jueves, 28 de julio de 2011

Antropofagia, aislamiento, e ideología

1. Antropofagia, o cómo devorarse a sus aliados
Según la mitología romana, Saturno -el equivalente del dios griego Cronos- mantenía su poder absoluto devorando a sus hijos, apenas éstos nacían (hasta que su hijo Zeus, pudo evitar ese destino, derrocándolo y transformándose así en dios supremo). Se llama antropófago a quien come carne humana y filicida a quien asesina a sus hijos. Y podríamos denominar entonces como filífago a quien se los devora, como Saturno.
Desde su nacimiento, metafóricamente hablando, el kirchnerismo -esa especie de folie a deux, que se instaló como una prótesis dentro del peronismo en el poder- se caracterizó por su estilo antropofágico, devorándose a sus aliados, o desembarazándose de ellos, apenas evaluaban que podían prescindir de su sostén. Pensaban -piensan- como aquél gobernador a quien se le atribuye el dicho: “los hombres son como los forros, después de usarlos se tiran”.
Desde el ex-vicegobernador de Santa Cruz -en dos de los tres períodos en que gobernó Néstor Kirchner- Eduardo Arnold, hasta la muy reciente “ejecución” de Daniel Filmus, los Kirchner, sea por inseguridad o por paranoia, se desprendieron de sus principales aliados siempre que no se sometieran a sus formas humillantes y autoritarias. Esta actitud, grave para cualquier dirigente, es particularmente nociva si quien gobierna carece de relaciones sociales y de equipos técnicos que los sustenten. Dependen entonces de unos pocos colaboradores leales y de un grupo -más numeroso, por cierto- de obsecuentes, mercenarios y chupamedias, ninguno de los cuales brilla con luz propia. Por eso, la carencia de equipos humanos va agotando a esos sistemas políticos, y casi siempre terminan apoyándose en la persecución, el miedo, el espionaje o en la contratación de sicarios intelectuales.
Una de sus primeras y más destacadas de sus víctimas fue el presidente saliente, Eduardo Duhalde, a quien seguramente aquél le debió la candidatura y, algo mucho más importante: la derrota de Carlos Menem, hoy su patético y tragicómico aliado. A Duhalde, lo sorprendieron como a un ingenuo y no solamente se lo devoraron y lo despreciaron -llamándolo “padrino”- sino que le hurtaron los aderezos, muchos de los cuales están actualmente arrepentidos y que, como la hacienda baguala, buscan arrimarse al jagüel con la seca.
El caso de Daniel Scioli es increíble: su obsecuencia fue reiterada a través de estos ocho años. Sólo le falta decir lo mismo que Cámpora cuando Perón le preguntaba la hora: “La que usted diga, mi general”.Despreciado, humillado y desapoderado de atributos que formalmente le correspondían, se lo van comiendo a pedacitos, sin que él jamás ensaye la más leve crítica y, siempre genuflexo, está como esperando el golpe del final, escudado en el aval de sus incomprensibles pero contantes y respetables votos. “No te la creas pibe, vos sos un invento y nadie te respeta” es el mensaje, que le pasan una y otra vez.
El ex-gobernador de Santa Cruz, Sergio Acevedo, amigo incondicional, siempre disciplinado y obediente, tuvo la osadía de rebelarse para proteger su buen nombre. Se lo deglutieron igual porque quien no se corrompe puede, precisamente, manejarse con independencia, algo intolerable dentro del mesiánico universo kirchnerista.
El caso del ex-canciller Rafael Bielsa es similar moralmente, pero la acusación es distinta: “Adoramos tu discurso pero no tus pretensiones de sobresalir. Aquí, los únicos que podemos hacerlo somos nosotros dos”. No se lo comieron, pero lo pusieron en el freezer. Las personas cultivadas molestan a los rústicos barnizados, que carecen de brillo natural.
Su sucesor, Jorge Taiana, no osó sobresalir, peor que eso, osó discrepar. Quien los había salvado tantas veces -cuando pudo- de papelones diplomáticos, fue devorado de un bocado sólo por pensar, pues para pensar están -estaban- ellos dos. Taiana es de bajo perfil pero en su pasado terrorista fue un hombre de acción, por eso, tal vez algún día la Sra. de Kirchner lamente haberlo enviado al ostracismo.
La situación de Alberto Fernández es como la de Duhalde, pero fue condenado en forma más miserable todavía, porque aquél los apoyó desde el inicio de su modelo hegemónico. La constante cara de cemento y cinismo de Fernández, torna a su castigo algo así como mucho más merecido que el del caudillo bonaerense, quien fuera mucho más temido por este dúo con pretensiones imperiales.
Héctor Magnetto, el C.E.O. del Grupo Clarín, fue admitido -y usado- dentro de la diarquía como un verdadero capo, jamás como un capo di tutti capi. Cuando éste consideró conveniente relevar al kirchnerismo -proponiendo junto con Paolo Rocca, al Dr. Lavagna como sucesor- no se lo perdonaron. No se lo comieron, pero sí lo intentaron, apelando hasta del recurso perverso y fraudulento de pretender encarcelar de por vida a la mayor accionista, la Sra. de Noble, un verdadero producto de Magnetto antes que su empleadora.
La leyenda atribuye a Ricardo Jaime el haberse hecho cargo de un supuesto hijo no reconocido de Kirchner -con un gran parecido físico- y de ahí, la tolerancia que mostró en ex-presidente frente a las graves acusaciones judiciales hacia aquél. “Gracias por los servicios, pero arreglátelas como puedas”, pareció ser el mensaje de quienes en su diccionario no existe la palabra gratitud.
Convengamos que un aliado como Luis D’Elía puede resultar incómodo para cualquiera, pero el combativo dirigente -jefe de una fuerza compuesta por mano de obra pesada y barata, pero molesta por su locuacidad personal- fue quien más dio la cara frente la rebelión del campo, cuando hasta el sindicalista Hugo Moyano “se fue al mazo” antes de enfrentar a los piquetes agrarios. “Te alquilamos, Luis, y te pagamos muy bien, pero no te la creas, no somos socios”, le parecieron decir.
Uno de los últimos banquetes es el de la deglución -a medias- de Aníbal Fernández, un parlanchín que sin vergüenza alguna ataca y defiende cualquier cosa, siempre arteramente cuando no, encerrándose en el baúl del auto para escaparse de un juez. Un poquita cosa que ahora es considerado tal, hasta por la mismísima viuda. “Ya no necesito lenguaraces, ahora hablamos yo y la Cámpora, en ese orden”.
Con José Pampuro actuaron más sencillamente, no se lo deglutieron y simplemente lo dejaron pudrir. “Gracias, te llegó la jubilación. Te daremos un reloj y un goodbye-party”.Igual tratamiento que el brindado a Verna -siempre un comodín y socio temporario-, a quien despidieron con un “Nunca nos quisimos, ¿te acordás? Ahora, jodete”.
Y, por último, los casos Bonafini-Carlotto: Hebe de Bonafini: Que pasó de defender una causa humanitaria y justa a una causa penal por desmedidos afanes. Estela de Carlotto: Que de candidata al premio Nobel pasó a candidata a ser demandada en un juicio por calumnias. Menos mal para ellas, que no estamos en tiempos de la Revolución Francesa, porque si no eran seguras clientas de Monsieur Guillotin. “No les soltaré el brazo”, parece decirles la viuda (y si no que me crezca la nariz, mientras se le agranda como a Pinocho).
La antropofagia política constituye el método más idóneo para que un dirigente termine aislado, vilipendiado por casi todos y defendido por muy pocos. Cuando pasen los años, antes de lo que quizás ella imagine, la Sra. de Kirchner sentirá ese amargo sabor que ella llamará ingratitud y no será otra cosa que rencor por su manejo imperial y omnipotente del poder. En el mundo internacional, muchos líderes antropofágicos terminaron aislados, excepto los que se murieron antes de su caída, como Stalin afuera y Kirchner aquí.
2. Aislamiento: el orgullo de la decadencia
Sólo una gran actriz, que pone en su papel más pasión que inteligencia, puede equivocarse tanto en la conducción de la sociedad. Su estrategia de gobierno -elaborada por algunos pocos audaces más cercanos al delirio que a lo cuerdo- es, a nuestro juicio, suicida para mantenerse a la cabeza de un gobierno. Tener sólo fines pero sin aplicar escrúpulos en los medios, no persiste en el tiempo, pues agota el nutriente de sus propios seguidores, ahuyentándolos.
Como en el juego, en la política los participantes terminan -a la larga- mostrando su personalidad profunda. Un tramposo no puede jugar muy seguido en las mismas mesas. Necesita rotar entre ellas. Como dijo Abraham Lincoln: se puede engañar a unos pocos mucho tiempo; se puede engañar a muchos poco tiempo; lo que no se puede es engañar a muchos todo el tiempo.
Al cerrar 2010, en nuestros “Escenarios 2011”,sosteníamos que la gran derrota de la Sra. de Kirchner se habría de producir por la inflación y por la mentira pública. Por más abundante que sea y por muchos fondos que se apliquen a una campaña millonaria; por muchas trampas de encuestadores que sólo buscan forrarse y forrearnos; por más impactos de saturación que se lancen en las comunicaciones, el bolsillo de los votantes pesa por encima de todo. Sólo así se puede explicar la bronca que sustentó el voto que, en Tierra del Fuego, revirtiera en el ballotage los ocho puntos por los que perdía la gobernadora, una oficialista crítica pero interesada del kirchnerismo. Esta derrota -si bien en un distrito muy pequeño- refleja un sentimiento bastante mayoritario del resto del país. Y una buena parte del voto capitalino y santafesino reflejó la misma visión. Inflación y mentira, son las dos principales causas de estos dos fracasos del kirchnerismo.
Cuando se habla de voto-cuota y su capacidad para decidir electoralmente -como se demostrara en la reelección de Menem-, se suele olvidar que la estabilidad económica es un requisito imprescindible. Por eso la preocupación de Rousseff y Mujica, en sus respectivos países. Correr franjas de pobres al segmento de economía de consumo, es la base -aunque insuficiente- de la popularidad, se necesita, además, estabilidad para que haya realmente capacidad de ahorro o de capitalización. Reiteramos, la inflación de precios ha sido, a nuestro modo de ver, la causa profunda y silenciosa que está detrás de las derrotas kirchneristas de Tierra del Fuego, de la Capital y de Santa Fe. No es la única seguramente, pero es la más importante porque nos afecta a toda la población cualquiera fuere nuestro lugar en ella.
El otro aspecto vulnerable del gobierno de la Sra. de Kirchner, lo constituye la situación internacional. Se trata de una cuestión no controlable, ni por ella ni por nadie. Pero ponernos a contrapelo de la corriente globalizante; defendiendo el aislamiento internacional, el proteccionismo industrial y el default como políticas de estado; manteniendo incidentes propios de adolescentes con aliados cercanos; y desconociendo quiénes son realmente los estados que mejor pueden ayudarnos en transitar aguas que se están volviendo cada vez más turbulentas en el marco económico, sólo nos puede llevar a “provincializar” la nación, jibarizando su economía. Por ello, somos cada vez más parecidos al Paraguay, como decía Borges en El Otro.
Después de la segunda guerra mundial, ni el primer Perón ni la gran mayoría de los argentinos, supimos ver que el liderazgo mundial pasaba de Europa a los EE.UU. Llevó lustros revertir ese desacierto que, ahora, nos empeñamos en reiterar. Pero tampoco vemos el nuevo papel que está cumpliendo y cumplirá China, que es para colmo nuestro principal cliente. Lo cierto es que no sabemos negociar ni competir. El ego argentino nos incapacita para manejar sabia pero humildemente nuestros intereses, cuando chocamos internacionalmente. Lo sabemos, nadie nos va a regalar nada, pero no es con arrogancia y con pillerías con las que nos ganaremos la mejor voluntad de nuestras contra-partes.
La economía importa electoralmente, pero el gobierno cree o simula estar en el mejor de los mundos. Nosotros creemos que ello ocurre más por ignorancia que por ideología. Así, hemos vuelto a un tipo de cambio fijo con el dólar, con pequeñas devaluaciones del 5% o el 10% al año, mientras al momento de escribir estas líneas el convenio de sanidad reconoció un aumento del 37% en los salarios. La experiencia nos enseñó que la estabilidad de la convertibilidad, no pudo sustentarse. Vale recordarlo, ésta, no explotó por el exceso de gasto público o por el gran endeudamiento o, al menos, no solamente por eso. La causa fundamental fue que nuestra producción por persona ocupada era a fines del año 2000, de u$s 24.700 y la EE.UU. de u$s 108.500. Por otro lado, la productividad argentina es actualmente la misma que en 1973, mientras que la norteamericana es del doble. ¿Con tal diferencia de productividad, cómo un dólar pudo valer -realmente- igual que un peso? ¿Y cómo ahora puede éste sólo devaluarse un 5% ó un 10%, si hay una inflación del 30%?
El aislamiento internacional no tiene peso electoral, pero sus consecuencias influyen en la economía. Por defender la ocupación laboral en algunas empresas -aun cuando ello se haga con probidad, lo que no siempre ocurre-, no podemos arriesgar el comercio con Brasil, cuyo beneficio permite estas tasas de crecimiento que benefician a millones. Por defender el mercado interno de consumo, estamos desatendiendo clientes del exterior. Este concepto de exportar saldos y retazos, no nos asegura cantidad ni continuidad, y nos genera fama de proveedores no confiables. Hacer del “vivir con lo nuestro”un timbre de orgullo, es como mínimo una extravagancia. Pero así somos buena parte de los argentinos, y al que acuñó esa simpática frase, Aldo Ferrer, lo nombramos director de empresas públicas, o embajador en Europa (lo que no le impide ser director de la firma sueca Tetrabrik, pues los economistas nac & pop desconocen el conflicto de intereses).
3. Ideología: una cáscara vacía
Desde la Presidenta hasta el último “che pibe” de La Cámpora -pasando por intelectuales que siempre están colgados de la teta estatal-, repiten como loros que “hay que asegurar el modelo”. ¿Qué modelo? “El modelo de desarrollo con inclusión”, responden, sin ponerse colorados al ignorar que en estos 8 años no se ha incluido a ningún pobre ni indigente en ese crecimiento fenomenal (que es inferior al de otros países con economías como la nuestra). Es que siguen creyendo -como el banquero Heller- que un poco de inflación no molesta.
No hay tal modelo. Se trata de un título afortunado y marketinero, pero es una cáscara vacía. Es más, la cáscara está vacía desde que se hizo evidente la falacia marxista, y por eso cayó el muro. Los socialistas -los violentos y los no violentos- se han quedado sin discurso, porque el sistema pretendidamente más justo, se desmoronó sin ayuda externa, por anemia económica. El comunismo y el socialismo son incapaces de generar riqueza, sólo pueden distribuir la creada por el sistema capitalista. Por ello, Margaret Thatcher decía que el socialismo se acaba cuando se les acaba la plata.
Los progresistas como se autodenominan ahora para disimular su marxismo, se refugian entonces en banderas justas y simpáticamente bienvenidas para una parte significativa de la población (derechos humanos, ecología o costumbres sexuales), pero son absolutamente impotentes para crear riqueza, tal como lo comprendieron los líderes dictatoriales chinos.
Estos sustitutos utilizados por conveniencia para suplir el desmoronamiento del sistema económico inventado por Marx, los lleva a sostener posiciones contradictorias, las que muchas veces se transforman en un verdadero oxímoron. En primer lugar, aclaremos, estas banderas no son exclusivas de quienes se ubican a la izquierda, pues cualquiera de quienes estamos a la derecha del centro podemos o podríamos apoyarlas.
Veamos algunas de esas contradicciones: 1) el único que puede violar los derechos humanos es un funcionario estatal, pero nunca un terrorista; 2) muchos de quienes se dicen defensores de la naturaleza, no tienen ningún empacho en auspiciar el aborto (un acto con el que podemos estar o no de acuerdo, pero el que, convengamos, es antinatural); 3) defienden la economía estatal en grandes empresas para ubicar a los partidarios en los puestos de directorio, aunque pierdan fortunas (caso Aerolíneas Argentinas), en lugar de aplicar esos cuantiosos fondos en paliar la pobreza. Eso sí, son muy nacionalistas pero si pueden tener un pasaporte de Unión Europea lo aceptan volando (“Para no hacer tanta cola en los aeropuertos, ¿viste?”). Por eso, no pueden resultarnos extrañas las palabras de Fito Páez, un cantante que vive como María Antonieta -a costa del Estado- y piensa como Robespierre.
4. Conclusión
En nuestra forma de ver, estos tres factores encadenados han esmerilado el deslumbramiento que buena parte del electorado tenía con el matrimonio Kirchner. Se ha caído un velo sobre sus buenas intenciones, su sinceridad en los procedimientos y sobre su honestidad en la administración. Ya pocos argentinos les creen sus mensajes y, de esa pequeña parte crédula, algunos actúan exclusivamente por conveniencia personal, es decir, porque se están forrando para beneficio propio y de sus dos o tres generaciones siguientes.
La represión serial es una conducta censurable en cualquier padre o madre y, si ella se acompaña con trituración de la personalidad, se transforma en una actitud perversa. Así se han comportado los Kirchner con una buena parte de sus dirigentes aliados. El rencor que han sembrado, se multiplica a lo largo y a lo ancho del país. La mayor parte -sea el 60%, el 70% o el 80%-, les está mostrando su límite, pidiendo un cambio. El electorado hoy les ha dicho basta.
Y creemos que lo seguirá diciendo, porque ya piensan que está administración no está en condiciones de cambiar nada. La Presidenta es un bluff y los espectadores lo han descubierto. Por eso, Cabandié y Rossi han sido humillados por los votantes, como jamás le había ocurrido a un oficialismo peronista. La mayoría está harta, pide otra cosa y no parece querer que se profundice esta charlatanería política, aderezada con condimentos siniestros (¿O no es siniestro lo hecho con los Herrera Noble?). Y es probable que ese hartazgo se refleje en las elecciones del 14 de agosto.
Si la Presidenta insiste con sus trampas despóticas para asegurarse un poder omnímodo y llegase a tener éxito, porque los principales cordones de la provincia de Buenos Aires la llegasen a apoyar, se convertirá en la sepulturera del peronismo. Tal vez, un instante de lucidez les permita al gobernador de Buenos Aires y a los dirigentes del conurbano, leer con realismo el hartazgo del electorado y se rebelen a tiempo, para no terminar siendo sus cómplices del entierro. Así como Reutemann, de la Sota y otros peronistas ya lo tuvieron claro.

miércoles, 27 de julio de 2011

Y mostró la hilacha, la crueldad de una abuela K

Cuentan que en los años ‘80 un caso dividió a la opinión pública, a los comunicadores y a los propios organismos de derechos humanos, ya que luego de inmensas e innecesarias penurias -20 años- la niña adoptada no era una hija de desaparecidos, adoptante y adoptada jamás pudieron borrar aquellos “tironeos feroces”. El caso no invalidó la lucha por la restitución de los niños apropiados pero parecía que había enseñado que no se pueden infligir sufrimientos gratuitos a unos para paliar los sufrimientos de otros.
No es aceptable ni justo que la “felicidad” de media humanidad se construya sobre la desgracia de la otra media, que, en estas dificilísimas situaciones, donde hay dolores inevitables producidos por la “verdad”y de los otros, los de los procedimientos brutales, existan seres que se ensañen con el “dolor” de víctimas -niños apropiados o familiares de niños apropiados- para sostener una postura política o una persecución ideológica o peor aún una persecución política. El “error” es una posibilidad siempre presente en estas luchas pero la perseverancia no puede dar lugar al encarnizamiento y la persuasión nunca puede ser “acoso”.
Sería demasiado ambicioso -por no decir farandulesco- endilgarle al kirchnerismo la hechura de una “revolución cultural”, aunque sus militantes mercenarios -La Cámpora- y los seudo intelectuales -Carta Abierta- suelan hablar e intenten generar el “relato” de la presunta “batalla” en ese sentido o dirección; sobre esta presunta “revolución cultural” la prensa oficial y buena parte de los organismos de DDHH cooptados por el kirchnerismo construyeron un relato perverso en torno de padres adoptivos, hijos apropiados poniendo en la picota, escarniando brutal e innecesariamente, a unos y a otros invocando en algunos casos hasta “diferencias sociales” -los adoptantes pertenecían a clases acomodadas, y los “apropiados” a clases humildes- lo que los llevaba a preferir continuar con la “mentira” porque la “verdad” los condenaba a menos comodidades y beneficios.
Hasta allí se llegó, rebajando la digna lucha de la “recuperación de niños apropiados” al terreno de la ignominia, la mentira más burda y la procacidad de dirigentes de Abuelas y Madres de Plaza de Mayo que replantearon muchos de aquellos dilemas -de la historia de los 80 del siglo XX- en una versión injusta e injustificable, pues aquella fue el producto de una equivocación inducida por el amor y la desesperación, mientras que en el caso presente el amor de los abuelos que los creían sus nietos fue “asquerosa y brutalmente” utilizado como ariete por las exigencias políticas de un gobierno que, antes de conocer los resultados de las pericias -o porque los conocían de antemano- ya había “adelantado su fallo”
La Presidente, que debería ser la garante de los derechos de los ciudadanos, sin dudarlo y a sabiendas, se refirió a la madre adoptiva como “la apropiadora” renegando explícita y específicamente del rol constitucional que emana de su cargo institucional; los intelectuales, actores, músicos, miembros del mundo de la farándula y periodistas que debieran buscar la ecuanimidad se pervirtieron tras una “conversión” bastante más virulenta y despiadada que entre el pueblo de “a pie” y hasta de gobernadores, intendentes o sindicalistas del oficialismo, que supieron guardar cierta compostura y equidad contraponiéndose con aquellos otros. Estela de Carlotto en diálogo con Jorge Fontevecchia llegó a sostener “son chicos apropiados”, no porque se tratara de una presunción sino porque se trataba de una “convicción” y llegó a agregar “yo no creo que haya amor, creo que hay propiedad privada”.
Esta “abuela kirchnerizada” había abandonado su habitual delicadeza, quizás para “pagar” los nombramientos presidenciales de sus familiares en puestos gubernamentales y legislativos, y fue aún mucho más allá:“ojala alguno de ellos lo sea” (un chico apropiado); ahora con los resultados hechos públicos ella y varios medios oficiales propagan voces que advierten que“nada está terminado” porque todavía queda por dilucidar cuál fue el proceso que culminó en su adopción. ¿Qué cambiaría la respuesta a este interrogante? ¿Alteraría, acaso, los resultados de los cotejos de ADN? ¿Por qué les importa el motivo que los Noble Herrera tuvieron para pedir el cotejo con “todos” los datos del Banco Nacional de Datos Genéticos?
Este largo y sinuoso -macabro y farandulesco- episodio al contrario de aquel otro de los ’80, deja la impresión, de que alguien mueve los hilos y juega al juego de “nunca acabar”; un eterno recomenzar porque el objetivo no es conocer la historia que relata el cuento -un cuento que tal vez no exista- sino mantener “viva, abierta, amenazante” la pregunta enloquecedora “¿querés que te cuente el cuento de la buena pipa?” De todas formas, hay que reconocer que el Gobierno, y sus adláteres, es democrático en ese aspecto, pues no manipula sólo las tragedias ajenas; entre los intelectuales, actores, músicos, miembros de la farándula y periodistas la entrada en la militancia ha devenido, la enorme mayoría de las veces, en “religiosa transfiguración”, mientras que en los políticos y los sindicalistas no han hecho más que seguir el protocolo del “verticalismo”,con mucho más de poderosa obediencia que de entusiasmo, de manera casi folklórica y sobre todo ceremonial.
También manipula, a ratos con tristeza y a ratos con alegría -cada vez con más momentos de tristeza, pero siempre con un “fin superior”- sus propias vicisitudes y, a partir del pasado 27 de octubre, la Presidente CFK puso por delante “su duelo” y no hizo esfuerzo alguno por ocultar que el prolongado “luto” por la muerte de “él” iba a constituirse en una “marca de su gestión”. Pero hemos asistido también a espectáculos patéticos como el de contemplar a actrices que jamás se habían interesado en nada público que no fuera “el propio” proferir dilatados ditirambos sobre supuestos cambios sociales con la seguridad de quien se ha aprendido bien su papel, o a cantantes llorar a moco tendido a cámara cuando el presunto logro gubernamental así lo ameritaba.
Vemos a intelectuales, otrora críticos, dejar de lado el mínimo reparo proveniente de la lucidez, ya que no puede existir lo que podría llamarse “kirchnerismo crítico” pues esta línea política sólo admite “adhesión absoluta y férrea”, y pasar a ser sumisos propagandistas del discurso y el relato oficial; patético resulta contemplar a ex periodistas de interesante trayectoria travestidos en voceros políticos de actos públicos, cuando no en destripadores de ex colegas que osan no encuadrarse en el “batallón de predicación K”. Ahora, las redes sociales le valieron a “La Jefa” para comunicar la felicidad por la llegada de nuevos miembros a la familia, devolviéndola al mundo de los twitteros -un universo abandonado tras el luto-, sin la aprobación (dicen que con la contrariedad más profunda) tanto de Máximo como de su sobrina, que consideraron como una intromisión indebida en sus vidas privadas y en el de sus parejas estas “alegres” propagaciones.
Creer que todos -familiares, intelectuales, artistas y periodistas- hayan puesto precio contante y sonante a sus arrebatos o acciones supondría una temeraria exageración, pero sorprende encontrar a alguno de éstos repentinos iluminados en el desamparo económico; es quizás el símbolo más elocuente de lo que le ha hecho a la sociedad argentina el accionar K, lo sucedido con las Madres -sector Bonafini y Schoklender- y las Abuelas de Plaza de Mayo, transformadas de luchadoras de los DDHH a aplaudidoras espasmódicas y consuetudinarias en los escenarios del régimen. Es que al kirchnerismo le calza como un guante la frase que define a la política como “el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar luego los remedios más equivocados” -una de las cumbres del pensamiento de Marx (pero de Groucho Marx)-.
Esta decadencia parece haber culminado su paroxismo con una declaración asombrosa, y luego del cotejo de los ADN de Marcela y Felipe que despejara cualquier posible duda de ser producto de toda o cualquier “apropiación”-como intentaran vanamente antes en el período del menemato y ahora en el kirchnerismo (siempre y en toda situación con asombrosas similitudes)- con lo dicho por la Abuela que mostró perversamente la hilacha cuando sin pelos en la lengua deseó que fueran hijos de desaparecidos, para así poder cumplir con su triste papel de “felpudo del poder”; cuesta medir la perversidad de semejante deseo.
Como explicábamos al iniciar este artículo, la mayoría de las personas adoptadas suelen llevar “una carga muy pesada” por esa misma y triste circunstancia, y seguramente lo que menos esperan es que “otros” ajenos se metan en su privacidad; son ellos mismos quienes especulan mucho sobre el qué llevó a sus padres biológicos a abandonarlos o a darlos en adopción y llegan a juzgar con mayor o menor rigurosidad éste abandono. La mayoría de los padres que pasan por el imperioso trance de dejar a sus hijos en manos de otros lo hace por motivos económicos o familiares, la inmensa mayoría de las veces llegan a este trance último y desesperado jóvenes desesperadas por embarazos adolescentes, o las innumerables penurias de la pobreza, o violaciones o “relaciones condenadas” socialmente.
Pero desearle a cualquier adoptado que sea hijo biológico de personas apresadas, martirizadas y asesinadas, cuyos cuerpos suelen permanecer desaparecidos por la dictadura genocida supone un ejercicio de crueldad inaudito y más viniendo de quien se supone que por su condición de “abuela”de hijos apropiados y “madre” de padres desaparecidos, llega al paroxismo de la más burda y cruel paradoja; que sea Estela de Carlotto quien se haya trasvertido en alguien capaz de desear tamaño espanto no sólo escapa a cualquier tipo de razón o de sentido humanitario sino que la emparenta directa y sutilmente con quienes ella dice “perseguir”, y habla tan a las claras, con la más absoluta elocuencia, de la sombría capacidad del cambio que ha logrado producir hoy el muy virulento “calor oficial”.

Piratas del Delta: piqueteros con isla propia

La organización ultrakirchnerista que conduce Emilio Pérsico habría comprado una isla de 48 hectáreas en el Tigre. Los beneficios de ser aliado del Gobierno Nacional

Las extravagancias menemistas no son cosa del pasado. Pareciera que muchos movimientos piqueteros oficialistas se tomaron muy en serio el acuerdo electoral entre el Frente para la Victoria y el partido de Carlos Menem en La Rioja (ambos compartirán boleta) y decidieron retomar la política de la pizza y el champán. La flamante adquisición de una isla de 48 hectáreas en el Tigre por parte del ultrakirchnerista Movimiento Evita (ME) es un claro reflejo de ello.
Según pudo constatar este medio, Emilio Pérsico, líder del espacio, haría la presentación del “nuevo complejo recreativo” en las próximas semanas. La intención del ex vicejefe de Gabinete de la Provincia durante el gobierno de Solá sería que los miembros de la organización puedan disfrutar de esta especie de camping. Ahora bien, la pregunta que cabe realizarse es cómo un movimiento social tiene la capacidad económica para realizar tal emprendimiento económico.
Pero el negocio no termina allí. En marzo de este año, Pérsico se reunió con otro ex menemista, el intendente de Tigre, Sergio Massa (foto), con quien firmó un convenio “para el fortalecimiento del recreo en la isla”. De ahí que el municipio bonaerense se haría cargo de parte de los gastos de refacción y acondicionamiento del lugar. Lo paradójico de la situación se da a partir de que el espacio no sería de utilidad pública para el conjunto de los ciudadanos, sea cual fuere su procedencia partidaria, sino que la isla estaría bajo el control del ME.
Amigos de la caja del Estado
El Gobierno de Cristina Fernández es un polo atractivo para todos aquellos que quieran hacerse de fondos del Estado y manejarlos con total discreción. Organizaciones, empresarios y fundaciones han visto un negocio redondo en las arcas oficiales. En el caso puntual de los movimientos sociales, la discreción en el otorgamiento de los fondos cobra mayor relevancia por su carácter arbitrario. Mientras que los movimientos opositores al Ejecutivo nacional reciben migajas, los obsecuentes del modelo manejan millones sin ningún tipo de control, como quedó demostrado en el escándalo protagonizado por la Fundación de Madres de Plaza de Mayo, y por su ex apoderado Sergio Schoklender.
El ejemplo del Movimiento Evita es por demás gráfico. Según estimaciones provenientes del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, durante 2010 el conjunto de las organizaciones piqueteras oficialistas manejaba, en el marco de los planes Argentina Trabaja, un total de 25.000 subsidios de $1.200 mensuales cada uno. El Movimiento Evita controlaba 14.921 planes (alrededor de $18 millones por mes). A dicho monto hay que sumarle otros fondos brindados por el Estado para la compra de insumos y capacitación.
La lista se extiende a las demás organizaciones K. El Frente Transversal ocupa el segundo lugar, con la gestión de 5.285 planes. Este último movimiento responde al diputado nacional Edgardo de Petris, quien junto a Pérsico disponen de mayor cantidad de subsidios que muchos gobernadores e intendentes del país.
Como vienen denunciando movimientos piqueteros opositores, las cooperativas Argentina Trabaja eran manejadas de manera punteril por los intendentes kirchneristas, cuestión que excluía a todos aquellos que no respondieran a los armados oficialistas de la Provincia. Según denunciaron desde la Asociación Gremial de Trabajadores de Cooperativas Autogestionadas y Precarizadas (Agtcap), el Gobierno otorga el manejo de los planes “a los corruptos punteros del Conurbano para su utilización clientelar electoral, a cambio de no trabajar”.
Salida escandalosa
Su paso por los ministerios
El máximo referente del Evita, Emilio Pérsico, fue hasta 2009 subsecretario de Desarrollo Social, lugar del que debió renunciar luego de que su hijo fuera detenido por llevar en una camioneta oficial varias plantas de marihuana.
Una trayectoria camaleónica
El Movimiento Evita supo adaptarse a gobiernos de distinta índole, incluso en aquellos que a priori parecen contraponerse con sus principios. Pese a que Felipe Solá esté denunciado por parte de decenas de organizaciones sociales de ser el responsable político del asesinato de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán en el año 2003, a Emilio Pérsico no le tembló el pulso a la hora de aceptar del diputado nacional el cargo de vicejefe de Gabinete del gobierno. A su vez, supo ser el garante de la fuerza de choque del controvertido ex gobernador, que tiempo después se pasó a las filas del Peronismo Federal.
La especulación inmobiliaria en Tigre
La toma de Villa Soldati y las escandalosas acusaciones sobre malversación de fondos que pesan sobre Schoklender y la Fundación Madres de Plaza de Mayo son el reflejo de un problema estructural que sufre el país: la crisis habitacional.
La compra de la isla tiene mayor trascendencia si se la enmarca dentro del territorio en el que se la adquiere. Tigre constituye una de las localidades donde gran parte de la compra de inmuebles se restringe a un sector vinculado a la especulación inmobiliaria, cuestión que Pérsico y Massa parecieran desconocer.
El 21 de junio de este año, organizaciones sociales de dicha localidad realizaron una manifestación en la estación de trenes reclamando por tierra y planes de vivienda. Asimismo, la actividad se realizó en repudio a los desalojos realizados en el Barrio Parque San Lorenzo, donde se avanzó con una topadora sobre un centro comunitario y una vivienda.
Mientras que miles de familias se ven imposibilitadas de tener su casa propia, los movimientos aliados al kirchnerismo no sólo disponen de la caja suficiente para manejar planes sociales y de viviendas, sino que la rentabilidad de la amistad les posibilita llegar a comprar una isla en el mismísimo Tigre. (Diario Hoy)

UN GRAVE PELIGRO OCULTO PARA EL PAÍS

Es sabido y conocido por la mayoría de argentinos que la falta de transparencia, el ocultamiento y la falta de información es una de las tantas características negativas de este gobierno.
En toda la gestión de los Kirchner solo hubo un par de conferencias de prensa y con notorias fallas de instrumentación. Este procedimiento absolutamente indispensable en un sistema democrático, es el que permite a la ciudadanía evacuar sus dudas y mantenerse informado a través de las preguntas que los periodistas de todos los medios efectúan a las autoridades.
Estas preguntas satisfacen el conocido adagio “...que el pueblo quiere saber”.
Esta grave falencia de nuestra “democracia” se vio agravada aún más en el período del “cristinismo”. La presidente, en su angustiosa tristeza y soledad, se replegó más y más sobre sí misma y la información que debería ser pública y de fácil acceso para los ciudadanos se dificultó e inclusive se volvió en oportunidades, imposible de obtener.
La ausencia de información origina rumores, especulaciones y conjeturas directamente proporcionales a la importancia de la información que se oculta o que se niega difundir.
Por otra parte sabemos que la información que proporciona el Ejecutivo frecuentemente es tendenciosa o directamente engañosa o falsa.
Actualmente circula una versión sobre el estado de salud de la presidente. Desde prácticamente su asunción a la primera magistratura era conocida que padecía de trastorno bipolar.
Esta patología llamada también psicosis maníaco depresiva (Trastorno de la personalidad y del ánimo) originó sus frecuentes ausencias de varios días a sus obligaciones, generalmente en su refugio en El Calafate.
Nunca se informó claramente sobre esta afección de la presidente, pero se sabe que estos estados ciclotímicos, al alternar raptos de alegría y euforia y momentos de irritación y profunda depresión, en su nivel de gravedad en este último estado, el enfermo estaría impedido de razonar coherentemente y adoptar decisiones.
Ya había escrito anteriormente algunas notas al respecto. Pero en estos últimos meses volvieron a repetirse algunos hechos relacionados a la salud de la presidente que comienzan a ser verdaderamente preocupantes.
Su reconocimiento a su hipotensión en declaraciones en México, su caída con importantes lesiones en su cabeza atribuidas a un tropiezo, pero un importante analista político manifestó que se trató de un desmayo repentino, su ausencia en la reunión de presidentes en el Paraguay atribuidos por sus voceros a un repentino malestar e indisposición, sus escasas salidas en su viaje a Venecia y hace solo unos días atrás, ante el triunfo de Macri en la Capital, sufrió otro repentino malestar pasajero al cual también se le restó importancia.
Tampoco con el ex presidente hubo información pública adecuada. Solo se informaba lo que era imposible ocultar.
Y es así como ocurrió repentina y sorpresivamente el fatal desenlace. La tragedia sorprendió totalmente a los argentinos que se guiaban por la mendaz información oficial.
Afortunadamente para el país, el fallecimiento de Néstor Kirchner no trajo aparejado problema alguno ya que no cubría o ocupada ningún cargo oficial.
Muy diferente hubiera sido si estuviese cumpliendo una función de alto nivel en el gobierno.
La situación es diferente con su esposa. Ella ocupa el más alto cargo en la conducción del país. Que algo le pase en su cargo, aparejará graves inconvenientes y dificultades para la Nación.
Los rumores y trascendidos señalan que Cristina estaría enferma y con serias limitaciones en el cumplimiento de sus responsabilidades gubernamentales.
A simple vista en sus apariciones públicas se nota su falta de equilibrio psíquico y físico por la evidencia de sus crispados estados temperamentales: enojo, tristeza, violencia, ingratitud, rencor, odio, resentimiento. Es visible su estado colérico, rezongón y peleador. Si a ello le sumamos que en más de la mitad de sus discursos miente, engaña y desinforma, vemos claramente que estamos en presencia de una persona que no está sana y equilibrada.
Si para ingresar a cualquier empresa, grande o simplemente PYME e inclusive a el Estado, es obligatorio someterse previamente a un examen psicofísico para evitar sorpresas de comportamientos anormales o de enfermedades o anomalías físicas contraídas con antelación a la incorporación a la empresa, ¿No sería aún mucho más necesario efectuar el mismo a una persona a la cual se le da la responsabilidad de conducir un país?
Todo indicaría que la presidente no está en las mejores condiciones, ni en plenitud física y psíquica para llevar a cabo el duro trabajo y responsabilidad que le compete.
Un país sin conducción es como un barco sin capitán llevado por las corrientes y los vientos. Es muy probable que encalle en un bajío o se destroce contra las rocas.
Los argentinos no queremos que eso ocurra con el gobierno. Se impone un riguroso examen psicofísico de la presidente y los resultados correspondientes deberán tener adecuada difusión pública.

ESCUDO NORTE SERVIRÍA PARA REALIZAR INTELIGENCIA INTERIOR

Milani, el operador militar del cristinismo, en problemas
El marketing de la seguridad intentado por el gobierno con la operación Escudo Norte tuvo corta vida. A pocos días de su puesta en marcha con toda la pompa por parte de Cristina Kirchner en Santiago del Estero, diputados de la oposición denunciaron que los 20 radares RASIT del Ejército “no sirven” y que tampoco son suficientes los seis radares 3D (tres dimensiones) que prometió la Presidente.
“Los RASIT son para las planicies, para movimientos de tropas y tanques. Llegan hasta la copa de un árbol, no sirven para detectar aviones ilegales”, sostuvo el diputado nacional Julián Obiglio (PRO), lo que se confirma en las características técnicas de los radares.
En cuanto a los radares 3D, dijo que su alcance es de 400 kilómetros.
“Hay 3.600 kilómetros de frontera, y se necesitarían 12 ó 13 para cubrirla. La Presidente llevó un prototipo el miércoles y anunció que habrá otros seis que tampoco alcanzan, y recién para 2015”. El legislador también advirtió que, si bien actuarán aviones Pucará de la Fuerza Aérea, tampoco está contemplado el derribo de aeronaves sospechosas.
Por su parte, una calificada fuente militar coincidió en que los RASIT son “totalmente inútiles para el medio aéreo. A lo sumo brindarían una ayuda auxiliar al radar principal”. Informadorpublico.com, por su parte, había anticipado el tema, analizando las deficiencias de Escudo Norte (ver Radarización: El nuevo negociado). Este plan, destinado a captar votos de clase media, mostrando un gobierno con iniciativas para mejorar la seguridad, tiene un autor, el general César Milani, Subjefe de Estado Mayor y Director de Inteligencia del Ejército. La ineficiencia de los RASIT para rastrear el espacio aéreo tendría una explicación. Los radares en cuestión sí son, en cambio, eficientes para el rastreo terrestre y formarían parte de un plan de Milani para realizar inteligencia interior (prohibida por la Ley de Seguridad Interior para las Fuerzas Armadas), bajo la simulación del combate al narcotráfico y excediendo claramente los límites legales del apoyo logístico a la seguridad. De este modo, el gobierno seguiría adelante con su plan secreto para convertir la inteligencia militar en una herramienta política más del kirchnerismo.
A todo esto, los recientes fracasos electorales del oficialismo hacen sentir su efecto en el núcleo cristinista que conduce la seguridad y la inteligencia, integrado por Carlos Zannini, Nilda Garré y Héctor Icazuriaga. El nerviosismo de este grupo lo llevaría a la desesperación, ante la necesidad de producir hechos de alto impacto público destinados a frenar la tendencia descendente del gobierno. Milani y el Director de Inteligencia Interior de la SI (ex SIDE), Fernando Pocino (de llegada directa a CFK y fotografiado hace poco junto a Hebe de Bonafini), son los dos operadores que acaparan las jugadas oficialistas y con una creciente ineficiencia, vistos los resultados.
Síntomas de descomposición
El caso es que el desánimo se está instalando en el grupo de generales que responde a Milani, sobre todo a partir de la versión de que, en caso de llegar a la Casa Rosada Ricardo Alfonsín o Eduardo Duhalde, aquél sería investigado y sus negocios caerían bajo la lupa de la Justicia Federal, convirtiéndose tal vez en el caso emblemático de la corrupción K en las Fuerzas Armadas. Como una señal de que se acercan cambios, los generales Ricardo Luis Cundom, Alfredo Brown, José Eduardo Demaría y Jorge Luis Motta, asiduos participantes de reuniones con Milani y Garré, estarían negociando con otros sectores del generalato su abandono de la militancia K.
En el otro bando faccioso -anti Milani-, se encuentra el general Mario Gabriel Dotto, Inspector General del Ejército, cuyo principal mérito es colocar sobrenombres despectivos a sus superiores y adversarios. Dotto sigue la política de no asumir responsabilidades ni exponerse, porque abriga la esperanza de que, sin hacerse notar, terminará reemplazando a Milani. Pero éste, aunque mal parado, conservaría sus reflejos, porque ya estaría operando en el más alto nivel (la Casa Rosada a través de Garré) para sorprender a Dotto con su pase a retiro.
En esta batalla entre facciones, Milani todavía está en carrera para ser el próximo Jefe de Estado Mayor, en caso de que CFK sea reelecta. Pero no pasa por su mejor momento estos días, como lo prueban los mails que circulan comentando sus criticadas declaraciones al matutino El Liberal de Santiago del Estero, el pasado 21

Ascenso para todos: Cristina y Grondona buscan los votos de los hinchas

La temprana eliminación del seleccionado argentino de la Copa América frustró tanto a CFK como a Julio Grondona. Ambos se jugaban a levantar la copa para recuperarse del 4-0 del mundial de Sudáfrica, del malhumor que causó el descenso de River, Gimnasia y Huracán, y del desprestigio del Fútbol para Todos, que es la principal propaganda goebeliana del gobierno. Por cierto, una herramienta muy superior a 6,7,8, TVR y Duro de Domar. Hay que tener en cuenta que cualquier partido de fútbol tiene como mínimo 8 puntos de rating y algunos hasta 20 o un poquito más. Y en el caso de la selección nacional, mucho más.
Así es que en el gobierno se les ocurrió la peregrina idea (no se sabe el nombre del imaginativo creador) del denominado: “Ascenso para Todos”, que garantizaría que, si River entra entre los 16 primeros del Nacional B -lo que es bastante seguro-, ascendería automáticamente. Sin embargo, para el sufrido hincha de River, que quería ganar el ascenso por una gran distancia, este nuevo campeonato es una gran decepción, porque el equipo de Núñez se reforzó con jugadores de categoría.
¿Hinchadas felices?
A su vez, a los clubes muy bien organizados como Vélez, Lanús y Banfield, que por sus méritos ganaron campeonatos en los últimos años, no les cayó para nada bien esta reforma. Pero no les da el cuero para enfrentar a Grondona y a un gobierno que en cualquier momento les envía los inspectores de la AFIP. Cuando Raúl Alfonsín era presidente, el entonces diputado nacional Liborio Pupillo, dueño de una empresa de pompas fúnebres en Mataderos y muy querido en el ambiente, presentó un proyecto de ley para evitar el descenso de Nueva Chicago. Fue ridiculizado por la prensa política y deportiva. Sin embargo, ahora todo es posible, pese a que Grondona siempre sostuvo que los partidos se ganan en la cancha. La necesidad política lo hizo cambiar de idea y ahora, de un plumazo, pretende ascender a 16 equipos por decreto de la AFA. El gobierno piensa que los hinchas de los equipos que descienden de la primera, más los 16 que ascenderán de la B nacional, recuperarán la alegría perdida por la eliminación del mundial y de la Copa América y votarán por Cristina. ¿Sera así?

martes, 26 de julio de 2011

LA CLASE POLÍTICA Y EL PATO DONALD

Soy político argentino…
y estoy preso, por robar…
a mis votantes de siempre
¿quién consuelo les va a dar?
Es cierto y es bien sabido...
que me dediqué a estafar…
pero no veo a mis amigos!!…
¿nadie me viene a ayudar?
Y aunque yo pueda mentirles…
a todos… no regresar
cuando haya cumplido… mi pena
¿quién rayos se va a acordar?
G.A.B. (Poemas de la Argentina trágica)

Ya están muy cerca de conseguir hacer la plancha en una cloaca.
Seguramente el premio del esfuerzo más profundo y denodado se lo lleva la familia patagónica que ha dictado leyes en los últimos 8 años.
Ella, se lleva la corona del hundimiento de la Patria. Eso ya se sabe.
Pero, junto con ese hundimiento, acaso no contaba ella con arrastrar tan rápido… a toda la piara política… a toda cosa… a todo objeto o ente que tuviese algo que ver con la clase política, o con algo de olor político, o con casaca, antecedentes o con el más leve perfil político... hacia un enorme sumidero infecto.
La clase política íntegra… empieza a ser, para el pueblo, al menos en esta comarca, la peor lacra de diletantes… la más peligrosa cáfila de ladrones ofrecidos todos ellos en listas confusas, la gran bolsa séptica de la más variopinta carcoma moral en un menú rancio… para que el pueblo los elija tapándose la nariz.
Pero… se ve que la tendencia es que… ¡ya no los elige más!
Prefiere votar al Pato Donald… si este decidiere postularse.
Dicho esto, seriamente… con infinito respeto por Miguel Del Sel, que sin dudas es quien empieza a capitalizar la repugnancia por los políticos.
A cualquiera… y con sobrado fundamento… puede votarse. A un actor famoso, a un capo cómico, a un imitador, a una silueta de la farándula sin contaminar, que traiga una sonrisa en lugar de ese gesto sombrío de los parásitos que suelen olvidarse, apenas asumen, que son empleados nuestros.
Votaría cualquier cosa. A un escritor, a un medico famoso… a un Favaloro, a un automovilista del TC 2000, o al arquero de Villa Dálmine.
Póngase la firma… que si aparecen Les Luthiers… sin duda arrasan…
Incluso… y aún más… si presentan una mesa conjunta de gobierno.
Pero ¿políticos?… no… ya no tienen más tiempo…
Ya se deslizan suavemente hacia una zanja del sumidero cloacal.
Ya han sido descubiertos.
Y ojalá esa gran imbecilidad vacuna de la ciudadanía los ataje al final del tobogán para encarcelarlos a todos… empezando por quien se debe:
Las damas primero… por favor
Ni siquiera… les habría de servir hoy… poner las barbas en remojo.
Acaso tengan que borrar parte de su soberbia, si se les empieza a complicar… apenas un poco más, el panorama interno.
Y hacer un pronóstico de complicación del panorama no es un ejercicio demasiado arriesgado, teniendo a la vista todo lo que han acumulado en estos 8 años.
Lo que ocurre en el mundo, aquí… no importa un bledo.
Pueden verse las respuestas internas que se han diseñado, todas las cuales… en lugar de prevenir estructuralmente… sólo dañan u omiten.
Con muy poco, se pueden pronosticar, las consecuencias más graves.
Las fuertes complicaciones que han empezado inundar la sentina del barco… no son por los motivos que se creen.
No es el atisbo de inflación que se les deslizó inofensivamente como un virus y que ellos controlan en modo absolutamente artificial.
No es tampoco la pobreza ó la indigencia, cuyos índices fabricados por ellos mismos, empeoran cada día.
No es la intranquilidad social de las clases bajas, que pueda ampliar su perímetro… por esta contaminación de precios, ni tampoco el rebrote de la protesta social que se trata de conjurar cada media hora.
El problema es toda la estructura del Estado.
Es un “todo”… un “totus ad litteram” que falta hacer en el país…
…y es “la nada”… que yace impávida por lo erróneo, lo mediocre, lo efímero y lo improvisado que se ha hecho.
Es la base del Estado que nadie ve… y que tambalea todavía sin que nadie atine a conmoverse por la carcoma sutil de todas las instituciones republicanas en estado de raquitismo.
Es la vergüenza metafísica… irradiada desde el poder a través de su repugnancia por el capital, por la inversión y por el lucro ó la rentabilidad. Su apuesta por mantener la incertidumbre a toda costa.
Es la catalepsia increíble en la que se halla la seguridad jurídica y es también la agonía terminal del estado de derecho…propiciada desde el seno Gobierno.
Es el estancamiento y es la parálisis de las cien reformas estructurales pendientes e imprescindibles… que está fomentando una conducción embelesada… como un narcisista en el espejo… y anestesiada por los vapores de un poder acumulado que le permite someter a todos.
La educación pública… subsumida y postrada, la vergüenza por el mérito propio… y el horror por la sospecha de pensar diferente.
La cultura de la dádiva… en lugar del esfuerzo y el mérito.
Es algo esencial, “de fondo”, que no puede quedarse enmascarado eternamente. Por eso el Pato Donald o el Capitán Nemo, son mejores que cualquiera de ellos… por eso Favaloro y Olmedo se la perdieron…
Por esa especie de septicemia que se propaga sin pausa con el incentivo permanente de la dirigencia política para que todo dependa solamente de sus designios y se sufrague con la “caja”.
Ni siquiera la puja preelectoral para octubre debería ser responsable de ningún sobresalto si acaso estuviésemos en condiciones normales.
Esa puja… es totalmente inocua en un Estado sano.
Aquí no.
Aquí pone al desnudo el desquicio del sistema que les brinda espacio y andamiento, convirtiéndose en una danza obscena que lo único que logra es profundizar esa repugnancia terrible por la dirigencia política.
Se van a despilfarrar… literalmente… en una segunda vuelta que es absolutamente innecesaria, una suma de dinero como para armar dos hospitales de niños para el Chaco o para Formosa. Es así.
No lo dude. Son lacras humanas.
Resulta entonces, que las condiciones básicas para que el escenario de corto plazo se complique sustancialmente, están dadas en todos los órdenes del Estado.
Y la velocidad con que eso tenga lugar, no depende en absoluto de nada que pueda hacer la ciudadanía, toda vez que se han puesto a andar las cosas hacia direcciones impredecibles que van a resultar sólo del rumbo de la mediocridad que nos imponen.
El único rumbo que conocen los que están conduciendo hoy a la Nación Argentina. El único rumbo que conoce ella, a quien la propia SIDE le ha tenido que decir que disimule el romance con Amado Boudou o que trate de circunscribirlo a un Olivos “intra muros”. O a sus viajes de vapor.
Y allá irá… la primera mandataria, llevándoselo en el equipaje… contenta a rodar por el mundo… sin ningún plan y también sin un rumbo serio, creyendo que hay que “agredir para agradar” y suplicando inversiones que jamás… jamás… han asomado la nariz por estas tierras.
Mañosamente, ha hecho el intento mediocre de explicar a quienes tuvieron la amabilidad de escucharla, cuál era exactamente el conjunto de parches implementados ahora para resolver las imprevisiones y para amortiguar la caída vertical del superávit.
Les dice a todos, casi admonitoriamente, que necesita sus inversiones.
El oxígeno artificial para ganar en octubre no es difícil de lograr para este gobierno… frente a una ciudadanía que está completamente ajena e ignorante de todo el escenario de improvisaciones que se ha elegido transitar. Enmascarados en la caja, no han de temer en absoluto seguir andando así… a los tumbos y sin plan.
Sin contrapoderes, con su capricho plebiscitado… y cuando ya estén más cerca del final que del principio, no habrá problemas para seguir improvisando de la manera más antojadiza que se cuadre.
La irresponsabilidad colectiva es sin duda la esencia para que florezca la mediocracia. Pero aun falta un poco más de caminar desquicios para que nos llegue el Pato Donald. Todavía estamos verdes.
Fito Páez… desde la misma cloaca… seguirá recusándonos a todos.
Acaso debamos seguir viviendo así, durante algunos años al acecho, revolcándonos una y mil veces en sucesivos desencantos, mirando con perplejidad el burdel de los políticos y los aventureros que llegan en oleadas al poder sin la menor noción de respeto por su propia dignidad.
Acaso jamás llegaremos a vernos a nosotros mismos con alguna virtud ó con la más pequeña gallardía. Seguiremos siendo expertos en el arte suicida de la más resignada pasividad… en ignorar las acechanzas de las calamidades.
En burlarnos graciosamente de la enorme sombra de una colisión.
Y en esa manía… bien argentina… de preferir, primero que nada, borrar culpas… que dar batalla.
Y así habremos de ver… empantanados en otro nuevo desencanto, que en realidad, nos falta bastante trecho para salir de esta mediocracia y encontrar, lejos de esta caterva de pillos, a un Pato Donald que nos guíe.

Otro clavo para el ataúd

Podría hablarse de ello con tristeza e indulgencia si no fuera porque había sacado miles de millones de las arcas del Estado, cometiendo -él y su gente- estos actos de rapiña en medio de cementerios de gente muerta por hambre, cementerios que se veían desde las ventanas del palacio”.
Ryszard Kapuścińki

Pido anticipadas disculpas por la autoreferencia en la que se convertirá, a poco de comenzar, esta nota. Pero no la realizaré a título de vanagloria sino, en la medida en que mis pronósticos son confrontados diariamente con los resultados de supuestas encuestas, para fortalecer la esperanza de la ciudadanía en un cambio de rumbo para la República.
Nuevamente ayer, en Santa Fe, las empresas de compulsa de opinión, aún las más serias, erraron en sus proyecciones, algunas por distancias enormes. Ese fracaso se suma a la propia interna del PJ unido en Santa Fe (cuando dieron ganador a Bielsa, que salió tercero), a Tierra del Fuego (cuando anunciaron que la próxima Gobernadora sería la Diputada Bertone), a la Ciudad Autónoma (cuando nadie pudo predecir los veinte puntos de ventaja que obtuvo Macri).
Hasta ayer a la mañana, es decir el propio domingo de las elecciones santafecinas, los analistas -reales o presuntos, serios o alquilados- nos hicieron saber, amparados en que la veda electoral sólo regía para la Provincia que concentraba todas las miradas, que el orden de mérito favorecería fuertemente a Bonfatti, candidato del Frente Progresista, y que los otros dos mayores competidores, Torres del Sel -del Pro- y Rossi -del FpV- pelearían voto a voto por el segundo lugar.
Como se vio, no solamente no fue así sino que el actor, recientemente devenido candidato electoral, lideró las posiciones hasta casi la medianoche.
Esas mismas empresas de medición de opinión pública son las que soportan, diariamente, el “ya ganó” oficial. ¿Por qué creerles ahora, cuando venimos de ver cómo se equivocan tan fiero o, lisa y llanamente, mienten?
Desde estas columnas dije: “Dentro de diez días, el 24 de julio, la elección de Santa Fe seguramente pondrá a don Agustín Rossi, abandonado y solitario representante del FpV en la Provincia, en el tercer lugar, después de Bonfatti, socialista, y de Del Sel, del PRO, cualquiera sea el orden en que éstos terminen”. Esa nota, que puede verse en mi blog (http://egavogadro.blogspot.com/2011/07/cristina-y-sus-catastrofes.html) y que fue publicada por dieciséis medios electrónicos argentinos y uno venezolano, no me convierte, ni pretendo que lo haga, en un gurú de la política, y su referencia sólo viene a cuento para justificar por qué dudo de las encuestas.
El gran perdedor de ayer fue Binner quien no sólo vio ganar a su delfín por estrechísimo margen -menor a 4%- sino que tendrá que contemplar como Bonfatti intenta gobernar sin mayoría propia en ambas cámaras de la Legislatura, cosa que no ha sucedido nunca. Tampoco resulta un sapo fácil de tragar esa pequeña diferencia para los distintos partidos que forman su Frente Progresista, del cual el radicalismo es el principal componente; es que la gente del interior provincial, esencialmente fieles al partido de Alem y de Yrigoyen, tampoco vieron con buenos ojos la traición del socialismo en las provincias de Córdoba y Buenos Aires, y algunos votos de Barletta se les perdieron por el camino a ese Frente.
Don Rossi soportó, tal como lo predije en la misma nota, una fuga muy importante de votantes del PJ en la interna, aquellos que acompañaron a Perotti en su pseudo patriada y que no lo siguieron cuando se dejó “convencer” por la Casa Rosada para encabezar la lista de diputados nacionales del FpV. El campo, masivamente, trasladó sus votos al PRO y en esa mudanza no resultó un dato menor el comentario de Reutemann, cuando aclaró que siempre ha sido peronista y nunca kirchnerista. También dije, y el resultado de ayer me dio la razón, que la visita de la señora Presidente el martes a Santa Fe y, sobre todo, sus dichos anti-Binner, actuarían como un salvavidas de plomo sobre la candidatura del “Chivo” Rossi.
Un párrafo aparte merece el fuerte triunfo de la señora Bielsa como primera candidata a Diputado provincial por el FpV. La hermana del ex Canciller y del ex DT de la selección de fútbol no pertenece -pese a que, obviamente, no será reconocido por los lenguaraces de doña Cristina- a la propia tropa del “cristinismo”. Su victoria proviene, en realidad, de la presencia mayoritaria del PJ federal de la Provincia; sucede, entonces, que su elección responde, con exactitud, a la realidad local, en este caso no traspolable al nivel nacional, y así debe ser leído.
Todo esto, obviamente, se relaciona con mi firme convencimiento de que el FpV perderá las elecciones de octubre y noviembre y, sobre todo, de que doña Cristina, que de tonta no tiene un pelo, no se presentará para caer derrotada y, ni siquiera, para asumir ese riesgo.
El próximo domingo, si es que la señora Presidente no ordena a su representante renunciar, habrá ballotage en la ciudad de Buenos Aires. El pobre Filmus -con quien no coincido, pese a reconocerlo como un político probo- sufrirá un castigo inimaginable hace pocos días. No sólo ha recibido el fuerte fuego amigo que le dirigieron los ¿intelectuales? de Carta Abierta sino que ha debido soportar las “colaboraciones” de don Fito Páez y don Anímal Fernández. Ese cúmulo de buenas noticias, al cual la informada ciudadanía porteña accedió con facilidad, será acompañado por el natural voto triunfalista que llevarán los vientos santafecinos a las arcas del PRO.
Como la prudencia no es una de las escasas virtudes que me adornan, me atrevo a pronosticar un resultado que se parecerá al 68%-32%. O sea, una nueva catástrofe para el “cristinismo”, que necesita al menos de un 40% para mantener infladas las velas del “ya ganó”.
Luego, llegará la ya demostrada -por la ausencia de candidatos propios- debacle cordobesa. A pesar de no acompañar de cerca el tema provincial, algunos amigos mediterráneos me dicen que Aguad podría dar una sorpresa, reverdeciendo las esperanzas de Alfonsín de resultar segundo en las primarias de agosto.
Hoy, en la foto -no en la película- debe pelear ese lugar con Duhalde, a quien el enorme porcentaje de votos obtenidos ayer por Del Sel, más muchos del PRO porteño, acompañarán el 14. Los “barones” del Conurbano también remarán para evitar ser enterrados con el ataúd del “cristinismo”, al igual que varios gobernadores, hoy encubiertos aliados del “Cabezón”.
No quiero transformar en realidad una mera expresión de deseos pero, si tan incierto resulta hoy el triunfo de doña Cristina en octubre, ¿no cabe la posibilidad de que salga tercera en agosto? Es poco probable pero, con certeza, posible.
No dudo, ni por un momento, que doña Cristina debe estar soportando una enorme presión de los delincuentes que forman parte de su banda para que no abandone la carrera presidencial, ya que muchos de ellos terminarán presos y pobres. Sin embargo, la fuerte personalidad de nuestra señora Presidente se impondrá, a último minuto, para evitarle la ya segura derrota en las urnas.
Los dados están rodando nuevamente. Y todos los tiros con grandes apuestas la han encontrado perdidosa.
Tal vez, sólo tal vez, nuestros amigos economistas puedan decirnos, a partir de ahora, cuánto dinero, proveniente de los cofres non sanctos de estos corruptos, se fugará de la Argentina antes de diciembre. Será un buen termómetro para medir la real fe de los bandidos en un nuevo período presidencial de la viuda de “Él”.
La otra forma de evaluar esa situación será el comportamiento de los “capitanes” de la industria. Son, salvo honrosísimas excepciones, prebendarios, corruptos y, sobre todo, pusilánimes. Pero no comen vidrio. El natural temor a equivocarse y quedar a la intemperie en el paraíso gubernamental hará, con certeza, que repartan sus huevos en diferentes canastas; el diferente tamaño de esos huevos dará la verdadera pauta de su pensamiento.
Los argentinos tenemos, por delante, dos semanas de gran stress, pero estamos acostumbrados a soportarlo individualmente y a sobrevivir. Falta sólo saber, entonces, qué sucederá con la República.

LA CRISIS DE LA CÁMPORA Y LO ENCUESTADORES K

Las causas del éxito de Del Sel
No pocos kirchneristas, incluyendo a periodistas progres, subestiman a quienes votaron a Miguel del Sel para gobernador y a éste lo desprecian como un cómico sin ideas que aprovechó el deterioro de la clase política. Pero analizando los números del domingo, se advierte un amplio arco de apoyos. Eligieron la boleta de Del Sel la mayor parte de los sectores del campo y, en el gran Rosario y en el gran Santa Fe, los obreros de los frigoríficos cerrados, los jóvenes de entre 18 y 30 años, los trabajadores informales y los desempleados que no cobran planes sociales. Y todo esto tiene su explicación. En el voto del campo se refleja la respuesta al Midachi, que planteaba claramente que las retenciones agropecuarias no sirven para nada. En esto se diferenció del socialismo, que en este tema no tiene posición clara. Es más, los socialistas tuvieron una actitud vacilante ante la crisis por la resolución 125 en el 2008. Siguiendo con el agro, existían fuertes dudas acerca de cuál es el humor electoral de los productores en función de dos datos: los altos precios de la soja y otros cereales y la política de seducción implementada por el ministro de agricultura, Julián Domínguez. Los números indican que esta apertura del gobierno está fracasando en sus resultados y que, en Buenos Aires y Córdoba, la situación no sería muy distinta a la de Santa Fe.
Camporistas sin votos
También quedó expuesta la escasa significación electoral de la movilización de los jóvenes de 18 a 30 años que La Cámpora representa desde Jujuy a Tierra del Fuego. La realidad es que esta supuesta vanguardia revolucionaria no es más que una nueva burocracia de gerentes de empresas públicas que convoca a muy pocos jóvenes que no vivan del presupuesto estatal.
Este derrumbe de mitos diversos que los encuestadores truchos elevaban a la categoría de cosa juzgada, demostró también que la mayoría de las encuestadoras están funcionando, de un modo u otro, como cautivas del Estado. Management & Fit y G, Isonomía y Giacobbe son algunas de las pocas que se salvan del desprestigio del sector.
Otro gran derrotado fue Jaime Durán Barba, el asesor estrella de Mauricio Macri, que sostiene que una alianza del PRO con Duhalde, el caso de Santa Fe, no podía hacer una gran elección. El ecuatoriano es también quien dice que Alberto Rodríguez Saá se ubica a pocos puntos de Alfonsín y Duhalde y, en realidad, trabaja reservadamente para los hermanos puntanos. Este gurú se ocupa asimismo de evitar que Macri apoye a Duhalde, por lo menos hasta el 15 de agosto. Ahora, si en la primaria este último consigue ser el segundo más votado, ya no le serviría que Macri le dé su apoyo para el 23 de octubre, ya que el voto opositor se polarizaría detrás de él en forma natural. Otra apreciación de Durán Barba es que la fórmula CFK-Boudou es imbatible, algo que hoy está cada vez más en tela de juicio.

INTERNA JUDICIAL POR LAS PRIMARIAS: BLANCO EN CONTRA Y LA CÁMARA NACIONAL ELECTORAL A FAVOR

En baja, CFK ahora necesita a Sabbatella para llegar al 40%
Las posibilidades de que las primarias del 14 de agosto entren en crisis aumentan velozmente, a partir del fallo del juez de garantías platense César Melazo, que hizo lugar al pedido del duhaldismo, que reclamó se “dicte una medida de no innovar, para que, hasta que se dicte resolución definitiva, se mantenga la aceptación de las 57 listas internas aprobadas por la Junta Electoral partidaria”. Las listas duhaldistas en cuestión no fueron aprobadas por la Junta Electoral de Buenos Aires, lo que motivó el planteo judicial. El duhaldismo fue más lejos y reclamó directamente que, “como medida cautelar, se ordene la suspensión del cronograma electoral de la provincia de Buenos Aires”,lo que al menos hasta ahora no fue concedido (ver ¿Se caen las primarias?). El caso es que en la cúpula del cristinismo habría ahora posturas divergentes, ya que algunos apostarían a profundizar la iniciativa de Eduardo Duhalde, haciendo caer las primarias, en tanto que otros, entre los que se encontraría CFK, se inclinarían por seguir adelante, aun con el riesgo de que la actual mala racha electoral le cueste al Frente para la Victoria quedar el 14 de agosto por debajo del 40% de los votos.
En el campo judicial, la postura anti-primarias la lidera el Juez Federal platense Manuel Blanco, mientras que la Cámara Nacional Electoral, que tiene la última palabra y en donde se hace sentir la influencia de la UCR, prevalecería el criterio de evitar una crisis de las primarias.
Justamente, Ricardo Alfonsín y Francisco de Narváez respaldan que las nuevas internas abiertas y obligatorias se realicen y, sotto voce, le apuntan a Duhalde diciendo que éste sería funcional al kirchnerismo al crear condiciones judiciales para que el 14 de agosto no se vote.
Por las dudas
En un clima cada vez más enrarecido, la Cámara Nacional Electoral estaría a punto de tomar decisiones para frenar la ofensiva anti-primarias de Blanco y Melazo. Para empezar, el tribunal dejaría sin efecto la resolución del juez federal platense que dispuso que la justicia no se haga cargo de repartir las boletas en las 32.000 mesas de votación, traspasándoles a los partidos un problema que muchos no podrán resolver.
Pero habría otra resolución de la Cámara, cuyo borrador ya estaría redactado, que cubriría un vacío legal, autorizando que en la primaria bonaerense haya acuerdos de adhesiones de boletas, por ejemplo, de gobernador y demás cargos provinciales, con una fórmula presidencial. El beneficiario más importante de esta flexibilización sería Martín Sabbatella. Blanco rechazó mediante una resolución ordenatoria la posibilidad de que la lista de Nuevo Encuentro, que lleva a Sabbatella como candidato a gobernador bonaerense, pueda adherir a la boleta de Cristina Kirchner en las primarias del 14 de agosto. El magistrado aclaró que las listas colectoras podrán recién integrarse en las elecciones generales del 23 de octubre. La decisión se basó en el artículo 15 de la reglamentación de la ley de reforma política, que dispone: “En el acta de conformación de las alianzas pueden establecerse acuerdos de adhesiones de boletas de diferentes categorías para las elecciones generales, con otras agrupaciones políticas no integrantes de la alianza, siempre que las listas a adherir resulten ganadoras en sus respectivas elecciones primarias”.
De concretarse esta decisión de Blanco, Sabbatella debería presentarse en los comicios primarios sin candidatos a Presidente ni diputados o senadores nacionales, y superar así el 1,5% de los votos exigidos por la nueva ley.
Pero las derrotas sucesivas en Capital y Santa Fe, que continuarían con la segunda vuelta porteña, están poniendo a la Casa Rosada en estado de necesidad. Hasta pocos días atrás, los votos que aportaría Sabbatella en la primaria eran despreciados y prevalecía la idea de contentar a los intendentes, que no querían saber nada con aquél. Pero ahora las prioridades cambiaron. El aporte del diputado moronense el 14 de agosto podría hacer que CFK llegue al 40% que necesita para plantarse el 23 de octubre con el objetivo de no pasar a la segunda vuelta. En esta secuencia de marchas y contramarchas, Sabbatella puede terminar siendo el salvador del cristinismo.

TENÍA QUE SUCEDER

“[..] Se puede hacer cualquier cosa, lo que no se puede es evitar las consecuencias”, decía John Maynard Keynes. Por lo tanto, lo que tenía que suceder, comenzó a suceder. Y como casi todo se hizo mal, los malos resultados empiezan a verse.
Política de cabotaje. El gobierno le otorga a una fundación destinada a la defensa de los DDHH, manejada por personas no aptas para dirigir una empresa constructora, $765 millones de los contribuyentes. Son los “Sueños compartidos” de Madres de plata de Mayo, un disparate original“made in argentina”.
El dinero y la construcción de casas para los necesitados, quedan en manos de un doble parricida, que a su vez es auditado por una ex ministra de economía, procesada por esconder y no poder explicar, el contenido de una bolsa con dólares, euros y pesos, escondidos en el baño de su oficina.
El final era previsible. Un fraude monumental a las personas que esperaban una casa, a los trabajadores (se construyó un 30% de lo pactado/pagado) que no cobraron sueldos, ni aguinaldos, ni indemnizaciones por despido y a los que financiamos la fiesta.
La madre nacional, mamá Hebe, deja de ser un ícono para la política de los DDHH tuertos, el gobierno le quita el manejo del plan de viviendas a la fundación, que queda totalmente desprestigiada. Tenía que suceder.
Política de cabotaje. Finalmente, después de 10 años de vejaciones a 2 huérfanos víctimas de su orfandad y culpables de haber sido adoptados por la dueña del hoy archi enemigo “Clarín”, a través del ADN comparado con infinitos ADN del banco de datos genéticos, se comprueba que no son hijos de desaparecidos.
La abuela nacional, nona Estela Barnes de Carlotto, ofuscada, mintiendo descaradamente, ¡gracias a Dios hay archivos de todo lo que dijo en años pasados!, sigue sin aceptar los hechos, insiste en continuar comparando ADNs con las generaciones por venir.
Se lamenta que ninguno de los chicos Noble Herrera sea hijo de desaparecidos. Nona Estela, otro ícono idolatrado por la política de los DDHH tuertos, ¡candidata al Nobel de la Paz!, cae en desgracia. La verdad le saca la careta, le impide seguir vendiendo dulzura falsificada y aparece tal cual es. Tenía que suceder.
Política de cabotaje. El ejecutivo nacional se compró casi todas las encuestadoras y casi todas le vendieron encuestas acordes a lo que quería leer. No saben encuestar, o las encuestas mentían. El FPV esperaba una buena elección en la ciudad de Buenos Aires. No fue.
El ejecutivo apostó al desgaste de los 4 años del gobierno de Macri. Apostó a todas las interferencias que le impuso a la ciudad, desde no traspasar la policía, al problema de la seguridad, los cortes diarios, las huelgas docentes digitadas, hasta el invento de las escuchas.
Cristina tuvo que conformarse con Filmus como candidato, al que no le perdona una cierta autonomía en el tema ley de glaciares, pero en el FPV era el que medía mejor. Trataron de disfrazar la fenomenal derrota de todas las formas posibles. No pudieron. ¡19 puntos de diferencia son muchos! Demasiados. Tenía que suceder.
Política internacional. El enfrentamiento con los EEUU viene de lejos, no es un invento de este gobierno, aunque lo exacerbe. El sentimiento antiamericano de los argentinos tiene una larga historia, desde el tiempo en que intentábamos competir, hasta hoy, en que el fracaso nos abruma.
Más allá de la dicotomía de los argentinos que odian a los EEUU, pero sueñan con llevar a sus hijos a Disney, hacer compras en Nueva York y contar los espectáculos que vieron en Las Vegas; que ahorran en dólares, ven cine y series americanas y compran sus best sellers, el gobierno K los irrita gratuitamente. Ni relaciones carnales, ni esto. Se requiere respeto entre ambas naciones.
El país del norte tiene muchos y muy serios problemas de todo tipo, económicos, financieros, políticos, sociales e internacionales; pero cuando un mosquito, léase Argentina K, zumba y zumba y zumba, dando vueltas alrededor, en algún momento, alguien reacciona.
Desde el insulto a George W. Bush durante la XX Cumbre Iberoamericana, Mar del Plata 2005, con la contra cumbre liderada por Chávez, secundada por Maradona y D’Elía y con la explícita complacencia de Kirchner, EEUU anota en su memoria y no olvida.
No importa que Bush sea republicano y que Obama sea demócrata, ambos presidentes de los EEUU donde las políticas de estado existen y la nación importa más que un partido. Si se ofende a un presidente, se ofende a EEUU. Si a ese disparate le sumamos un canciller, que alicate en mano rompe el candado de una valija diplomática de EEUU en pleno aeropuerto de Ezeiza, después de haber firmado como embajador la entrada de esa valija al país, las tonterías empiezan a molestar.
Si además le sumamos que el GAFI, entidad internacional para evitar el lavado de dinero, y la ONU, y el Departamento de Estado de los EEUU le hacen serios reproches a la Argentina por su permisividad en cuanto al narcotráfico, la trata de personas y el lavado de dinero, la molestia empieza a dejar de ser molestia para convertirse en problema.
Y por si esto fuera poco, Argentina anda en malas compañías. En el continente, nuestros amigos del alma no son ni Colombia, ni Brasil, ni Chile, ni Uruguay. Preferimos Cuba, Venezuela, Nicaragua, Ecuador y Bolivia. El club de los chicos malos para las democracias.
Sólo en julio, 2 veces el congreso de EEUU ha puesto en la picota a la Argentina. Advierten que “no integra el abanico de los países que acatan las normas internacionales y promueven en profundidad los valores de la democracia”. La sanción para Argentina la pide Connie Mack, republicano, diputado por Florida y presidente del subcomité para el Hemisferio Occidental de la comisión de RREE.
La sanción concreta, no tiene importancia: consiste en suprimir US$96 millones anuales de ayuda para capacitación y desarrollo que recibe Argentina del Departamento de Estado. La sanción es apoyada por algunos diputados demócratas, que se preocupan “por la libertad de expresión en la Argentina, donde una legislación regulatoria enmascaró en realidad un intento por controlar a la prensa.” Las malas compañías pesan demasiado. Los ejemplos de Cuba, Venezuela y Ecuador están demasiado cerca.
El hecho de estar del lado de los poco democráticos, de los que no respetan las libertades individuales, de los que atentan contra la prensa, de los que expropian y regulan en nombre de un estado todopoderoso e ineficiente, de los que digitan la economía y terminan estrangulándola, no es un buen indicio y saca a la Argentina del universo de los países serios.
¿Quién, en estas condiciones va a invertir en el país? Un país que necesita inversiones serias y a largo plazo en materia energética. En vez de esperar inversiones, los argentinos compran dólares y los llevan afuera. Kirchner también compraba dólares. De a 2 millones. Lo que tenía que suceder, está sucediendo.
Se han hecho muchas cosas y se las ha hecho mal. Las consecuencias no se pueden evitar, pero se pueden morigerar. Es tiempo de elecciones. Si se vota pensando en la Argentina del mañana, hay esperanzas de cambio. Los votos deciden.