domingo, 23 de octubre de 2011

Derechos Humanos. Visión distorsiva. Solución uruguaya

Derechos Humanos. Visión distorsiva. Solución uruguaya

1 La doctrina sentada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en los casos “Arancibia Clavel” y “Simón”, según la cual los tratados y convenciones internacionales, particularmente los referidos a los derechos humanos, tienen una jerarquía superior a la de la Constitución, ha traducido un cambio profundo y radical que suscita preocupación en los ciudadanos partidarios de la vigencia integral de los principios que fundamentan un Estado de Derecho.
2. Uno de esos principios, que ocupa el primer nivel de la denominada pirámide jurídica es el de la plena observancia de la supremacía constitucional, establecida en el artículo 31 de nuestra Ley Fundamental, el cual, hasta el dictado de esos pronunciamientos, jamás había sido puesto en duda en los precedentes jurisprudenciales del más alto tribunal.
3. Es probable que, al sentarse el principio opuesto, no se hayan evaluado debidamente todas las consecuencias negativas que, para la seguridad jurídica, y la propia vigencia de los derechos humanos, pueda llegar a producir la proyección de una interpretación que se parece más a una invención literaria que a una construcción o elaboración propiamente jurídica.
4. De aplicarse una regla semejante, se tendría que admitir también la posibilidad de que cualquier tratado que el Congreso le asigne jerarquía constitucional, según el procedimiento establecido por el art. 75, inciso 22 in fine de la Constitución Nacional, puede modificar a esta última, lo cual implica transformar al Poder Legislativo en poder constituyente, alterando las bases mismas del sistema rígido que caracteriza a nuestra Ley Fundamental y el consecuente procedimiento de reforma.
5. La nueva corriente interpretativa echa por tierra los principios de legalidad, irretroactividad de la ley penal, aplicación de la ley penal más benigna para el imputado, respeto por los derechos adquiridos y la cosa juzgada, que no pueden ser alterados-so pretexto de reglamentación- por imperio del art. 27 de la Constitución Nacional. En efecto, el mismo art. 27 de la Ley Fundamental condiciona la vigencia y validez de los tratados a que sus cláusulas sean compatibles con los principios de derecho público establecidos en la parte dogmática de la misma Constitución Nacional, lo cual, en buen romance, significa que cualquier tratado que los vulnere o contenga normas incompatibles no puede aplicarse en el territorio de la República Argentina.
6. El pretendido reconocimiento de la retroactividad de la ley penal por la Convención sobre imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y de los Crímenes de Lesa Humanidad conculcaría los principios del sistema constitucional y no surge de las leyes que aprobaron la citada Convención (leyes 24.584 y 25.778).
7. Sin embargo, la Corte Suprema de Justicia Nacional se basa, para sostener lo contrario, en un más que discutible “ius cogens”-ambiguo derecho imperativo- que regiría en el orden internacional, sin determinar, con un mínimo grado de precisión, como nacería su aplicación universal y generalizada, en contra de los principios garantísticos del clásico derecho penal que han venido rigiendo, en forma pacífica, en todas las democracias desde hace varios siglos.
8. De otro lado, la citada Convención tan solo regula lo atinente a la imprescriptibilidad de las acciones penales relativos a los delitos definidos en el Estatuto Militar de Nüremberg, sin que en ella se establezca interdicción alguna respecto de los actos de amnistía o indulto, ni se impida la regulación legal por el derecho interno de la obediencia debida. Tampoco la citada Convención consagra su aplicación retroactiva ni menos acoge el cuadro jurídico excepcional que presidió el juicio a los criminales de guerra nazis.
9. Por lo demás, la propia Constitución Nacional establece de forma expresa que la jerarquía de los tratados no es superior a los postulados de la parte dogmática de la Carta Magna (arts. 27 y 31 CN).
10. Asimismo, el art. 7 del Estatuto de Roma, antecedente inmediato de la Corte Penal Internacional, establece con absoluta claridad el verdadero alcance conceptual de crimen aberrante o de lesa humanidad, vinculado a la desaparición forzada de personas. Y, en tal inteligencia, quedan comprendidos tanto los cometidos por el aparato represor estatal como así también los crímenes aberrantes cometidos por las organizaciones terroristas, en tanto y en cuanto éstas últimas mostraban un claro esquema organizacional similar a los ejércitos convencionales.
11. Al margen del enfoque propiamente jurídico que ha precedido en este comentario, va de suyo que la postura que sostiene cierta facción del espectro político nacional y que conduce a una visión claramente hemipléjica acerca de tuición de los derechos humanos (con franca inclinación hacia el exclusivo castigo de los crímenes aberrantes cometidos desde el aparato oficial del Estado Argentino durante el proceso militar (1976-1983) en detrimento de los otros tantos crímenes cometidos por organizaciones guerrilleras), distorsiona abiertamente la veracidad de los episodios de enfrentamiento vividos en aquellos años en la Argentina ni bien se precipitaba el derrumbe del gobierno constitucional de la Presidente María Estela Martínez de Perón.
12. Desde lo episódico vale recordar el gesto patriótico del doctor José Alberto Deheza quien -consciente del irreversible proceso de derrumbe de las instituciones democráticas- aceptó -sin vacilar-.la titularidad de la cartera de Defensa del gobierno democrático (allá por el mes de enero de 1976) poniendo todo su empeño -aun a costa de rifar su propio prestigio personal- en pos de la salvaguarda de las instituciones democráticas.
13. Viene a cuento, por lo demás, y a propósito de la comentada visión unidireccional que en materia de derechos humanos viene proponiendo cierto sector de la dirigencia política argentina , aquella fantástica reflexión del doctor Julio María Sanguinetti (“La agonía de una democracia”), cuando parafraseando a Tetzvan Todorov el erudito pensador uruguayo señaló que una de las características más salientes de los regímenes totalitarios que emergieron en el mundo a finales del siglo XIX y que se fueron consolidando a comienzos del siglo XX consistió en la sistemática supresión de la memoria como instrumento apto de reconstrucción de los procesos históricos.
14. En esa misma línea de reflexión, el doctor Sanguinetti, al reconstruir el proceso histórico que -comenzado en 1963- terminó por aniquilar el sistema democrático uruguayo en 1973, explicó claramente que la caída de las instituciones democráticas en la República Oriental del Uruguay, se debió en gran medida ( y entre otros múltiples factores) al acaecimiento de un proceso irreversible de radicalización ideológica que terminó por suprimir a la memoria como herramienta imprescindible en todo proceso de reconstrucción de sucesos pasados.
15. Así explicaba el distinguido pensador uruguayo, que el pasado es la materia prima y la perspectiva -objetiva y lealmente aplicada- se erige en la herramienta apta e ineludible de reconstrucción de los procesos históricos.
16. La postura del doctor Sanguinetti en materia de derechos humanos, de similar problemática a la suscitada en la Argentina, refleja con claridad acerca de la necesidad impostergable de proponer una visión integral y genuina en materia de afectaciones con abstracción de condicionamientos ideológicos.
17. En este punto -y en el transcurso de la primer gestión presidencial del doctor Sanguinetti (1985-1990)- el pueblo uruguayo laudó y votó a favor de la denominada ley de caducidad que fuera sometida a plebiscito; es decir, la sociedad uruguaya allá por 1986 dijo en forma mayoritaria que la única forma de construir un sólido esquema de pacificación a futuro conllevaba a amnistiar todos los crímenes cometidos en una y otra dirección durante aquel trágico tramo de la historia uruguaya.
18. Esto es, esa amnistía debía incluir tanto los crímenes cometidos por las organizaciones guerrilleras que irrumpieron en la vida institucional uruguaya a partir de 1963 como los otros crímenes cometidos desde el aparato represor del régimen de facto encabezado por el General Gregorio Álvarez a partir de 1973.
19. Desde luego que el tiempo actual viene a mostrar como los recurrentes procesos de radicalización ideológica se erigen en factor insalvable para honrar cualquier perspectiva histórica que se precie de narrar los sucesos a partir de un estricto rigor de verdad integral; y a su vez, para sustentar procesos de pacificación ciudadana.
20. “La verdad sólo puede existir bajo la figura de un sistema (“Obras Completas” de José Ortega y Gasset, T. II, pág. 27. Ed. Taurus, Madrid, 2005).” “Por ello, y en línea con ese axioma, cuando se busca la verdad apoyada en un estricto rigor científico, el tratamiento fragmentado y asistémico de un tópico -o problema- conducirá-inexorablemente- a la aporía”. “La primera de las fuerzas que mueven al mundo es la mentira” (Jean François Revel,“El conocimiento inútil”, diario Le Monde).
21. “La historia, maestra de la vida, como decía Cicerón, ha de contarse sin pasión ni abuso, pues si imprescindible es la memoria para entendernos a nosotros mismos, nada hay más peligroso que reconstruir el pasado en función de intereses circunstanciales”. (Julio M. Sanguinetti, “Historia de dos Ciudades”, La Nación, 11/08/06).

Economía: ¿Hacia en Estado Policial?

Economía: ¿Hacia en Estado Policial?

Si bien la Argentina dista muchísimo de ser un Estado gobernado por un régimen totalitario que se encarga de suprimir las libertades de las gentes, es evidente que es cada vez mayor la injerencia del gobierno en las actividades de las personas.
Si bien en este comentario nos referiremos únicamente a la economía, no caben dudas de que se ha avanzado de manera considerable sobre las llamadas libertades civiles en los últimos años. Ello ha ocurrido por ejemplo en materia de programas de estudio escolar en todos los niveles. También en materia de periodismo independiente se ha iniciado un claro proceso de persecución verbal y propagandística hacia las opiniones disidentes. Son ejemplos.
En materia económica, que es lo que en este caso nos atañe, observamos desde hace ya varios años el continuo ataque a los empresarios y a las empresas, los controles e imposiciones de precios, las limitaciones arbitrarias a las importaciones y exportaciones, etc.
Días pasados escuchábamos en la radio un reportaje al candidato Hermes Binner por parte del periodista Víctor Hugo Morales, quien en un momento determinado se explayó en explicaciones sobre la probidad, la moralidad y la rectitud del funcionario Guillermo Moreno. La referencia a este curioso personaje viene una vez más a cuento. Casi por las mismas horas, la presidenta de la Nación hacía referencia también a las capacidades de este mismo funcionario.
Sabemos por innúmeras publicaciones, inclusive por filmaciones tomadas por cámaras ocultas o no, que el citado funcionario es una persona violenta y agresiva, que no duda en amenazar, insultar y descalificar a quienes tiene frente a él; para pasar luego a los hechos económicos aplicándole a quienes se le enfrentan , desde restricciones al comercio hasta inspecciones selectivas. No estamos ni de lejos ante una persona que sea respetuosa de la Constitución y de las leyes, sino de un provocador de características autoritarias, que incluso se rodea de verdaderos patoteros para llevar a cabo fines intimidatorios. Abundar es redundante, pero recordar de quién se trata es fundamental.
Porque es obvio que el tal funcionario está donde está porque la señora de Kirchner así lo desea. Y hace lo que hace y del modo en que lo hace porque cuenta con su aval y aprobación.
Podríamos discutir si se trata de una persona proba y de condiciones morales intachables quien amenaza incluso públicamente a la gente, como aquella famosa escena de intención de degüello que le hiciera al entonces ministro de economía Lousteau. Pero insistimos, queremos hablar de economía. Vayamos a los hechos.
Como es sabido en estas horas el país se debate ante la necesidad de evitar sanciones de parte del GAFI (Grupo de Acción Financiera Internacional) debido a su liviandad en las cuestiones vinculadas al lavado de dinero. Precisamente por haber sido puesto nuestro país “en capilla”, se dictaron en los últimos meses una cantidad inusitada de normas (e incluso una ley) tendientes a obligar a los diversos actores (bancos, empresarios, profesionales, etc.) a denunciar toda clase de operaciones “sospechosas” ante la Unidad de Investigaciones financieras (UIF). Este esquema en general no avanza en el sentido de que el Estado vigile y controle la operatoria financiera, sino que apunta a que los distintos factores se denuncien entre sí, violando entre otras cosas la privacidad de las “acciones de los hombres”, el secreto profesional y revirtiendo la carga de la prueba ante la duda. Si bien muchas de estas medidas vienen impuestas desde el Exterior, lo cierto es que en el ámbito local, donde la arbitrariedad capea por doquier, resultan todavía más graves.
La posibilidad de acciones penales basadas en presunciones hace rato que se ha incorporado a nuestra legislación tributaria. Incluso existe ya jurisprudencia tendiente a limitar seriamente la posibilidad de que el Estado encarcele a las personas por el simple hecho de “presumir” que operaron de manera ilegal. A menos que tales individuos prueben que no.
La gravedad de toda esta legislación está fuera de toda duda en nuestro modo de ver. Pero, excepto en ámbitos judiciales de probada seriedad, no parece haber tomado todavía suficiente consideración entre la dirigencia en general, incluyendo ciertos ámbitos académicos, que sin embargo no trepidaron en su momento en consentir el famoso blanqueo de capitales de la ley 26.476.
No se avanza sobre las libertades individuales si no existe una clara pasividad de parte de buena parte de la opinión pública. Y parece que acá una parte importante de tal opinión ha tomado el camino lábil de dejar hacer.
En las últimas horas, se han llevado a cabo “operativos”en el Microcentro porteño, incluso con un camión de la Gendarmería Nacional, para intentar frenar la operatoria en las casas de cambio y en los bancos, hacia donde se dirige la población para adquirir divisas y deshacerse de los devaluados pesos argentinos.
La aparatosidad de esta clase de operativos es rayana con la estupidez. Que los gendarmes que deberían estar cuidando las fronteras estén colaborando con un control del mercado cambiario es francamente ridículo. Pero no deja de ser intimidatorio. Es decir, no difiere mayormente de lo que hace o haría el funcionario que mencionamos al comienzo de estas líneas: asustar.
Ahora bien, si el objetivo del país es lograr la aprobación del GAFI y el control de las operaciones “sospechosas” de lavado de dinero, no parece ser lo más lógico salir a disuadir a los posibles malhechores, sino por el contrario, investigar y atraparlos. Asustar al delincuente hace que éste huya y espere mejores oportunidades, no que caiga preso.
Leemos en el diario un comentario al parecer producido por un funcionario del Banco Central que no deja de llamarnos la atención: “los procedimientos van a continuar la semana próxima para desterrar a los coleros”,es decir, a quienes hacen la cola para adquirir dólares.
¿Esta es la forma de atacar el problema del lavado de dinero? La verdad es que el grado de torpeza de esta clase de “procedimientos”sorprende realmente.
El titular de la UIF, Sbatella, partió a Europa en compañía del ministro de justicia, Alak (el mismo que cuando los hechos del parque Indoamericano declaró que la Policía Federal no tenía gente suficiente para atacar el problema y que además le correspondía a la Policía Metropolitana, 24 horas después de que la Policía Federal sí había intervenido) para asistir a la reunión plenaria del GAFI, que se encargará de evaluar las reformas impulsadas por el país para combatir el lavado de dinero.
Según las notas periodísticas, el operativo con la Gendarmería incluida, apunta a verificar cómo es la estructura que opera detrás de los llamados coleros.
Uno no tiene mayor idea de cómo deben funcionar las operaciones detectivescas ya que de esa materia sólo entiende lo visto en las películas. Pero la verdad es que más parece un grotesco que un método de detección de irregularidades.
Entonces, qué es lo que subyace en este accionar ridículo que seguramente no hará sino poner los pelos de punta a los integrantes del GAFI, si es que se enteran. Pues simplemente la clásica torpeza política argentina de evitar que la gente huya hacia el dólar. La insólita creencia de que persiguiendo al que intenta protegerse, éste se quedará tranquilo y dejará de intentar protegerse.
Incongruencia mayor o torpeza más grande no parece que exista en la materia. Ya recordamos en un trabajo reciente a aquel diputado radical que en los años 80 proponía clausurar la calle San Martín (centro neurálgico de las casas de cambio de Buenos Aires), para, de esa manera, “terminar con la especulación hacia el dólar”.
Vayamos entonces a lo verdaderamente serio. Según los cálculos en los últimos 50 meses salieron del sistema algo así como 68.000 millones de dólares. Se fugaron hacia el Exterior, los colchones, las cajas de seguridad o donde fuere, tantos millones de dólares como un año íntegro de exportaciones. Y la fuga continúa a todo ritmo. Incentivada por este tipo de truchadas, si se nos permite la expresión, porque nos parece de lo más gráfica.
En lugar de crear condiciones de seguridad jurídica, es decir, de respeto irrestricto a las garantías constitucionales, lo que se hace es armar aparatosos montajes para la gilada.
Es sabido que desde los círculos oficiales se habla del crecimiento y de la bonanza en general en materia económica del país en los últimos años. No pretendemos ni por un segundo poner en duda tal grado de avance. Ahora, atribuirlo a este tipo de manejos, nos parece cuando menos estúpido.
Y precisamente el secretario de finanzas, Hernán Lorenzino, consideró “indignante” un informe de la calificadora internacional Fitch, que dijo que las políticas del gobierno tenían un alto grado de incertidumbre.
Lorenzino afirmó que el gobierno continuaría haciendo todo lo bueno que se hizo en materia de decisiones económicas. La pregunta del millón es ¿por qué si esto es así salen los capitales de la Argentina de la manera en que lo hacen? ¿Por qué hace falta mandar a la Gendarmería a perseguir“coleros” en el Microcentro porteño? ¿Por qué hace falta que la propia presidenta de la Nación salga a defender por “honesto y capaz” a un funcionario de características patoteriles?
Nosotros consideramos desde hace ya varios años que el país se encamina hacia un Estado policial, como ya lo fuera en otras épocas. Y no únicamente durante regímenes militares.
Una gran cantidad de datos se desconocen hoy en la Argentina. Se persigue a quienes intentan medir la inflación. Se ocultan datos sobre reservas petroleras. Se deja de informar sobre la venta de dólares por parte del Central. Se oculta información, aumentando el miedo.
No es el camino hacia un Estado democrático y libre, sino antes bien todo lo contrario.
Esperemos que la señora presidenta, que según todas las encuestas será reelecta mañana, recapacite y considere la posibilidad de que si nos ha ido bien, podría habernos ido mejor. Y lo mismo podría ocurrir durante su próximo período presidencial.

sábado, 22 de octubre de 2011

23 de octubre: Esparta o Atenas

23 de octubre: Esparta o Atenas

En su libro La Política Aristóteles aconseja a quién busca el mejor régimen político que defina, ante todo, qué tipo de vida es la más deseable, pues si esto se ignora se va a ignorar, también, el régimen más perfecto.
Considera a la Monarquía, a la Aristocracia, y a la República como regímenes correctos. Juzgó como sus desviaciones, la tiranía, la oligarquía y la democracia.
Basa la tiranía en tres supuestos básicos: que los súbditos piensen poco, que desconfíen unos de otros y la imposibilidad de acción. Observa que la fuerza es su elemento fundamental porque es necesaria para gobernar a los que lo desean y sobre todo a los que no lo desean. Sin ella no hay tiranía que valga.
La opone a la democracia, sistema cuyo basamento básico es la libertad y la alternancia en el poder. Ello, permite, que el buen gobernante aprenda estando bajo el gobierno de otro. No puede gobernar bien, quien no ha obedecido.
La Autoridad -definida por él como aquello en lo que está de acuerdo la mayoría y no la fuerza- la convierten en un sistema más sólido que la oligarquía y más duradera, porque promueve sectores medios y un acceso mayor a los puestos de honor.
Alerta sobre políticas que desarrollen la pobreza. Según Aristóteles, donde unos pocos tienen en exceso y muchos nada, sobreviene una democracia radical, una oligarquía pura o una tiranía ocasionada por ambos excesos.
Defiende la soberanía de las leyes. Es preferible - apunta- que mande la ley en vez de un ciudadano cualquiera. Si bien la ley es lo equilibrado más soberanas que las leyes escritas, sobre temas importantes, son las leyes fundadas en las costumbres. Lo funda en que si un hombre resultara un gobernante más firme que las leyes escritas, no lo sería respecto a las leyes consuetudinarias.
Asienta el buen gobierno, por un lado, en la obediencia a las leyes existentes y, por el otro, en que sean buenas las leyes de quienes perseveran en ellas.
Veamos, ahora, algunas de las propuestas de Aristóteles para lograr la estabilidad de un sistema político:
- Vigilar para que no se infrinjan las leyes y sobre todo cuidar las de poca importancia porque -afirma- la ilegalidad se introduce subrepticiamente, de igual forma que el gasto pequeño, si tiene lugar a menudo acaba con las fortunas.
- Gobernar por poco tiempo porque es más fácil obrar mal si se gobierna por mucho.
- El conocimiento de un mal incipiente no debe ser tarea de cualquier hombre sino del político.
- Que haya una ley que suba o baje las rentas, si hay superávit subiéndolas en proporción al aumento y si hay déficit bajándolas y reduciendo también la tasa.
- Las políticas deben estar dirigidas a crear condiciones para que todos los sectores progresen y que aumente la clase media.
- Las magistraturas no debieran proporcionar dinero.
- Los que ocupen cargos de mayor responsabilidad tendrían que contar con tres virtudes: amor hacia el sistema establecido, mayor competencia en los asuntos de su cargo, virtud y justicia.
- La educación debe ser acorde con el sistema político para que todos estén habituados y formados en el sistema que se elija.
Viene bien, en éste período preelectoral, recordar que desde hace siglos, hombres ilustrados, en este caso Aristóteles, vieron como solución a los conflictos que puede acarrear la democracia, más democracia.
Rechazó -aunque se equivocaba cuando aceptaba la esclavitud- las ideas de Platón quien ante los problemas de la democracia ateniense propuso un régimen utópico donde la justicia significara el gobierno absoluto de una sola clase. Y, exigía un gobierno de clase totalitario y la decisión de ponerlo en práctica.
El programa político de Platón es totalitario y antihumanitario como lo demuestra Karl Popper en su excelente obra “la Sociedad Abierta y sus enemigos”, libro que deberíamos haber leído la mayoría de los argentinos antes de votar.
El domingo 23 decidiremos cual sistema consideramos mejor: la tiranía o la democracia, si aceptamos la sociedad abierta que representa la libertad del hombre a la búsqueda de su propio destino o la cerrada que defiende la omnipotencia del estado por sobre la sociedad civil: Esparta o Atenas.

Con el paracaídas rasgado

Con el paracaídas rasgado

Se aproximan las elecciones y aumentan las diferencias internas alrededor de Cristina. El futuro político aún no se definió formalmente pero la lucha por el poder se ha desatado con su carga de ideologismo e intereses, aunque aún falta para que el problema adquiera intensidad. Mientras tanto, la Presidente de la ex República Argentina guarda silencio y ejerce en plenitud su centralismo sólo roto a sus espaldas. Cristina debió soportar a lo largo de los últimos días tensiones de distinta naturaleza mientras le aseguraban que se habían tomado todos los recaudos para asegurar el resultado de las urnas. Lo más importante es evitar una eventual segunda vuelta que podría resultar trágica para la estrategia del oficialismo. Mientras tanto, pocos recuerdan los alertas que se dieron hace tiempo en el sentido de que el kirchnerismo no permitiría, bajo ningún concepto, perder el control y la iniciativa. En plenitud, este axioma está vigente en todos los sentidos y aunque ya lo sabía, durante las últimas horas el secretario general de la CGT pudo comprobarlo una vez más. Moyano sabe que ante una avalancha de votos la Presidente puede dar una vuelta de tuerca y ordenar a la justicia que avance sobre las causas de las medicinas y las obras sociales que lo afectan personalmente. A su vez, Moyano es consciente de que su futuro político está en juego -y en riesgo- si no mueve rápido sus fichas. Entre ellas, la amenaza pendiente de una acción de fuerza, posible pero todavía improbable por la alta dosis conflictiva que entrañaría la medida. Por eso, lo que vale es la amenaza pendiente y, a su vez, Cristina parece dispuesta a la pulseada. Ambos saben que tienen cartas fuertes y que una vez más, como en el pasado, el gremialismo tiene un gran peso en el desenvolvimiento de los hechos.
Los componentes son complejos. Por un lado, los partidos políticos aparecen soslayados y no son determinantes, en absoluto, de lo que pueda suceder. No influyen, no intervienen directamente, se automarginan sin mayores definiciones y carecen de figuras influyentes para orientar la crisis que se potencializa. Hace unos días, Cristina fue alertada por el ex presidente de España, Felipe González, quien la visitó en Olivos. El dirigente del PSOE, cercano a la monarquía de Juan Carlos, le hizo observaciones serias acerca de los problemas argentinos. Como es lógico, particularizó aquellos que tienen especial importancia para Buenos Aires y Madrid pero asimismo evaluó los severos problemas europeos y lo difícil que será encontrar soluciones. Sin duda, detrás de la visita estaba la mano de nuestro embajador, Carlos Bettini, quien, desde Madrid, monitorea la situación no sin un cierto enojo. Después de la muerte de Néstor, Cristina lo consultó hasta tal punto que pudo ser ministro coordinador del gabinete. Nuestros lectores lo saben y tampoco ignoran que después surgieron desinteligencias, que la Presidente esbozó un proyecto signado por el ideologismo influido por su círculo más íntimo y que la idea era“camporizar el futuro”. Bettini, que fue montonero y asesino, resolvió alejarse pero sin romper lanzas. Es mucho lo que está en juego.
De algún modo, la visita de “Felipillo” y la enorme carga de preocupación que dejaron sus palabras, abrieron el camino para la posterior reunión con Mario Blejer, quien llegó a instancias de un importante banquero del riñón kirchnerista. También nuestros lectores conocen este tema, del que podemos agregar que acentuaron la inquietud presidencial. La fuga constante y sostenida de capitales fue uno de los ejemplos que ahora avanza más rápidamente en el análisis, mientras las reservas del Banco Central se drenan cada vez más rápido, tal como lo dicen públicamente las cifras. Éstas son un reflejo de los mercados, que nunca mienten y son inexorables. La economía acosa a Europa y a los Estados Unidos, que retirarán rápidamente el resto de sus tropas en Irak y reestructurarán a fondo su política militar en todos los sentidos. Así las cosas, Cristina optó por el silencio. Le mencionan a Lavagna como posible futuro ministro de Economía y la Presidente calla. Boudou está más guitarrista que nunca pero no ignora que debe solucionar cuanto antes la situación con el Club de París y con el Fondo Monetario Internacional. Si Cristina opta por este camino ¿cómo lo explicará a los nuevos jóvenes reclutados para gobernar? ¿Qué dirán de los conceptos doctrinarios enseñados por Ernesto Laclau y confeccionados en su residencia de Londres? La incertidumbre avanza junto con las señales de un proyecto hegemónico cuyo aspecto más saliente es el control de la opinión pública.
Las preguntas vuelan y recalan en la necesidad de recortar subsidios y reducir los planes sociales con la consiguiente ola de protestas que puede crecer exponencialmente y signar profundamente (y tal vez para siempre) al famoso modelo y su desarrollo. En parte esto explica la venta hormiga de dólares que compran quienes este domingo votarán al Frente por la Victoria y que luego serán sus detractores. Como lo dijimos en su momento, todo un misterio de los argentinos. La economía brasileña se reduce y afecta a nuestra industria, que ya comenzó con los inevitables ajustes. Esto abre una segunda línea de expectativa, además de la que propicia una severa devaluación. Esa segunda línea tiene defensores un poco confusos, pero expresan su esperanza en el sentido de que finalmente, llevada por su olfato para la supervivencia, Cristina optará por acentuar el proceso de sustitución de importaciones y efectuar ajustes severos respaldados por los votos del domingo. La mayoría de la UIA, con Mendiguren a la cabeza, están esperanzados “en que se impondrá la sensatez”. Otros, como Hugo Moyano, se oponen a que caiga el poder adquisitivo de los salarios y están dispuestos a montarse en un proceso de “indignados” como el que se extiende por las principales capitales del mundo. Es una obviedad escribir que hay una mecha encendida.
Con preocupación, quienes conocen las intimidades de la inseguridad, de la ruptura de las jerarquías, del orden y de la incapacidad por mantenerlo, miran de reojo sin atreverse, todavía, a plantearle a Cristina los factores de este escenario como, por ejemplo, que la Capital Federal, Rosario y otras ciudades están rodeadas por “villas de emergencia”, donde el delito está instalado, aunque se lo niegue. Los propios habitantes, que son decentes y quieren trabajar, lo saben y pueden explicar -como lo hacen las madres entre llantos- del poder de la droga y del narcotráfico. Las versiones crecen. Julio De Vido, enfermo y cansado, es de hecho el pivote de los íntimos tironeos que crecen dentro del gobierno y que es innecesario relatar. Las lluvias prometen buenas cosechas, pero la urgencia por liquidez hace que las miradas giren hacia los inmensos recursos de las cajas de las Obras Sociales, un bocado que Moyano defenderá con uñas y dientes al igual que sus contrincantes en la tensa interna cegetista. Cristina calla por ahora y medita acerca de si convienen medidas graduales o rápidas y drásticas como están escritas en los pertinentes proyectos. Probablemente se producirá una mezcla de iniciativas para llegar, al menos, hasta fines de este verano que se acerca rápidamente, sin problemas sociales y políticos. Cristina, tironeada por el proyecto camporista -por decirlo de alguna manera- y las propuestas ortodoxas, gira sobre sí misma en busca de una salida. La crisis internacional ya le llega de otra manera más aguda -por cierto, sin la intervención de Timerman- pero se ignora si la entiende. La nueva etapa kirchnerista se oscurece antes de ponerse en marcha y todo indica que, con el verano, también se acerca el final del camino.

viernes, 21 de octubre de 2011

Versión de la Justicia Argentina en relación a Caperucita y el Lobo


Versión de la Justicia Argentina en relación a Caperucita y el Lobo
con las ' mejoras' del proyecto de reforma del Código Penal.

 Visto y considerando:

1) Que Caperucita no desconocía que podía encontrarse con el Lobo.
...
2) Que tampoco era ajena al hambre del Lobo, ni a los peligros del bosque.
3) Que si le hubiera ofrecido la cesta de la merienda para que el Lobo calme su hambre, no habrían ocurrido los sucesos referidos más arriba.
4) Que el Lobo no ataca a Caperucita de inmediato, y que hay evidencias que primero conversa con ella.
5) Que es Caperucita quien le da pistas al Lobo y le señala el camino de la casa de la abuelita........
6) Que la anciana es inimputable ya que confunde a su nieta con el Lobo.
7) Que cuando Caperucita llega y el Lobo está en la cama con la ropa de la abuela, Caperucita no sealarma.
8) Que el hecho de que Caperucita confunda al Lobo con la abuelita demuestra lo poco que iba a visitarla, hecho que tipificaría un abandono de persona por parte de la joven Caperucita.
9) Que el Lobo, con preguntas simples y directas, quiere desesperadamente alertar a Caperucita sobre su posible conducta.
10) Que cuando el Lobo, que ya no sabe qué más hacer para alertarla, se come a Caperucita, es porque ya no le quedaba otra solución.
11) Que es altamente posible que antes Caperucita hiciera el amor con el Lobo y lo disfrutara.
12) Que la versión de que Caperucita, cuando oye la pregunta del Lobo: «¿Adónde vas?» responde: «A bañarme desnuda en el�río..», según testimonio de la ardilla que dice que le confeso el sapo antes de fallecer, cobra cada día más fuerza.
13) Que se desprende del punto anterior que es Caperucita la que provoca los más bajos instintos, brutales y depredadores, en la pobre fiera.
14) Que el Lobo ataca, pero tal hecho corresponde a su propia naturaleza y a su instinto natural y animal, exacerbados por la conducta de la susodicha Caperucita
15) Que párrafo aparte para la madre de Caperucita, quien exhibe culpabilidad por no acompañar a su hija.
&nbsP;    


                   Por todo lo antes dicho, se revoca el fallo de Cámara, absolviéndose al Señor Lobo y se dispone además:
a) Apercibir a la familia de Caperucita, imponiendo a la abuela presentarse en hospital a designar, parA su observación gerontológica,
b) A la madre condenarla al pago de las costas y honorarios correspondientes derivados del presente juicio.
c) A la familia de Caperucita a pagar la suma de $ 100.000 en concepto de indemnización al señor Lobo.
Aclarase asimismo en el presente fallo que este proceso no afecta el buen nombre y honor del Señor Lobo y que este juzgado agradece el apoyo de las madres y abuelas de Plaza de Mayo en favor del señor lobo.
Publíquese, archívese, y téngase por firme el presente fallo....
E. Raúl Zaffaroni
N de la R: el lobo ataco a caperucita porque era un excluido del sistema por bajos recursos economicos. Debe tramitársele ya mismo un plan jefes y jefas

CON SU DISCURSO FINAL DE CAMPAÑA

CFK profundizó la corrida cambiaria

El discurso de cierre de campaña de la presidente, si bien estuvo destinado a la tribuna, dejó entrever lo que la mayor parte de la gente dice en los sondeos: que el gobierno no piensa cambiar un ápice de su llamado “modelo de acumulación con matriz diversificada con inclusión social”.La afirmación de CFK en el sentido de que quiere la institucionalidad, “pero la institucionalidad en serio”, suena a sarcasmo proviniendo de alguien que está por empezar el tercer turno en el poder de su grupo político. Este verdadero cambalache llamado “modelo” ya supera los ocho años y medio de vigencia gracias al aumento sostenido de los precios agropecuarios que tuvieron los países emergentes. Y, en el caso argentino, gracias al crecimiento del gigante brasileño, que se puso al nivel de China, India y Rusia en el BRIC. Esto significa simplemente que el país, en esta última década, creció a pesar de los Kirchner, y últimamente sólo se sostuvo por el ancla cambiaria para que la inflación del 25% anual no se transforme en 50%. Claro está que este esquema originó un auge del consumo basado en 50 cuotas y últimamente en 30 cuotas. Una situación muy similar a los ‘90 con el voto-cuota. Este fenómeno se repite ahora aumentado, lo que permitió que CFK obtuviera en las primarias más del 50% de los votos. Pero después del 14 de agosto, los inversores grandes, medianos y pequeños empezaron a ver que se está viviendo una situación parecida al final de la convertibilidad. De ahí que empezara primero una minicorrida cambiaria, que se transformó desde principios de este mes en una lisa y llana corrida cambiaria. A esto se le agrega una consecuencia inevitable: que los bancos empiezan a perder depósitos, porque la gente se dedica a comprar dólares.
Además, están los que utilizan el llamado “contado con liqui”, que estuvo ayer a 4,80 pesos y que se trata de comprar bonos y liquidarlos en el exterior convirtiéndolos en dólares.
Señales convergentes
A su vez, la ANSES está retirando parcialmente los depósitos que tiene en los bancos para comprar bonos y evitar que éstos caigan de valor y suba así el riesgo país. Se trata de una operatoria oscura que sólo conocen unos pocos elegidos, los mismos que están vinculados a los negociados de este gobierno. Ayer el BCRA tuvo que vender el récord de 230 millones de dólares en el mercado de contado y otro tanto a futuro, en tanto que hizo subir las tasas de interés a más del 20% para que la gente no retirara sus depósitos bancarios. Además, las tarjetas de crédito ya exigen que se desembolse el 20% como pago mínimo y estudian eliminar las 30 cuotas sin interés. O sea que se está desencadenando un proceso de dolarización de carteras que coloca al gobierno en el riesgo de no poder detener la corrida. La presidente deberá entonces dar señales el lunes próximo, porque ya no queda tiempo para hacer la plancha.

¿Narcoescándalo en el gobierno de Santa Cruz?

¿Narcoescándalo en el gobierno de Santa Cruz?
Habrían detenido a un custodio de Peralta con dos kilos y medio de cocaína

Ayer a última hora, en fuentes de la justicia de Santa Cruz se conoció una versión que, en caso de confirmarse, podría tener un alto impacto político. El trascendido indica que, en un operativo antidroga, personal de la Gendarmería Nacional habría detenido al sargento primero Héctor Rubén Echave (DNI 22.427.302), integrante de la policía de Santa Cruz y custodio del gobernador y candidato a la reelección Daniel Peralta, incautándole 2 kilos y medio de cocaína que se encontraban en su poder. La misma fuente precisa que el suboficial, al momento de ser detenido, se encontraba en compañía de la hija de Peralta. Por último, Echave estaría actualmente detenido e incomunicado en Comodoro Rivadavia y se habría puesto en marcha un operativo oficial para impedir que la información trascienda por lo menos hasta después de las elecciones de pasado mañana. La versión -hasta el momento- no pudo ser confirmada y hay hermetismo en las fuentes oficiales.

SALTA

Narcokirchnerismo
Arturo Cifre (FpV), presidente del Concejo Deliberante de Joaquín V. González, sería el dueño de más de 100 kilos de cocaína secuestrada.
Habrían secuestrado más de 100 kilos de cocaína desde un galpón del presidente del Concejo Deliberante
El procedimiento comenzó a primera hora de ayer. Habrían secuestrado más de 100 kilos de cocaína de máxima pureza desde un galpón de acopio de carbón de propiedad Arturo Cifre.
Salta, El Tribuno.- Más de 100 kilos de cocaína de alta pureza habrían sido secuestrados hasta ahora desde un galpón de acopio de carbón de propiedad del presidente del Concejo Deliberante de Joaquín V. González, Arturo Cifre (55, casado, cuatro hijos, del oficialista Frente Para la Victoria).
La droga habría sido hallada durante una sucesión de procedimientos realizados por Gendarmería Nacional, ordenados por el juez federal 3 de Orán, Raúl Juan Reynoso, que investiga un contrabando de estupefacientes a Portugal.
En el operativo, participan perros rastreadores de drogas.
Hay hermetismo en relación a las acciones, que se desarrollan bajo el mando del comandante principal, Enzo Martín Duarte.
Fuentes extraoficiales dijeron que los gendarmes mantienen detenidos a Cifre y a un socio de origen portugués, identificado como Juan Pablo Ferreira Marques.
Los gendarmes están concentrados, en estos momentos, en un galpón de acopio de carbón de propiedad de Cifre.
No se ha dado información oficial en torno al caso y de acuerdo a fuentes extraoficiales, Gendarmería Nacional recibió ayer un oficio signado por la ministra del área, Nilda Garré, en el sentido de que todo lo que tenga relación con esta causa debe ser evacuado a través del juzgado federal a cargo.
Una serie de allanamientos a diferentes propiedades del presidente del Concejo Deliberante de Joaquín V. González, Arturo Cifre (55, casado, cuatro hijos, del oficialista Frente Para la Victoria), iniciaron a las 7 de hoy efectivos de Gendarmería Nacional, en una causa relacionada al tráfico de estupefacientes a Portugal.
Cerca de diez móviles de la fuerza se hallan en estos momentos apostados frente al domicilio particular del edil, en el barrio Docente y en un aserradero y un galpón de su propiedad donde se almacena carbón.
El procedimiento fue ordenado por el juez federal 3, Raúl Juan Reinoso, con asiento en la ciudad de San Ramón de la Nueva Orán. En el operativo, participan perros rastreadores de drogas.
Hay hermetismo en relación a las acciones, que se desarrollan bajo el mando del comandante principal, Enzo Martín Duarte. Fuentes extraoficiales dijeron que los gendarmes mantienen detenidos a Cifre y a un socio de origen portugués, identificado como Juan Pablo Ferreira Marques.

martes, 18 de octubre de 2011

SIN CULPAS QUE ECHAR AFUERA

SIN CULPAS QUE ECHAR AFUERA

A una semana de las elecciones, no hay ases en la manga. Se tira, pues, la última carta. Considerando que los resultados ya no asombran, o al menos no sorprenden aunque causen sensaciones divergentes en unos y otros, hay una realidad subyacente que debería contemplarse. Por una vez hay que sincerarse: al siempre culpado periodismo está vez no puede culparse. Con diferentes formas y maneras se ha ocupado sistemáticamente de poner al descubierto la esencia misma del actual gobierno.
Sin matices se lo desnudó hasta el hueso. Los casos de corrupción, las estafas a los ciudadanos, el desinterés por las necesidades del pueblo, la mentira permanente se han mostrado en primeras planas, quizás con más énfasis en los últimos años. Nadie puede decir, al concluir los dos primeros períodos de mandato, que no sabe de qué trata el kirchnerismo, cuál es su método y su objetivo. De hecho, y sin eufemismos, éste será avalado por el grueso de la sociedad el próximo domingo. La permanencia en el poder ya no es un desvarío, la hegemonía se materializa, y es –finalmente- la libertad la que peligra.
Está claro (ya lo hemos analizado), que en esta geografía pueden ignorarse las rejas si acaso hay metálico que satisfaga alguna necesidad de esas impuestas por el Ejecutivo a través de la cadena nacional. Un ejemplo: ¿Cuánto faltará para que empiecen a pulular “BlackBerry” indistintamente entre sectores prósperos y otros carenciados?
Basta que la jefe de Estado lo presente en alguno de sus actos como un leitmotiv del existir, para que obtenerlo se convierta en un certificado de crecimiento y progreso. Sucedió con los plasmas, las bicicletas y otros electrodomésticos. Eufemismos y distorsiones a granel no justifican, sin embargo, que se haga caso omiso a aquello que durante mucho tiempo se ha mostrado como el esqueleto de una administración de gobierno.
En rigor, hasta es dable decir que más que una gestión, sólo se actuó un libreto. En el 2003, el Ejecutivo, inauguró una campaña proselitista que llegaría hasta el día de hoy. Nada garantiza tampoco que vaya a culminar en diciembre próximo. Anuncios y luces de neón, pan y circo, mecanismos arteros de distracción, y una maquinaria oficialista capaz de vender uvas por frutillas.
La gente se cegó, y voluntariamente elije permanecer de ese modo porque de lo contrario hay trabajo para hacer. Las responsabilidades son de todos. Posiblemente quién menos culpa tenga en este ahora sea la Presidente de la Nación. Ella apenas emite un voto a su favor, el resto son del pueblo ni más ni menos.
En ese sentido, el campo, a poco de entrar al cuarto oscuro sabe de qué manera se lo trató, y puede prever que, si la caja se vacía será a través de retenciones o nuevos impuestos a su sector como se revertirá esa situación.
Tampoco desconoce el empresariado, el modus operandi de Guillermo Moreno, apenas un soldado que puede continuar o ser reemplazado sin que ello implique cambio. La queja de esa dirigencia no tendrá cabida si acaso se le frenan las exportaciones, se le imponen precios máximos o se le fijan cupos. “A llorar a la Iglesia”, como decía la abuela.
Parece mentira pero es tan real que lastima. Estamos en un país donde se tropieza no una ni dos, sino cien veces con la misma piedra. Las lágrimas son de cocodrilo o no son legítimas. Hay un conocimiento sin anestesia de las consecuencias de seguir en este rumbo.
Los docentes volverán al paro. En Marzo regresará el teatro de las huelgas o la toma académica porque es está “política educativa”la que se premia. Exigir que las cosas se desarrollen de manera distinta es utopía.
Los jueces saben que la independencia y la igualdad no hallan cabida, en el seno de la Justicia, cuando hay un Ejecutivo con hegemonía. Los pobres saben que seguirán presos de su carencia y utilizados como marionetas. Los ricos…, los ricos ya conocen lo que es vivir detrás de rejas porque la violencia hace mella.
El sindicalismo no puede desconocer cuáles son las reglas si se mantiene Fernández de Kirchner en la Presidencia. Una CGT adicta, con amenazas permanentes a los sindicalistas y pactos bajo la mesa son la característica intrínseca del “estilo K”, todavía más radicalizado hoy día.
En síntesis, y a días apenas de la elección, si se ratifica la continuidad, nada podrá asombrar. Pocas veces se ha plasmado más gráficamente el estado de abulia en el que nos hallamos. La corrupción no espanta pero tampoco deja de ser una epidemia que, antes o después, arroje consecuencias. Ni Ricardo Jaime, ni Sergio Schoklender están privados de su libertad. Quizás, paradójicamente, para los políticos del oficialismo y sus huestes, ésta tenga un valor que descarta la mayoría de los ciudadanos. Un valor de mercado, pero valor al fin de cuentas…
Sólo asoma un sector que, de convalidarse esta gestión, seguramente se sienta liberado porque, en este trance, la delincuencia seguirá en su fiesta.
Todos, en definitiva, están avisados y tienen a su alcance el balance que prefieran. Puede relatarse una realidad distinta pero no pueden ocultarse ni la inflación, ni la inseguridad, ni las prebendas, ni el clientelismo, ni los subsidios, ni los sobre precios, ni los incrementos patrimoniales inexplicables.
En ese contexto, las cartas están sobre la mesa. Aunque se resucite como Ave Fénix, es dable asumir que no se sale ileso de todo esto y que, al parecer, hay pueblos que se suicidan sin darse cuenta o lo que es más grave aún, lo hacen en cuotas, con absoluta conciencia…

A confesión de parte relevo de prueba

A confesión de parte relevo de prueba

La candidata del oficialismo adoptó como consigna de campaña el eslogan “Cuenten conmigo para lo que falta”. Cuando me enteré, no pude evitar reflexionar que no podía resumir de forma más perfecta la completa ineptitud que ha demostrado en su gestión de gobierno.
En efecto, un candidato político al aspirar a un cargo de la misma naturaleza, normalmente procede a presentar a la sociedad de la que espera sus votos, su plan o programa de gobierno, o en el caso argentino y en los últimos tiempos, los políticos habitualmente se limitan a declamar frente a las cámaras y micrófonos las promesas que, según nos dicen, “cumplirán” durante sus respectivos gobiernos.
Va de suyo que, todos estos programas, planes o promesas, declamaciones o como quiera el lector llamarlas, contemplan las “realizaciones”a cumplir durante los cuatro años que, ya sabe el político en cuestión de antemano, durará su mandato. La señora de la cual hablamos aquí, desde luego, no ha sido una excepción a esta regla, ya que nadie como ella ha declamado y usado tanto cámaras y micrófonos para hacerle saber a todo aquel quien quisiera escucharla qué es lo que “haría” durante el periodo de su gestión.
Pues bien, resulta ser que al finalizar este período, nos venimos a enterar por boca de la propia candidata que aun “le faltan cosas por hacer”, con lo que ella misma está confesando que mintió a sus electores aquella vez que la eligieron, prometiendo que haría lo que ahora admite que no hizo, porque nos dice que “le falta” por hacer, y que “necesita” otros cuatro años más para “hacerlo”.
En realidad, si la Sra. Kirchner lo que quiso decir es que le falta por hacer todo lo bueno que prometió y no cumplió, bueno, en este último caso, es indudable que está diciendo la verdad, ya que resulta extremadamente difícil, por no decir imposible, encontrar alguna cosa buena en su gestión. No obstante, no nos parece que sea ese el sentido de lo que esta mujer ahora nos está diciendo, ya que, precisamente no se trata de una persona que se haya caracterizado por decirnos jamás la verdad, sino que, por el contrario, siempre que ha podido nos ha mentido.
Si en cambio, lo que la señora quiere decirnos es que le falta por hacer más de lo que ya ha hecho de mal, estamos frente a un caso de patología, en la que el paciente no reconoce el completo desacierto de sus actos (aunque, como ya hemos explicado en otra parte, estamos seguros que no es la señora la que gobierna, sino que otros lo están haciendo por ella. Una persona de las características de la Sra. Kirchner no está condiciones de gobernar, ni siquiera su jardín, no digamos ya su casa).
Pero lo importante es volver al eslogan de su campaña, que en vísperas de su aspiración a la reelección, resulta un excelente resumen hecho por ella misma de toda su gestión. Y como dijimos, admite con sinceridad (quizás la primera vez que hace uso de este atributo desde que asumió su cargo) que al final de su gestión no ha hecho todo lo que nos prometió y nos pide que le demos otra oportunidad para que lo haga. Pero cabe reflexionar sobre ese “todo”que nos dice “le faltó hacer” ¿cuánto será realmente en tiempo lo que necesitará para “completarlo”? y ¿qué garantías concretas tenemos que, si no pudo cumplir en los pasados cuatro años, cómo podemos estar seguros que esta vez sí cumplirá en los próximos cuatro? y ¿si al cabo de los venideros cuatro años, nos vuelve a confesar que “le faltan” cosas por hacer y nos pide cuatro años más? La realidad es que la señora no está en condiciones de hacer cosa alguna en política, las prometa o no las prometa. No puede cumplir con nada. En primer lugar, porque no tiene plan alguno, y lo más importante: no tiene capacidad intelectual alguna para forjar plan de ninguna índole. Esta es pues, la triste realidad. Y sólo es triste para los argentinos, porque en lo que atañe a la Sra. Kirchner no parece darse cuenta de cosa alguna, excepto que -según ella- vivimos “en el mejor de los mundos”.
La señora sólo está en condiciones de hacer lo que esos “otros”,que son los que gobiernan el país desde las sombras y los que, por consecuencia, también la gobiernan a ella, le indiquen y le programen minuciosamente. Sus allegados políticos, que fungen como asesores, ya sean formales o informales, usan a la señora como un símbolo (la llevan a decir discursos, la entrenan para que gesticule en la tribuna, ante las cámaras, y... no mucho mas). No le pidamos a la señora Kirchner lo que la señora no está en condiciones de ofrecernos, por mucho que ella quisiera, suponiendo -además- que se tratara de una “buena persona”, aspecto este último que también ofrece algunas dudas.
Ciertamente, a la señora le falta mucho por “hacer” o mejor dicho, todo por hacer, el punto no es este, sino que no tiene ninguna capacidad ni intelectual, y -mucho menos- político, ni habilidad alguna para poder hacerlo. Si consideramos, además, que conforme hemos venido afirmando desde hace tiempo, la señora coejerció el poder con su esposo desde el año 2003 y se supone que su gobierno iba a constituir una “profundización” de lo hecho por Néstor Kirchner (lo que fue declamado hasta la saturación por esta mujer), resulta más alarmante su confesión de que, aun así y todo, todavía “le faltan”cosas por hacer. Significa, hablando claramente, que en los últimos ocho años, ni su marido ni ella han cumplido con lo que han prometido. Si no fuera este el caso, y siendo que la señora se jacta de ser una continuadora de la gestión de Néstor Kirchner, podemos afirmar, sin lugar a ninguna duda, que la administración de ambos ha sido el más absoluto y profundo fracaso de toda la historia argentina y ¿todavía nos piden más tiempo que los ocho años que estuvieron al frente del poder? ¿Cómo calificaría el lector una petición de tal naturaleza?
En realidad, lo que a la señora le falta (pero, por lógica, no puede decirlo abiertamente) es tiempo para seguir enriqueciéndose en lo personal, familiar, con sus amigos, conocidos, partidarios, sus sindicalistas obsecuentes, etc., los que -al fin de cuentas-, y por muchos que sean, no dejan de constituir una minoría, en contraste con la inmensa población argentina que los sufre. Este es, verdaderamente, el tiempo que la señora “necesita”,lo que le falta para poder seguir expoliándonos a su gusto y al gusto de su séquito de obsecuentes.

lunes, 17 de octubre de 2011

Último intento para el control mediático “por las buenas”

Último intento para el control mediático “por las buenas”

El gobierno está dispuesto a obtener el control mediático“por las buenas o por las malas” para relanzar un proyecto político inmediatamente después de las elecciones. El jueves de la semana que acaba de concluir y tras sondeos previos, el ex ministro del Interior de Carlos Menem convertido desde tiempo atrás en un próspero empresario periodístico centralizado en la ciudad de Santa Fe, José Luis Manzano, fue el intermediario elegido para tentar a la presidente y directora del Grupo Clarín, señora Ernestina Herrera de Noble, para que lo venda a cambio de dos mil millones de dólares pagados en efectivo y al contado. Como comprador, figuraría el grupo UNO, al que pertenece el propio Manzano y que en Santa Fe compró y edita el diario más viejo y prestigioso de la provincia.
La reunión gestada por el polémico ex menemista y ahora perteneciente a la intimidad del kirchnerismo no fue fácil de concretar pero finalmente se acordó que la entrevista se realice después de la media tarde en la casa que la empresaria posee en la localidad de Martínez, frente al Río de la Plata. Previamente y en un alarde de gentileza, Manzano le hizo llegar un cajón de champagne y un gran cajón de cerezas frescas que, según parece, son una de las debilidades de la anfitriona.
La conversación fue cordial, no exenta de una creciente tensión a medida que el visitante avanzaba con su propuesta que, obviamente, era una de las variables previstas por los asesores que dirige el señor Magnetto, principal ejecutivo del grupo convertido desde tiempo atrás en uno de los principales oponentes al intento oficial por alcanzar el control absoluto del periodismo argentino. En medio de las sonrisas de bienvenida y las formas educadas para iniciar el diálogo, en el ambiente estaba instalada la Ley de Medios, cuyo proyecto ya tiene dictamen favorable de las distintas comisiones que deben intervenir en la Cámara de Diputados de la Nación. Por cierto, ambas partes sabían que en el Senado aún hay dificultades para que avance la iniciativa, al menos hasta después del 10 de diciembre, en que ambas Cámaras serán renovadas coincidentemente con quien resulte ganador para la presidencia de la República. Para la señora de Noble esto era algo más que un detalle cronológico pues marcaba el explicable apuro del kirchnerismo por lograr su objetivo hegemónico lo antes posible. De todos modos y como un anticipo del pensamiento de la dueña de casa, Manzano debió esperar largamente y con paciencia para ser atendido.
Con prudencia pero con decisión, el ex ministro y ahora empresario es ducho en negociaciones; después de una corta introducción puso las cartas sobre la mesa, mientras ambos degustaban la bebida y las cerezas. Concretamente ofreció el pago inmediato de los dos mil millones de dólares pero se desconocen otras alternativas complementarias de la oferta. La respuesta de la presidente de Clarín fue una negativa firme pero fundada. Comparó la desaparición o transferencia de importantes medios argentinos con la situación en que el gobierno de los Kirchner la había colocado con las organizadas presiones que se han creado en torno de la llamada Ley de Medios y la politización que existe alrededor de este asunto. Enseguida anticipó que su voluntad era no aceptar la oferta, defender la libertad empresaria a toda costa, con el agregado de que en este caso estaba en juego la libertad de opinión en la Argentina. Entre otras consideraciones, la dueña de casa explicó que a esta altura de su vida y el enorme peso simbólico que posee el caso, donde no sólo está involucrado un diario sino un complejo de canales de televisión por cable, diarios del interior, radios y otros emprendimientos, no cedería en absoluto y que comprendía perfectamente los alcances e importancia de la entrevista que se llevaba a cabo, lo que incluía el hecho de que una parte del capital de su complejo empresario tenía importantes accionistas extranjeros. Más aún, fortaleció el sentido de sus palabras cuando Manzano, con frases diplomáticas, explicó que era la última oportunidad para llegar a un arreglo ordenado y fácil, por cuanto la operación se concretaría por las buenas o por las malas, más tarde o más temprano, por lo que el tiempo era conveniente para las dos partes.
La despedida fue cordial pero dejó varias señales para el análisis. Por un lado, que el insistente apuro gubernamental revela la necesidad de acelerar el control de la opinión pública, habida cuenta de las dificultades de todo orden que se abren en la vida del país, tanto en lo económico como en lo social, acentuado esto último como una obligada derivación del primer factor. En segundo lugar, pone de manifiesto la seguridad del cristinismo en que saldrá airoso de las elecciones, pero también la certeza de que se multiplicarán los problemas de toda índole simultáneamente con conflictivas consecuencias políticas e institucionales que deberán dominarse a toda costa. Finalmente, la propuesta es indicativa de una decisión incontenible por llevar adelante un plan político de hondo contenido, que presagia una aguda y difícil situación para el futuro.

YA EMPIEZA A JUGARSE PARA EL 2015

¿Quién se queda con el otro peronismo? De La Sota se anota

A seis días de la entronización de CFK por un porcentaje que podría ser mayor que el obtenido el 24 de agosto pasado en las primarias, en las filas peronistas ya empiezan a tejerse planes para ocupar otro espacio: el que está dejando vacante el peronismo federal con su diáspora. La baja en la intención de voto que las encuestas le asignan a Eduardo Duhalde le dificultará a éste convocar a los disidentes en torno a la única propuesta válida en términos políticos. Es decir, su candidatura para el 2015. Y ni que hablar del eclipse que opaca a Mario Das Neves, al pendular Felipe Solá y también a Carlos Reutemann y Juan Carlos Romero. Encumbrada como está, Cristina podría tal vez con facilidad reducir a su mínima expresión a los disidentes si les abriera las puertas de la Casa Rosada y los invitara a integrarse al gobierno. Pero esta hipótesis se va diluyendo a medida que pasan los días. La presión de los ultracristinistas -por ejemplo, de La Cámpora- cada vez se hace sentir más y la reconciliación no figura en el diccionario de Olivos. Así las cosas, la propia intransigencia oficial volvería a recrear un espacio, aunque por ahora difuso, para que los disidentes construyan su juego. Alentado por las encuestas que lo dan por encima de Duhalde, Alberto Rodríguez Saá tiene in mente relanzarse antes de fin de año como el jefe del peronismo no kirchnerista. Sin embargo, contra este objetivo conspiran varios problemas. El primero es la escasa gravitación de una provincia chica como San Luis, donde además ya no gobernarán los Rodríguez Saá sino el ex Jefe de Gabinete Claudio Poggi. Pero además, el actual gobernador va por la segunda candidatura presidencial y se ve afectado por las críticas hacia sus recientes coqueteos con la Casa Rosada.
Por lo que se sabe, al salteño Juan Manuel Urtubey le gustaría plantarse como líder de los peronistas críticos, pero no está dispuesto a correr el riesgo de que el kirchnerismo le desestabilice la provincia, por lo que esperaría hasta el 2013 para oficializar su alejamiento del kirchnerismo.
Lo dicho para Urtubey vale aún más para Daniel Scioli, un experto en diferenciarse sin confrontar, que intentaría mostrarse como el candidato natural del peronismo para el 2015, pero sin correrse un centímetro de su alineamiento con la Casa Rosada.
Córdoba vs Buenos Aires
Esta vacancia de liderazgo para un confundido peronismo disidente le estaría abriendo paso al retorno al escenario nacional de un veterano gladiador: José Manuel de la Sota. En varias reuniones que mantuvo últimamente con dirigentes peronistas de distintas provincias, éste habría deslizado que antes de fin de año anunciaría su candidatura presidencial para el 2015. Las relaciones entre el cristinismo y el delasotismo oscilan entre la crisis y fríos acuerdos circunstanciales. El PJ cordobés, controlado por Juan Carlos Schiaretti y De La Sota, se resistió en cuanto pudo a las presiones del entorno presidencial, donde el malestar creció cuando este último anunció que su compañera de fórmula para la gobernación sería Alicia Pregno, la intendenta de Laboulaye identificada con las protestas del campo contra la política oficial durante el 2008 y 2009.
En represalia, el Frente por la Victoria se presentó en la Justicia Electoral para prohibirle al PJ cordobés que utilizara su sigla. El 7 de agosto, la noche de su victoria, De La Sota proclamó el nacimiento del “cordobesismo”y desafió indirectamente al gobierno nacional. Pero una semana después, el 50,7% obtenido por Cristina lo obligó a arriar sus banderas. La paz -sin amistad- se firmó el 4 de septiembre, cuando De La Sota retiró su lista de candidatos a diputados nacionales para apoyar la del Frente para la Victoria. Pero la convivencia no mejoró demasiado; tanto Amado Boudou como Florencio Randazzo ningunearon más de una vez a los funcionarios cordobeses en las últimas semanas. Como símbolo de la situación, en su última visita proselitista a Córdoba, CFK se mostró sin De La Sota y Schiaretti. En la Cámara de Diputados, los peronistas cordobeses anunciaron la creación de un bloque propio.
Ahora, un eventual paso al frente de De La Sota anunciando su postulación para dentro de cuatro años podría tener varios efectos en el universo peronista. El kirchnerismo tendría, por lo pronto, motivos válidos como para no molestarse demasiado. Es que el cordobés, a cargo del segundo distrito del país, debilitaría en realidad más a Scioli que a Cristina. Una disputa entre Buenos Aires y Córdoba para conducir el poskirchnerismo podría aumentar entonces la capacidad de maniobra de la Casa Rosada.

domingo, 16 de octubre de 2011

Informe Argentina con Lupa

Informe Argentina con Lupa
La salud, el poder, las decisiones. Soledad y falencia internacional. Reforma de la Constitución: trampas y tramposos. El suspenso y los juicios

La salud
Una vez más, probablemente, en lo que va del año, la sexta o la séptima y no la tercera, como quiere el conformismo informativo oficioso y el cuasi oficial - la presidenta se vio afectada por un fuerte ataque de lo que los partes médicos oficiales identifican como una baja de presión pero otros diagnósticos pronostican como algún mal orgánico de mayor importancia.
El recato y silencio, observados en diversas oportunidades, acerca del estado de salud de la viuda de Kirchner abren las expectativas a versiones diversas, ninguna de ellas probadas ni admitidas o negadas oficialmente, que determinaron, en cierto momento, cuando se registraba la tercera o cuarta afección en el curso del presente año, evidenciada por la supresión de su viaje a Paraguay, que se ordenara la suspensión de los anuncios de la agenda diaria de la primera magistrado a fin de no tener que anunciar con excesiva frecuencia explicaciones referidas a los diagnósticos médicos pertinentes.
Este último detalle, que fue técnicamente oficial al insertarse como un dato de la rutina informativa de la presidencia de la Nación, no fue justificado de manera pública en momento alguno.
Cuando la presidenta suprimió un viaje a una escuela del sur del país, donde debía inaugurar un sistema de comunicaciones y un tendido de televisión, se aguardó su arribo durante cerca de una hora y media para concurrir a un almuerzo celebratorio.
No hubo explicaciones públicas pero el arribo nunca se concretó y jamás se explicaron las razones de esta ausencia a pesar de que en el mismo almuerzo estaban presentes un par de ministros nacionales.
Estos antecedentes abonan con severos temores el hecho de que la presidenta, dispuesta a insistir en un segundo mandato, haya experimentado una nueva afección de indudable gravedad ya que demandó 48 horas su recuperación, registrando, conforme con un informe oficial -que, sin embargo, no parece estrictamente un parte médico propiamente dicho ya que, según el propio texto, no incluye la firma de ninguno de los facultativos que la atienden- un registro de presión alarmante, de 5,5 de mínima, considerada excesivamente baja por algunos médicos consultados.
Como en otras oportunidades, el primer diagnóstico difundido, que consignaba la afección, daba por descontado el retorno a la actividad normal al día siguiente.
Un segundo parte, que aparentó ser o se confundió como la reiteración del primero, fijaba un lapso más prolongado de descanso, por 24 horas adiciónales, remitiendo la toma de actividad ordinaria recién para el jueves por la tarde.
Estas circunstancias pusieron en circulación el recordatorio de una suerte de diagnósticos y consejos efectuados a la ex primera Dama a comienzos del año, antes de aceptar su candidatura para la reelección, conforme con la cual debe limitar su actividad diaria -no en aquella oportunidad tan solo, sino de manera corriente y hasta “nuevo aviso”- a tan solo dos horas diarias, dedicando al descanso profundo-sueño entre 8 y 10 horas cada día.
Nadie controla, en realidad, en materia informativa, que se cumpla este cronograma de actividad, pero sí resulto notable, en cada oportunidad de sus viajes - y así se hizo notar para los suscriptores de Informe (2011) Argentina con Lupa, en este mismo espacio - que sus últimos viajes al exterior demandaron, en cada oportunidad, entre uno y dos días de descanso tras el vuelo y antes de iniciar la actividad oficial, así como un relaje posterior o bien el retorno inmediato al país, con un lapso de descanso, tras su arribo, de dos, tres o más días, lo que denotaba un cansancio o fatiga que no suelen ser corrientes para una mujer de su temperamento y edad.
La salud, el poder, las decisiones
Sobre todo en regímenes de alta concentración de poder personal como es el presidencialista, tan en boga para justificar las referencias a eventuales reformas de la Constitución, la salud de los mandatarios exceden los limites de un asunto privado y se convierten en algo de importancia pública que no puede ser sustraído al conocimiento de la sociedad.
Pasa de ser un asunto entre el médico y el paciente, a un tema que circula cómoda y ampliamente por los resquicios institucionales de control, para el caso, el Congreso.
No se sabe que, salvo una iniciativa aislada registrada en el pasado reciente, haya existido una acción mancomunada legislativa destinada a reclamar no solo un informe sino, necesariamente, una verificación que los “representantes del pueblo puedan controlar y verificar” respecto de la salud de la presidenta.
El hecho es que durante más de 48 horas -probablemente durante 60 horas- la presidencia de la Nación quedó, técnicamente, vacante, vacía.
En un país institucionalmente normal y equilibrado, en el que hubieran funcionado regularmente las instituciones constitucionales, el vicepresidente de la Nación debería haber asumido, tras el desfalleciente estado de presión presidencial, de manera inmediata.
¿Alguien imagina al ingeniero Julio Cesar Cleto Cobos corriendo para asumir junto al lecho de la ex primera Dama?
Más aún: ¿alguien imagina, por ejemplo al secretario General de la presidencia, doctor José Parrilli o a cualquiera de los altos funcionarios y legisladores oficialistas con mayor y más plena llegada a Olivos o a la Casa de Gobierno, urgiendo al ingeniero Cobos para llegar y asumir por el lapso que fuera: dos horas, medio día, dos días o el tiempo necesario?
¿Alguien imagina los sistemas del aparato estatal de salvaguarda de la institucionalidad -que los hay- funcionando plenamente y en condiciones de eficiencia y celeridad ante la marginación del primer Magistrado por razones de salud?
Porque, de hecho, durante esas 48 horas el país no fue gobernado -careció de gobierno-, no lo fue en detalle ni en plenitud, salvo que el descanso exigido por los médicos no haya sido respetado.
En reemplazo de la viuda, ¿quien atendió el despacho, estuvo al pie de las decisiones inmediatas e impostergables, de trámite o de alcances políticos e institucionales?
¿Quién fue responsable del poder en un lapso en el cual las exigencias médicas suponen la plena irresponsabilidad operativa de quien ocupa el gobierno?
De hecho, hay una sustitución operativa: hay un gobierno, sustituto del que indica la Constitución, que opera ad referéndum de las convalidaciones que verifique la viuda de Kirchner cuando recupere la salud.
No sólo no es un mecanismo previsto constitucionalmente, sino que parece, aparte de su clandestinidad, un aparato ejecutivo que escapa a su propio contralor básico legal como, es el Parlamento, ya que las decisiones que pueden haberse adoptado -o que el inclemente curso de la realidad pudo imponer como una exigencia impostergable- no reúnen las calidades elementales que fija la ley.
Y que la ley las fija no de manera abstracta ni, mucho menos, por terquedad, sino porque el estado y el país no se agotan en las decisiones personales y centralizadas, ni admite la delegación de funciones de manera marginal a los mecanismo instituidos por la “carta” básica que garantiza la convivencia entre todos: es decir, no es un asunto privativo de las decisiones de quien ejerce el poder sino que son normas a las que éste queda estrictamente sujeto.
Esta manifiesta violación de principios básicos, la inocultable marginación de un funcionario de la propia Constitución como el vicepresidente de la Nación, la puesta en funciones “de hecho” de funcionarios menores como responsables de algo más que el trámite ya que, eventualmente, podrían haberse suscitado reclamos de decisión política, parecen orientados a replantear el papel de contralor que la Constitución Nacional confiere al Parlamento.
El episodio reclama una lectura atenta y pormenorizada ya que la misma presidenta es candidata a sucederse en el sillón de Rivadavia y el planteo de fondo reside en establecer si está en condiciones físicas -y sus secuelas mentales ordinarias, si se verifica que la irrigación sanguínea, por ejemplo, afecta centros importantes del comportamiento- para un ejercicio por otros cuatro años, cuando el agotamiento registrado tras los dos primero de su gestión, pusieron al rojo vivo sus resistencias, como queda demostrado en forma pública.
Resulta inocultable que en los proyectos oficiales han figurado intentos -que se mantienen en silencio-, de convertir la figura del vicepresidente de la Nación, como candidato actualmente, elegido entre los más estrechos amigos de la presidente para integrar ahora la fórmula de la reelección, en una figura política con raigambre adicional y, por momentos cuasi extra constitucional.
Al respecto se ha mencionado al actual ministro de Economía y eventual vicepresidente de la Nación, si la fórmula de la ex primera Dama se impone en el comicio del 23 de Octubre o en una segunda vuelta, como un eventual ministro Jefe de Gabinete, habiendo saltado a esta “rectora” función -a la que la Constitución le otorga casi la calidad de una jefatura de gobierno (nunca asumida bajo los sucesivos gobiernos que la han matizado como un adorno o suerte de dispositivo de reaseguro público del presidente, de manera agudísima en la actual gestión del doctor Aníbal Fernández)- desde su insistente mención como un vicepresidente a cargo de la Economía del país, suerte de prolongación de su actual función al frente de esa misma cartera.
Toda la extra constitucionalidad que se puede reconocer en este juego de alternativas, ¿va, acaso, de la mano de la certidumbre de que la presidenta deberá ejercer, un eventual segundo mandato, sometida a un diapasón de cautela y suerte de “tiempo compartido”, a fin de poder hacer frente a los requerimientos reales de la función y a partir de los datos comprometedores de su salud?
La búsqueda del eventual sucesor, para mantener la ilusión de un kirchnerismo más allá del 2015, excluida la idea de que el hijo mayor de la pareja tenga posibilidad de una incursión exitosa en el tema, ni disponga de dotes especiales para permitirse ir más allá de la digitalización de un aparato como “La Cámpora” -y esto, siempre que alguien asuma la responsabilidad de la conducción formal y directa-, abre las expectativas a una sucesión en la que la fiabilidad cuenta más que los antecedentes o la capacidad efectiva.
Después de todo, se confía, el mismo método de funcionalidad a cargo de un equipo en las sombras, podrá imponerse si cualquiera asume en reemplazo de la presidenta… si no es posible la reforma constitucional, claro o, aun imponiendo la reforma, no se logra un parlamento suficientemente dócil o alineado.
La relación entre la salud y las líneas que se adopten para la funcionalidad del ejercicio de poder, no parecen orientadas a variar el esquema que sucedió a la muerte de Néstor Carlos Kirchner, del cual la presencia y encolumnamiento tras la figura de la ex primera Dama no permite imaginar que varíe en la profundidad y la estructura que, en los hechos, encabeza, hasta la fecha el secretario Legal y Técnico de la presidencia, doctor Carlos -erpiano- Zannini, por cuyas manos pasan, de manera inexorable, según las mejores versiones - aunque no sin la puja y compulsa casi permanente con los restantes sectores, en la lucha por espacios de poder -, los aspectos centrales del gobierno, tanto como los detalles de ejecución: la presidenta cumpliría el papel de algo así como una suerte de escribanía, que legitimaría las decisiones que se adoptan; una escribanía por cuanto expresa como sello legal de las medidas que implementan las decisiones, como suerte de mediadora final en esa misma lucha de poder antes mencionada.
De ahí la indiferencia con la que puede observarse el cumplimiento de las normas constitucionales del ejercicio del gobierno y de la sucesión “por razones de salud”… hasta ahora, tanto como la enorme dificultad que el kirchnerismo podría tener para encontrar alguien que comprenda y admita el rol para el cual se lo requiere.
Soledad y falencia internacional
Un par de horas antes de que en Washington se diera a conocer el plan terrorista pergeñado desde la estructura de poder iraní para cometer un atentado terrorista contra la embajada de Arabia Saudita en los Estados Unidos y la embajada del mismo país y la embajada de Israel en Buenos Aires, el ministro de Relaciones Exteriores argentino, señor Héctor Timerman, pronunciaba una conferencia, en plena cancillería y ante los funcionarios que allí se desempeñan -por lo tanto, un público calificado- para celebrar el Día del Diplomático.
Fue por lo tanto apenas dos horas antes del anuncio oficial norteamericano, que el canciller Timerman reiteró una suerte de lo que, con amplia generosidad, podría calificarse como una boutade: la exposición elogiosa de la política argentina seguida con Irán puesta en cuestión por el propio Irán a partir de sus proyectos terroristas.
“En Nueva York -le relató a su selecto auditorio el canciller- la Presidenta se refirió al reconocimiento del Estado de Palestina, anunciado desde el Palacio San Martín, con una fórmula luego recogida por otros gobiernos que se apoya en las fronteras de 1967 (¡sic!) más el resultado de las necesarias negociaciones entre palestinos e israelíes. Por historia y por ideología somos fruto de la autodeterminación de los pueblos. Extendemos así nuestra contribución tanto a israelíes como a palestinos. Serán sus pueblos, cuando terminen las interferencias extranjeras, quienes encuentren el camino de la paz.
“La Presidenta -continuó dentro del área del Medio Oriente y entrando de lleno en Irán- mencionó otro punto significativo por sus enormes implicancias. Me refiero a la actitud de apertura que escogimos ante el anuncio de cooperación de Irán (sic ¡!) respecto de la causa AMIA, precisamente motivados por nuestro compromiso en la búsqueda de justicia y que en forma alguna configura un retroceso, pues siguen firmes los pedidos de captura emitidos por Interpol en contra de los acusados del horrendo atentado. Argentina no busca el diálogo como un fin, el objetivo es justicia para las víctimas. Argentina no busca una falsa reconciliación, además de justicia, busca memoria y verdad. Y lo hace por caminos legales porque no creemos en la venganza ni tampoco en la utilización de las víctimas como instrumentos políticos”.
Mucho se ha trillado en torno de la denuncia norteamericana en ese mismo día, dos horas después.
Y la carga principal residió, en ese primer momento, en condenar a Washington por no haber advertido acerca de los contenidos del complot que comprometían tan severamente la seguridad en la Argentina.
Y -¡oh sorpresa!- esas mismas cargas y quejas contra Washington, escuchadas en oficinas tan próximas a las del canciller, parecieron palidecer cuando, desde Washington primero y desde la propia embajada local, en seguida, se precisó que varias horas -casi dos días-, antes de hacerse conocer en Estados Unido el asunto, la cancillería y el gobierno argentinos habían sido prevenidos, en forma sucesiva, desde la propia Unión y luego desde la Embajada local, acerca de todos los detalles que luego se hicieron públicos, primero por boca oficial y luego ampliados, en cuanto se refiere a la Argentina, por vía periodística a través de trascendidos y descripciones “off the record”.
La pifia del canciller reubica su gestión en niveles estratosféricos y plantea el grado de alta vulnerabilidad que ofrece el país en un planteo internacional donde parecen estar nuevamente en juego muchas vidas.
Pero, sin dudas, muestra la virtual desconexión con el mundo real donde ocurren los hechos fundamentalmente internacionales, dejando en dudas la honestidad de sus referencias públicas y planteando un asunto de fondo: ¿sabía o no, al momento de pronunciar su discurso en la Cancillería, que Estadios Unidos había interferido ese intento terrorista iraní?
Es poco o nada significativo, finalmente, tratándose del canciller que revistió las modalidades de un simple “vista-aduanas” para tratar de enfrentar a la principal potencia mundial con una frívola revisión de valijas en un avión protegido por convenios que él mismo había convalidado.
Una desprevención, tanto como la de elogiar la política respecto de Irán y la presunción posible de un diálogo para hacer imperar la ley nada menos que con un régimen que trama un brutal atentado en el propio país.
Y que, además, exhibe una notoria desprevención al ignorar las relaciones estrechas con lo más cercano y granado de los puntos de relaciones externas del país, desde el punto de vista histórico, cultural y continental, como la República Oriental del Uruguay.
Porque en el mismo discurso, despachó las relaciones con Montevideo con un párrafo de apenas cuatro líneas -en el original-: “Con nuestros vecinos rioplatenses -ultrasintetizó- fortalecimos el proceso de Integración binacional con una activa agenda de reuniones de ministros, de vicecancilleres, de cancilleres y de presidentes”, olvidando quizá el funcionamiento de ese tren interpaíses que solo ha tenido averías y frustrantes acortamientos de trayectos, pero que se reduce a la nada como carencia informativa cuando, casi en paralelo, el ex presidente uruguayo, doctor Tabaré Vásquez, formula las revelaciones más asombrosas que muestran a un cancillería ausente, inexistente, esfumada entre los incendios que lo rodean.
No parecería razonable que se dé por normalizada una relación que, repentinamente y cuando todavía no se habían acallado las palabras del canciller, se conocen las revelaciones de una cuasi guerra con Uruguay, retenida tan solo por el realismo que imponen los propios militares uruguayos al revelar que no disponen de recursos ni equipo para llevar adelante una guerra que responda a los ejercicios “de frontera” de un no menos empobrecido y minimizado Ejército Argentino, ordenados nada menos que por la pacifista ministro de Defensa de ese momento, la doctora Nilda -montonera- Garré, en abierto desafío a la política de los “diálogos” y la “política de buena vecindad”, interferida tan solo por vecinos de Gualeguaychú que intentaban ocupar o hacer volar las instalaciones de la fábrica Botnia, y que el gobierno argentino kirchnerista no se animaba a detener o hacerles cumplir la ley.
¿Conoció el gobierno argentino los riesgos que se corrían y el extremo hasta el que había llegado el presidente Tabaré Vázquez?
¿Supo el canciller Rafael Bielsa que la secretaria de Estado de la Unión, señora Condoleezza Rice, había recibido especialmente al presidente Tabaré Vázquez y le había dado una esperanza en cuanto a un apoyo frente a los eventuales actos agresivos del kirchnerismo?
Por la agresividad con la que se manejó el ex canciller Bielsa al insultar al presidente Vázquez, todo hace suponer que no lo supo y ha tenido ahora una desagradable sorpresa de falta de información o relegamiento y soledad, como, quizás, la que ha tenido su sucesor en el tiempo, el propio canciller Timerman al enterarse de que un socialista de indiscutible prosapia de izquierda como Vázquez, decidió buscar la protección, como lo hiciera en su momento el presidente José Figueres, de Costa Rica, de Washington, este ultimo firmando un convenio que, por el precio de un dólar, los Estadios Unidos garantizaban su seguridad territorial y nacional; en tanto el segundo debía limitarse simplemente a esperar los acontecimientos para superar el déficit de equipo con el que debía llevar adelante la defensa de sus intereses nacionales.
No parece extraño que ante tal cúmulo de falta de informaciones de aquí y de acullá, la Argentina haya manejado sus relaciones con el exterior suponiendo que, merced al Banco del Sur podrá sustituir los oficios del Fondo Monetario Internacional; o que mediante el UnaSur estará en condiciones de disponer de los recursos de defensa necesarios para asegurar sus aventuras allende las fronteras, como las que parecen haber sido frenadas desde Montevideo, según confesión de Tabaré Vázquez.
Ese equivoco sistema de sustituciones, imaginado por Hugo Chávez bajo la advocación de los técnicos iraníes y los ideólogos cubanos que lo asisten, no parece haber redituado otro beneficio que la decisión de los Estados Unidos de cortar toda anuencia para las solicitudes de apoyo argentino en las entidades crediticias internacionales, incluidas las continentales, habida cuenta del escaso nivel de garantías financieras pero registrando, de este modo, adicionalmente, que no existe un vinculo que justifique una línea de“amistad” para correr riesgos asociados con el país.
Es probable que un país corra riesgos por dificultades financieras o económicas resultantes de una situación adversa y, en este sentido, pueda admitir comprensión; pero es posible que esto ocurra por su propia actitud desdeñosa respecto de quienes podrán ser sus solidarios apoyos, en cuyo caso caben algunas recriminaciones hasta encontrar el punto de reencuentro; pero, lo que resulta a veces insalvable, es que, además, un país en esas condiciones, esté dispuesto a asociarse con los enemigos de quien puede ayudarlo, en cuyo caso no cosechará ni siquiera la buena voluntad para tratar de superar sus inconvenientes.
En el caso argentino, no solo se procede a tratar de tener amistosas relaciones con Irán, con el argumento de que se trata de un país fiable después de haber asesinado, en sendos actos terroristas, a más de 135 personas, sino que, a renglón seguido, procede a reconocer a quienes, en otro terreno, como los palestinos, pretenden una presencia legitimada a fin de contar con los recursos y soportes políticos necesarios para llevar adelante una guerra de exterminio.
Esta suma de hechos contrastantes son los que recorren ese discurso de “buena voluntad” del canciller y colocan a la Argentina en un extremado y sistemático plano de soledad y aislamiento, al menos respecto del mundo civilizado y democrático, con los pies hundidos en el fango de los absolutismo iraní, venezolano, palestino, ecuatoriano, nicaragüense o boliviano.
Reforma de la Constitución: trampas y tramposos
A pesar de las desmentidas, burlas, medias verdades y afirmaciones a medias, generadas por los anuncios del intento kirchnerista de una reforma de la Constitución a fin de encontrar la modalidad posible de asegurar un imperio “eterno” -como lo vaticinó y proclamó en su momento la diputada“stalinista” Diana Conti- del kirchnerismo, al comenzar esta semana habría quedado constituida, de la manera silente más intensa imaginable y “bajo juramento” de “trabajar sin bulla, por favor, con resultados más que palabras”(secretario de la presidencia dixit, antes de dejarlos en posesión de media docena de despachos y una cuenta abierta para “compra de material” y el pago de tres muy fiables secretarias).
Hasta ahora estarían comprometidas las colaboraciones de ocho -seis hombres, dos mujeres- especialistas en derecho constitucional, sociología, historia y derecho comparado, a fin de elaborar un plan de acción, cuya presentación no podría exceder del mes de Marzo próximo, a fin de lograr un desarrollo que irá interesando a sectores de diversa procedencia política y en similar recoleto silencio.
No se excluiría del trabajo el intento de realizar algunos sondeos en profundidad mediante mesas redondas, conferencias, etcétera, que desligadas del proyecto central pusieran a prueba y en discusión pública los diversos tópicos reformistas para “ir ajustando los tornillos y no ser tomados por sorpresa”.
En forma pública, el asunto ha tenido progresivos soportes que cabrá ir analizando de manera pormenorizada, el menor de los cuales no parece ser el cuasi oficial pronunciamiento y reconocimiento socialista de su proclividad a apoyar una reforma constitucional, claro que amparados en rótulos que impliquen limites a la reelección específicamente de la viuda de Kirchner, finalidades de fácil compromiso ya que “los pingos se ven en las canchas”, conforme con la observación gauchesca atinada de un veterano organizador de reformas (estuvo en la reforma de 1957 y en la de 1994 y sabe, según dice, con sabiduría escéptica, que “no importa lo que se reforme sino cómo se lo aplique y quién lo haga: después de todo, la del 57 tiene el artículo 14 Bis y la del 94 crea un jefe de gabinete que es jefe de gobierno; pero, en realidad ni por la primera jamás se llegó al techo propio más que como una definición innecesaria por ya existente desde antes (¿a quién se le negaría un techo por razone s de derecho?) y en la segunda el jefe de gabinete nunca pasó de ser un empleado más, a las órdenes del presidente”).
Pero el equipo funcionará después del 23 a pleno, comenzando sus contactos y sondeos, aparte de la acumulación pertinente de material, con el auspicio implícito tanto de radicales como de socialistas, en cuyas plataformas se puede leer con claridad la proclividad a una reforma de la Carta Magna.
Ya han comenzado a tomar distancias de cualquier tentativa de la oposición de resistir una reforma y los argumentos buscan ampararse, como se señala más arriba, en un límite para que no haya reelecciones.
No se sabe a qué recursos podrán contribuir si el crecimiento del “nuevo partido progresista” coincide con la reforma y, a través de su imperio hegemónico, logra imponer a una persona, la misma en cada oportunidad que se presente.
Cuando en mayo de 2010 Hugo Chávez dio su famosa clase de dos días al matrimonio presidencial acerca de cómo llegar a la “presencia eterna” - no estaba la diputada “stalinista” Diana Conti presente, pero no es imposible que algo haya llegado a saber de esto - hizo dos anotaciones centrales acerca del método electoral, para superar el default experimentado apenas un semestre antes, en el comicio de 2009 por el propio Néstor Carlos Kirchner.
La primera fue la necesidad de dominar a los medios de comunicación como un canal único de verter sobre la sociedad cualquier consigna o información que se crea útil, de donde habría surgido con nitidez la conformación final de la aplicación de la por entonces flamante ley mordaza de radiodifusión.
La otra fue la urgencia de una legitimación constitucional de su permanencia en el poder: “Nadie llega al gobierno si no es para quedarse, si es que quiere hacer la revolución” habría dicho en la reunión.
Los suscriptores de Informe (2011) Argentina con Lupa tuvieron, en esos mismos días, una versión más completa acerca de las “reflexiones y enseñanzas” que aportó como síntesis de su camino, tras su fracaso golpista en 2002, cuando decidió imponerse a “hierro y fuego, si es necesario” pero “nunca abandonar el poder” (sic, atribuido al corolario de sus clases).
En los esquemas que la nueva comisión reservada de reforma de la Constitución tendrá por delante, conforme con quien los convocó y técnicamente puso en funciones, figura la posibilidad de “trabajar con dos aliados potenciales inmediatos” que no demoró en identificar, como se señala más arriba, en los radicales y los socialistas de Binner.
El suspenso y los juicios
Como si el tiempo y el inexistente fragor de una campaña electoral fueran los justificativos indispensables, la multitud de juicios que esperan al ministro Julio de Vido, parecen sujetos a algunas negociaciones que no son indiferentes a la conformación de un eventual gabinete -o, en realidad, dos gabinetes: uno que correría desde ahora hasta el comienzo lectivo del año 2012, es decir Marzo o Abril del año próximo; y un segundo gabinete, definitivo, destinado a acompañar a la ex primera Dama o quien ocupe la presidencia en su eventual nuevo gobierno, con posterioridad.
No resulta claro tampoco qué ocurrirá en lo inmediato -mucho menos en lo mediato- con los procesos seguidos contra el ingeniero Ricardo Jaime, del que se ha tocado a silencio en todos los ámbitos judiciales desde hace no menos de cuatro meses.
Tampoco se sabe qué ocurrirá con las denuncias y demás sortilegios jurídicos contra el parricida Sergio Schoklender, que desafío va y desafío viene, no ha cruzado todavía el umbral de celda alguna y, mucho menos, ha recibido carta documento que le notifique acerca de la iniciación de un proceso en su contra.
Mucho menos todavía se sabe qué ocurrirá con las denuncias que pesan sobre la jefa nacional y madre adoptiva del parricida Sergio Schoklender, la reputada madre de la Plaza de Mayo, señora Hebe de Bonafini, cuyas denuncias ante estrados judiciales se encuentran en estado de hibernación sino de extinción concertada (con la esfera oficial pertinente).
Resulta muy curioso observar cómo se han ido silenciando los más truculentos de los episodios de corrupción y hasta qué punto comienzan a extinguirse algunas acciones que, en su momento, restallaron como episodios descomunales.
Si se cumplen los pronósticos (¿o propósitos?) atribuidos a Gabriel Mariotto, en el caso de imponerse la ex primera Dama en los comicios del 23, hacia fines de año difícilmente habrá medio alguno en condiciones de abordar estos temas ni siquiera preguntarse qué ocurrirá con esos juicios, ya que para entonces habrá habido un “sinceramiento en los medios de comunicación, televisión y radios, que hará imposible que continúen las campañas difamatorias contra el gobierno, la sociedad y los más altos funcionarios”.
Para entonces se piensa que habrá terminado la “faz I” de la aplicación de la ley mordaza de radiodifusión, consistente en la entrega de un total de 450 frecuencias a nuevos permisionarios, la imposición de desarticulación de no menos de 15 grupos informativos en todo el país y el comienzo de la aplicación de las normas de “contenidos” que comenzarán a incluir obligatoriamente en todas las programaciones, aspectos centrales informativos.
El miércoles por la noche en el programa “A dos voces”que se emite por el Canal 11 TN, se emitió un documentado micro destinado a historiar el procesos seguido en Venezuela por el chavismo contra los medios y la libertad de información y de expresión, sus metodologías y acusaciones, sus diatribas de tribuna contra los propietarios de medios y periodistas independientes.
En un debate posterior, el filósofo Tomás Abraham equiparó lo ocurrido en Venezuela con lo que ocurre en la Argentina, denunció la existencia de una censura permanente y calificó como “fascistas” a los que integran, dirigen y definen las políticas de medios del estado en el país.