos dictados que inevitablemente serán sustantivos de la primera y supuesta alternativa de la victoria en octubre, el “progresismo” será magnánimo en la oposición. Lo fundamental, será oponerse -en ambos casos- a instrumentaciones al“Plan Ahora” que la derecha chilena ha puesto en marcha con críticas al Presidente Pineda, que prometió justicia y libertad para los presos políticos respondiendo, seguramente, a directivas superiores. Apoyará sólo a candidatos seguros. En el Uruguay se aprestan a hacer lo mismo ante la modificación de la actitud de Mujica de iniciar juicios a quienes triunfaron sobre el terrorismo. Todo parece responder a una idéntica directiva como la que se vive en la Argentina. Aquí, la derecha, que existe y es mucha, ya anunció que elegirá al candidato que ofrezca garantías comprometidas.

¿República o qué?

“El mayor castigo para quienes no se interesan por la política es que serán gobernados por personas que sí se interesan”.
Arnold J. Toynbee

Desde el anuncio de la señora Presidente de su inscripción para participar en las elecciones de octubre, mucha agua ha corrido bajo el puente; lamentablemente, toda ella en sentido contrario a los principios de deberían regir una república que se precie de tal.
Recuerdo cuando, en los ya lejanos días de fines de 2007, doña Cristina, ungida como candidata por el mágico dedo de don Néstor (q.e.p.d.) prometía, a troche y moche, respetar las instituciones y, con ello, producir un salto cualitativo respecto a la gestión de su marido, que tanto las había pisoteado.
Como todos sabemos, nada de eso se cumplió. Muy por el contrario, se agudizó el centralismo y el ejercicio absoluto del poder, concentrando aún más la decisión en una mesa cada vez más chica. El Gabinete de Ministros continuó sin existir, las conferencias de prensa -ésas a las que se someten todos los presidentes del mundo normal- nunca se produjeron, y se puso al servicio del Gobierno todo el aparato de comunicación del Estado. Los organismos de control no recuperaron sus facultades y el país continuó careciendo de estadísticas, es decir, sin una brújula que permita tanto a sus autoridades cuanto a los inversores determinar sus políticas y adoptar sus decisiones.
Pero, como digo, ese cuadro de situación, que los argentinos soportamos impávidos desde 2003, sufrió un deterioro mayor a partir del anuncio de la inscripción de la señora de Kirchner en la carrera presidencial.
Lo que sucedió hasta el sábado, a cuatro horas de la finalización del plazo para inscribir candidaturas y listas, fue la apoteosis de un estilo de gobierno que se construyó sobre la base de la humillación de aliados y compañeros de ruta, y de demonización de los opositores, fueran éstos políticos o empresariales.
El viernes, una vez más, esa triste figura, por cierto tan optimista y esperanzada, del Gobernador de la Provincia de Buenos Aires soportó un nuevo castigo, tal vez el más grande desde que doña Cristina, por entonces Senadora, lo flagelara públicamente en el Congreso. La inconsulta designación de don Mariotto como candidato a Vicegobernador no solamente implicó desconocer cualquier deseo de don Danielito sino que, a futuro y para el improbable caso de que éste ganara las elecciones de octubre, constituirá una verdadera espada de Damocles, dispuesta a cortar cualquier rebeldía y, sobre todo, cualquier camino independiente que Scioli pretendiera transitar.
Por lo demás, como es obvio, constituyó un verdadero desafío, un ninguneo, al poderoso PJ de la Provincia de Buenos Aires, ese con cuya ayuda don Néstor (q.e.p.d.), a fuerza de zanahoria y palos, pudo construir su poder omnímodo.
La designación de don Amado “del Amado”, tituló Perfil- para acompañarla en la fórmula presidencial, pese a tratarse de uno de los nombres que danzaban en el imaginario político, fue otro paso en el mismo sentido. El Ministro no ha demostrado otras virtudes, ni historia, que las que provienen de la fidelidad canina a su dueña; el elogio explícito de ésta a la capacidad de cambio de su compañero de fórmula ponderó esas características, aún cuando esas modificaciones en ideologías y métodos constituyen verdaderos giros copernicanos respecto a su pensamiento reciente.
Tal como explicara muchas veces, doña Cristina no tenía, en su entorno más íntimo, nadie que pudiera desempeñar el rol que cumpliera Isabelita para el Gral. Perón. Y tuvo que escoger y privilegiar a un sector de su, ahora fisurado, FpV respecto a otros.
Así, quedaron en el camino, rumiando su rencor y su venganza, personajes de la talla de don Moyano, don Piumato y hasta don D’Elía, que tanto aportaron, en su momento, para garantizar la paz de la calle al kirchnerismo reinante.
Doña Cristina optó por La Cámpora, esa cohorte de intelectuales rentados por el Estado que, en el relato oficial, fueron organizados por don Máximo Kirchner. Dejó en el camino a los barones del Conurbano, a sus más fieles espadas legislativas, a los aparatos justicialistas provinciales, a la CGT y a los piqueteros más enfervorizados. Ese abandono, y esas traiciones, se transformarán, más temprano que tarde, en costosas facturas que llegarán a la Casa Rosada.
Porque los muchachos, que tienen siglos de experiencia en la materia, saben que, en un eventual nuevo gobierno kirchnerista, sus bases serán serruchadas sin compasión y sin dilación, que perderán sus territorios y que, básicamente, se pretenderá prescindir por completo de ellos para construir un socialismo del siglo XXI, a imagen y semejanza del desastre al que ha llevado a Venezuela su propio papagayo caribeño.
La opción de doña Cristina por el ala pseudo izquierdista del FpV está conduciendo a ese movimiento a un suicidio masivo.
El organismo del PJ reaccionará, como lo ha hecho tantas veces desde 1973, generando los anticuerpos necesarios para conjurar una amenaza que, tal vez sin armas, intentará imponer sus criterios mesiánicos -hoy crematísticos- al conjunto de la sociedad. Ésta aún no ha tomado conciencia, embrutecida por los plasmas y los automóviles, en el caso de la clase media, y por la falta de educación y de futuro, en el caso de los sectores más miserables, del destino que un triunfante cristinismo le tendría reservado.
A partir del sábado pasado, la CGT -con el propio Moyano a la cabeza- el peronismo territorial y hasta los piqueteros marginados han pasado a una ofensiva que, no por silente, dejará de ser trascendental. Sus manifestaciones públicas dependerán del resultado de las próximas compulsas electorales, pues ellas permitirán medir, más certeramente que cualquier encuesta comprada, la real fortaleza del kirchnerismo.
Porque, como ya se dijo en estas notas, el Gobierno llegará a la fecha crucial del 14 de agosto con graves y sonoros cachetazos: la Capital, Santa Fe y Córdoba. Los votos que ha obtenido en las pequeñas provincias en las que ya hubo elecciones no le servirán frente a la derrota en los grandes distritos a los que, después de la designación de don Mariotto para secundar a don Danielito, se sumará la Provincia de Buenos Aires.
De agosto a octubre, la segura polarización del electorado detrás del candidato opositor más votado pinchará, con absoluta certeza, el globo inventado del “ya ganó”. Si de algo estoy seguro, es que doña Cristina no se presentará para perder; cómo será instrumentada esa deserción final, no lo sé, pero esa ignorancia no me hace cambiar de opinión.
Mientras tanto, desde el ex quincho de Olivos o desde el Salón de los ¿Próceres? Latinoamericanos -recuérdese que uno de los retratos pertenece al asesino Che Guevara- la señora Presidente sigue haciendo retroceder a la República.
Ya no se trata del uso del dedo gran elector, pecado que comparte con muchos de los partidos opositores, sino del extraordinario abuso del aparato estatal puesto el servicio a los intereses de su sector político. No resultó bastante el Fútbol para todos, que atosiga con su publicidad y su endiosamiento del fallecido, ni con el enorme andamiaje de la Televisión Pública o la prensa militante.
Se requirió, entonces, convertir a la residencia de los presidentes argentinos y a la propia Casa Rosada en unidades básicas conquistadas, a fuerza de negocios y billeteras, por los nuevos “jóvenes idealistas”,falsos herederos de los originales, que pretendieron obtener idénticos objetivos mediante la sangre y el fuego.
Al Gobierno, sin embargo, le han comenzado a salir los tiros por la culata. La pacificación de la calle, prometida por doña Garré después de criticar tan duramente a don Anímal Fernández, voló por el aire el domingo en Núñez.
Si la violencia continúa, no será la Policía Federal, que vio cómo caían heridos por la turba más de veinte de sus hombres desarmados, la que pondrá la carne de cañón para enfrentarla. Menos, si se piensa en cómo la han criticado y escarnecido desde el poder don Verbitsky y sus secuaces; lo mismo ocurrirá con la Policía de la Provincia de Buenos Aires, que también ha sufrido la invasión de su jurisdicción por las fuerzas federales, y que lo vive como una afrenta directa.
Esa violencia puede llegar, casi espontáneamente, de los sectores más empobrecidos de la población. Basta conversar con algunos productores de alimentos básicos -por ejemplo, los lácteos- para confirmar cuánto se caído el consumo de los mismos, por efecto de la inflación que tanto castiga a quienes dedican todo su salario a la compra de comida.
El “modelo” -¡vaya uno a saber en qué consistió, más allá de enriquecer a los integrantes de la banda que rodeó, desde siempre, a los Kirchner!- se ha agotado. Sólo puede huir hacia adelante, hacia más intervención en la economía, hacia más estatización, hacia más inflación.
En definitiva, hacia más poder absoluto y menos República

SIGUEN COMPLETANDO EL ELENCO DEL CIRCO

Con su tradicional metodología-show (por supuesto exclusivo para aplaudidores), la presidente Cristina de Kirchner anunció quién la acompañará como candidato en la vicepresidencia en los próximos comicios presidenciales.
El trascendental anuncio no se efectuó en un teatro como es habitual, sino en el Quincho de la Quinta de Olivos, transformado en una especie de circo.
El espectáculo se monto como si fuera una novela, una mala novela, de teleteatro venezolano. Hubo suspenso, nerviosismo, alegría pero también cierta tensión e inquietud.
Lo peor y más cuestionado de la dirigencia argentina, gobernadores, intendentes y funcionarios de menor cuantía, reforzados con sindicalistas, actores y artistas y personajes de la cultura oficialista, entre otros, llenaban el espacio disponible.
Todos vestidos sin ninguna formalidad, sin corbata y muchos con campera. Todo de acuerdo a como ellos interpretan que debe ser una reunión “progresista”
Inclusive estaba presente la responsable directa del último gigantesco desfalco, robo y tremenda estafa y burla a los argentinos, la presidente de las Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, tal vez para reclamar a la presidente su parte de la responsabilidad en este mega delito. Cuando esta impresentable señora entro en el recinto, fue fuertemente aplaudida por los presentes. ¿¿ ¿?. (¿Será este el mundo del revés?)
También estaba presente el Secretario General de la CGT, Hugo Moyano para recibir en persona, su extremaunción como aliado del gobierno.
No se notó la presencia de Ricardo Jaime, seguramente por no haber conseguido un jet privado que lo acerque a tiempo para el espectáculo o porque una cuestión de negocios impostergable le impedían su concurrencia a tan magno acto.
Tampoco estuvo presente el piquetero Luis D’Elía, porque como se sabe, por sus principios “democráticos” evita mezclarse con gente de tez blanca y que vivan en la Zona Norte.
En las dos o tres primeras filas estaba lo más cuestionado e impresentable de la dirigencia argentina. Los responsables directos de la situación de corrupción generalizada, desorden civil y administrativo de nuestro país. El gabinete en pleno y también el vapuleado, sumiso y genuflexo gobernador de la provincia de Bs. As.
La Quinta presidencial, como en la época del fallecido presidente, volvió a parecerse a un local partidario o una unidad básica. Y por supuesto la transmisión se iba a realizar en cadena utilizando la red de radiodifusión nacional.
¿Se les habrán dado las mismas facilidades a los candidatos de la oposición cuando nombraron a sus compañeros de fórmula? Realmente no lo sé. Me parece poco probable.
Después de hacerse esperar largos minutos entró triunfalmente la viuda del ex presidente, con su correspondiente vestido de negro, sonriente y con una expresión pícara en su rostro. Fue aclamada de pie por su clásica claque, reforzada por los personajes mencionados en los párrafos anteriores.
Con sus primeras palabras intentó hacer chistes y bromas, que fueron calurosa y obsecuentemente festejados por los concurrentes.
Entre otras cosas, comentó que después de ella, por la puerta abierta, también había entrado “El” para estar presente en la reunión. (Se refería al maligno fantasma del ex presidente).
También, como si fuera una conversación coloquial entre la dueña de un stand en una feria de barrio y la dueña de la verdulería contigua, explicó el golpe que se había dado unos días antes y cuando en el hospital le estaban por aplicar una inyección en la cola, la enfermera le preguntó si ya había decidido quien la iba a acompañar en la fórmula presidencial... y así siguió la interesante conversación entre las dos feriantes, que realmente no vale la pena repetir. Por supuesto todo seguido festivamente por los concurrentes.
Finalmente después, el discurso tomo un sesgo más serio y después de volver a fustigar a los medios y otras consideraciones, casi todas discutibles, informó el nombre de su compañero de fórmula: el ministro de Economía Amado Boudou.
Seguramente Cristina aplicó alguno de los muchos métodos de “Toma de Decisiones” que hoy se aplican en las empresas y en otros organismos de planeamiento. Habrá analizado factores de fuerza y debilidad, ventajas y desventajas, vínculos y límites y todos los demás puntos por los cuales hay que filtrar para analizar correctamente, la decisión retenida.
Un analista menciona que se trata de un tema de la alcoba presidencial. Es probable que así sea. Cristina, de no haber utilizado los procesos de planeamiento, lo debe haber consultado con la almohada de su cama. (Es muy probable que este método sea el que aplica para la toma de sus decisiones, a la luz de otras importantes decisiones adoptadas).
Personalmente creo que la presidente tomó una decisión adecuada: nombró un funcionario que ella utilizará para todo servicio. (Repito…para todo servicio).
La presidente justificó la elección en la “lealtad y valentía”del ministro. Indudablemente son cualidades esenciales en un dirigente de ese nivel. En realidad son cualidades “sine qua non” para todo dirigente, de cualquier nivel que se trate.
Obviamente, casi está demás aclararlo, no hay que confundir lealtad con sumisión.
Fue una buena decisión de Cristina. Tiene un vicepresidente que le va a responder, de acuerdo a la conducta evidenciada en sus últimos años, con lealtad, así como también en su función en el Senado. Se supone que sabe ¿ ? de economía con lo cual también tendrá el asesoramiento adecuado en ese tema. Tiene buen trato con la gente y con diferentes sectores, inclusive con la estafadora de las Madres de Plaza de Mayo y con el multiprocesado secretario de la CGT. Boudou es una persona joven, agradable, de amena conversación y una personalidad entradora y compradora.
Creo como ya expresé fue una conveniente selección de Cristina. Podrá utilizar a Amado para lo que ella o el país necesita.
Alguien comentó que la personalidad de Boudou es similar a la de Isidoro Cañones, el padrino del Cacique Patoruzú, la inolvidable creación de Dante Quinterno (ref. 1). Por lo que se sabe de Boudou, pareciera que efectivamente hay cierta similitud.
Volviendo a la elección de la presidente si bien destacó dos características imprescindibles en el candidato a vicepresidente pienso que hay otros aspectos importantísimos para considerar.
¿Habrá analizado su capacidad de liderazgo con todo que lleva implícito? Capacidad profesional, prestigio, conocimientos, respetabilidad, responsabilidad, tenacidad, decisión, solo para nombrar algunos de la larga lista de condiciones necesarias o deseables.
El vicepresidente es la instancia sucesoria del presidente en caso de acefalia momentánea o permanente del presidente (ref. 2).
En el caso que la presidente, de la cual se sospecha que adolece enfermedades no debidamente explicitadas, o como también es probable, que renuncie en algún momento por cualquier causa o bien sobrepasada por los acontecimientos ¿Los argentinos querrían que en ese supuesto, Amado Boudou sea el presidente de la Nación?
No temo equivocarme en decir enfáticamente que no.
La elección de Cristina fue buena…pero para ella, obviamente no para el país.
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NOTAS:
(1) Isidoro Cañones fue un personaje de una tira cómica en donde representa al padrino del Cacique Patoruzú. Fue la imagen de un tarambana, estafador del ingenio, un irresponsable, timbero, interesado, vago, cobarde, corruptible y desvergonzado, tramposo y algo indolente, pero en el fondo de buen corazón, lo que lo hacía querible. Era aficionado a la vida fácil, a las carreras de caballos, a los autos deportivos y hacía gala de un cinismo casi inocente. .Iba de fiesta en fiesta buscando diversión y viviendo la vida a su manera Le gustaba bailar, sobre todo con música joven y popular. Isidoro no estaba del lado de los buenos: estaba del lado de Isidoro. Si descubría las fallas del sistema, era en su propio beneficio y no para cambiar una situación injusta. La suya era una revolución frívola, que bien justificaba las infames estafas de las que se valía con tal de obtener guita, chapa y chicas”. En definitiva, era un fiel representante del típico “chanta porteño”.Obtenido de internet.
(2) Constitución de la Nación Argentina Art 88.

EL SAQUEO DE LAS CAJAS COMO EJE DE LA POLÍTICA ECONÓMICA

Es cierto que los sindicalistas, movimientos sociales, políticos e intendentes que quedaron fuera de los cargos electivos carecen de acompañamiento popular. También lo es que sus quejas pueden fortalecer a corto plazo al Gobierno, sobre todo por la pésima imagen que los sindicalistas y los piqueteros tienen en la clase media. No es bueno para el Gobierno que gente que lo acompañó ocho años esté sin motivación alguna para las elecciones de octubre. Esto recién se pagará en la segunda vuelta electoral o bien el 14 de agosto, también una buena fecha para que los despechados practiquen la política de “brazos caídos”. Todo esto para conseguir promesas de cargos públicos en la administración si es que triunfa el kirchnerismo.
Lo más grave es, sin embargo, que en épocas en donde la democracia se fortalece en toda la región, acá CFK haya apelado a una forma monárquica para designar los candidatos en las listas nacionales y provinciales. Esto implica un retroceso fundamental en la democracia argentina. Así es que se cubren las candidaturas por el solo mérito de tener menos de 40 años, como si esto fuera garantía de eficiencia en la revolución imaginaria que cree protagonizar CFK. Por otra parte, el plan económico gira alrededor del vaciamiento y la apropiación de todas la cajas del Estado, como por ejemplo los fondos de los jubilados, situación que en el futuro van a pagar con creces. Además, ya hay pocas dudas de que las divisas del BCRA un día serán cortas para enfrentar una eventual corrida.
El paradigma
En ese sentido, el premio a Amado Boudou como candidato a vicepresidente lo es a un funcionario que se caracteriza por ser un “manoteador de las arcas del Estado”. Se trata de un error tremendo que se pagará caro.
Al mismo tiempo, la omnipresencia de Carlos Zannini como el primer comisario político de las listas y eventualmente del futuro Gobierno Nacional, hace recordar al “centralismo democrático” soviético o maoísta. Es una combinación rara con una supuesta reina de Tolosa, localidad marginal de La Plata donde nació la Presidente. Ahora pululan los comisarios políticos como Gabriel Mariotto, un verdadero intervento en el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, aunque la habilidad de Daniel Scioli tal vez pueda neutralizarlo.
Al kirchnerismo ya no le alcanza el viento de cola internacional, que tanto persiste en negar, pues este año recaudó U$S 6.000 millones por retenciones agropecuarias y gastó U$S 3.000 millones en importar energía, pero en próximo años dispondrá de U$S 6.000 millones, que los gastará todos en importar energía. De ahí que no sólo no habrá superávit fiscal sino que desaparecerá el comercial, quedando el país a un paso de una implosión económica. Todo esto, si es que logra ganar el 23 de octubre, cosa que no está asegurada.

martes, 28 de junio de 2011

Los verdaderos motivos de la designación de Boudou

El dedo que designó a Boudou candidato a Vicepresidente no responde sólo a los criterios enunciados por Cristina, a través de la cadena nacional, como lealtad, valentía y capacidad de cambio. Aunque no se haya explicitado, el cristi-kirchnerismo le vio otras virtudes. No fue un arrebato sino una construcción finamente pensada y basada en una estrategia.
No hay duda que el “relato” kirchnerista viene ganando algunas batallas mediáticas, aunque pierda otras, principalmente por “fuego amigo”, resultante de sus propias y groseras contradicciones internas y del desmanejo de la corrupción estructural que padece nuestro país.
El kirchnerismo ha creado una “identidad” ó “relato propio”. Su repetición “goebbeliana” les ha dado un perfil medianamente definido; cuasi religioso. Su paradigma central es que fuera del “kirchnerismo”sólo existe “la derecha”, que alcanza a todo el espectro político, inclusive a la “izquierda”, porque serían los “idiotas útiles de la derecha”. Agrupaciones mediáticas, como Carta Abierta, periodistas conductores del “relato”(Verbitsky) o alquilados (V.H. Morales, “6,7,8” y tantos otros) son los lenguaraces que transmiten este “relato”, que va creando una “identidad”, una“pseudo-ideología”, perceptible por el público masivo (los receptores). Allí está un centro de gravedad.
El otro es la agenda comunicacional hacia los jóvenes. Han planteado que el “kirchnerismo es la superación histórica del peronismo”,tema que ha impactado en ciertos sectores juveniles de menos de 40 años. Le han dedicado especial atención a las nuevas generaciones con formas modernas de comunicación, donde no sólo es importante emitir señales, sino, más importante aún, es emitirlas con los códigos, formatos e idiomas necesarios para ser percibidas por los jóvenes. Debemos reconocer que el cristi-kirchnerismo ha sabido integrarlos con un discurso ágil, creativo, dinámico, y participativo.
A los jóvenes les pertenece este tiempo. Su desarrollo se realizó en un contexto cultural individualista, dinámico, consumista, cortoplacista en la búsqueda del éxito y también hiper-tecnológico. Hay un sector particular de los jóvenes que tiene especial atracción mutua con el kirchnerismo. Pertenecen a sectores medios, con espíritu rebelde, inconformistas, inseguros, que razonan que a veces les va bien (gracias a K) y a veces mal (gracias a la derecha), como antaño razonaban aquellos izquierdistas de café. Tienen inquietudes, necesidades, miedos, y afinidades. Viven su momento. No hay forma de compararlos con viejos tiempos. Cada generación construye su destino sobre la base de su propia historia, pero irremediablemente se encaminan al futuro, no al pasado.
Son parte de un nuevo y gran universo de votantes, que tienen menos de 40 años, es decir han nacido después de los ‘70. Su modo de pensar, razonar y sentir es bien diferente de las generaciones anteriores. Su compromiso, en un ambiento cultural degradado, es sustancialmente distinto. Ni peor ni mejor. 100% distinto.
A ello se suma el hecho que para ese amplio sector de menos de 40 años, casi todos los políticos son más o menos iguales (mas por lo que desconocen que por otra cosa), con sus virtudes y sus defectos. Debe tenerse presente que en su “disco rígido” de conocimientos hay poca lectura de diarios y mucho “entretenimiento” de la TV. Es por ello que el espacio para el debate político “de fondo” no sigue los métodos tradicionales; es un proceso por “aproximación indirecta”, por medio de elaboraciones más sofisticadas, como el consumo de imágenes, de “relatos”, de visiones.
El espacio del debate político no pasa actualmente por la sociedad política (especialmente degradada) sino por la sociedad civil, donde el accionar ideológico va modificando las direcciones intelectuales (lo que se piensa) y las direcciones morales (lo que se valora, lo que tiene valor o no lo tiene). El kirchnerismo ha logrado sus principales éxitos en este campo y con esta forma sofisticada de acción, ante la visible falta de actualización de la lucha doctrinaria en los demás partidos políticos y en particular en el peronismo, que ha sido parcialmente cooptado y doblegado por el “entrismo camporista”.
Acá es donde encaja Boudou, que no se destaca por un brillante profesional de las ciencias económicas, sino por su formato atractivo para los jóvenes K: vive en Puerto Madero, anda en moto Harley-Davidson; soltero a los 46 y con aspecto juvenil e informal, ex UCEDE con flexibilidad transformista en K; toca en una banda de rock and roll; se viste con onda cara; reúne todas las características de un militante del peronismo Hollywood; discursea sobre negocios con Hebe (la revolución izquierdista de los 70) y con el proletariado “propietario” de estos años (Moyano). Es una síntesis perfecta de la ideología cristikirchnerista.
Como candidato a vice va a cumplir un papel importante: intentar hacerle creer (darle “garantías”) a la clase media consumista, enrolada en la corriente de las compras en 60 cuotas, que todo va a seguir muy tranquilo y... a seguir comprando y viviendo en el mundo feliz de Cristina. Ese es el valor agregado de Boudou. Si llegaran a ganar habrá cumplido su papel. Después… que se arregle sólo. Como Moyano.