jueves, 11 de agosto de 2011

La espectacular inmobiliaria K

Los ministros de Cristina declaran un sinfín de casas y departamentos. Lujos y propiedades en la Costa. El récord es de Manzur

Ser dueño de una casa es difícil o una misión casi imposible para muchos argentinos, salvo para los funcionarios K. A los ministros y secretarios de Cristina Fernández no les pasa eso. La mayoría tiene varias casas en su patrimonio. Son los protagonistas de un verdadero boom inmobiliario.
Ladrilleros. Así como Néstor y Cristina amasaron su fortuna basados en una suerte de “militancia inmobiliaria”, que consistió en comprar decenas de propiedades, el Gabinete parece haber copiado ese modelo K.
Juan Manzur, ministro de Salud, es el mejor alumno. Tiene 14 propiedades. Sus nueve PHs en San Miguel de Tucumán van de los $70 mil hasta los $150 mil. Tiene dos más en Capital Federal de 186 m², que pagó $660 mil cada uno. Su propiedad más cara es un local en San Juan de 1.425 m², valuado en $900 mil, y tiene dos campos en esa provincia cuyana, de 25 hectáreas. Uno de $210 mil, otro de $135 mil.
En el ranking lo sigue el secretario de Medio Ambiente, Juan José Mussi, ex intendente de Berazategui, con dos casas allí, una en Mina Clavero (Córdoba) y otra en Mar del Plata. Son 1.916 m² en total, cotizadosen $315.185.
Playeros. Los ministros Aníbal Fernández y Florencio Randazzo no se quedan atrás. El jefe de Gabinete afirma tener cuatro departamentos, dos casas y otros dos locales comerciales en su Quilmes natal. Más un depto de 162 m² en Villa Gesell, su lugar de veraneo favorito.
También compró una propiedad en la playa el ministro del Interior, que tiene un depto de 95 m² en Mar del Plata a $125.911.
El Flaco, como le dicen, es dueño de una casa (360 m² a $125 mil) y un departamento en Chivilcoy, y de tres propiedades más en La Plata, donde figura una casa de 800 m² valuada en $426.747.
Otros que tienen ladrillos cerca de la costa, además de propiedades en Capital Federal, son Nilda Garré y Carlos Tomada.
Lujosos. Meyer, Abal Medina, Mariotto, Puricelli, Duhalde, De Vido, Mayoral e Icazurriaga también son dueños de varias casas. Pero los más lujosos son Débora Giorgi y Amado Boudou, vecinos de Puerto Madero.
La ministra de Inudstria tiene un departamento de 239 m² de casi un millón de pesos. Él, otro de 91 m² a $673 mil. Ladrillos de oro.
(*) LIBRE diario.

LA DESORGANIZACIÓN NACIONAL

(Un problema de larga data)

Dicho en un idioma doméstico, ORGANIZACIÓN sería algo como poner cada cosa en su lugar y cada cual en la función en que sea más apto en orden al Derecho Natural. Este último viene indeleblemente establecido desde la misma creación del Universo de manera que procrear, educar a la prole, alimentarse, crecer, educarse y formarse en el seno de una familia como célula básica de la sociedad humana, son derechos inseparables de nuestra especie.
Luego que el hombre troglodita descubre al fuego, más tarde la rueda y sale de las cavernas se encuentra con el universo a su disposición capaz de ser modificado y explotado para una mejor vida para el grupo, entiende también que en el clan o tribu a la que pertenece, para una mejor convivencia, debe establecerse un orden elemental donde con la renuncia o cesión de parte de los derechos individuales de sus miembros hacia el grupo pueda obtenerse beneficios y ventajas para toda la comunidad como son la Defensa y la Supervivencia, la asistencia y solidaridad social para la salud y la educación, etc.
Es obvio que a continuación se imponía el mando o autoridad para establecer una vida comunitaria armónica y capaz de mantener todos los derechos y obligaciones nombradas poniendo a cada individuo en el nivel y ubicación más pertinente y en condiciones de una evolución hacia una vida mejor para todo el conjunto colocando al bien común por sobre las exigencias individuales. Probado que el hombre aisladamente no podría sobrevivir, naturalmente se imponía la existencia de las familias agrupadas solidariamente en clanes y tribus pero organizadas respetando el orden natural.
El orden natural no es más que el respeto por las leyes y valores que son elementos intrínsecos de la Creación y sus realidades. Comprende el Orden Natural al hecho que el hombre nace, se desarrolla, declina y muere en un proceso totalmente inexorable, así como nacemos de una mujer, por medio de la cual se perpetúa la vida. Este orden mantiene la armonía y supervivencia de la sociedad humana y es como es, y no como, a veces, la voluntad del hombre quiere que sea. Por lo mismo toda organización debe estar acorde con la realidad. No hay más verdad que la realidad expresa el pensamiento clásico griego. Ahora, consecuentemente podríamos afirmar que todo proyecto orgánico y organizativo tiene forzosamente, para que no fracase, que respetar esa realidad.
No haber respetado el principio descrito en el párrafo anterior, explica todos los errores políticos argentinos a lo largo de su corta pero alborotada historia.
Cornelio Saavedra, intuyendo todo eso, luego de muchas dificultades puede reunir a la Junta Grande, que incluía a los delegados de las provincias, y apoyando sus palmas en la mesa, me imagino que mirando patéticamente a los presentes debe haberles dicho: “Muchachos, ¡tenemos que organizarnos! De ahí en más, pasados los 200 años, y luego de haber probado un sinnúmero de fallidas orgánicas como las Primeras Juntas, la Asamblea Soberana del año XIII, el Directorio, el Triunvirato, la Dictadura y el sistema presidencialista actual, pasando por períodos de anarquía, guerras civiles y ausencia de gobierno, aún no estamos debidamente organizados y seguimos a los tumbos sin encontrar una posición estable y duradera para la Nación.
Tan es así que aún hoy se sigue planteando el “problema federal” cuando a veces escuchamos decir erróneamente a ciertos legisladores que “si a la Nación le va bien, también les irá bien a las provincias” sin reparar que las autonomías provinciales son preexistentes a la Nación, y son ellas las que después de Caseros deciden libremente en 1853 constituirse en una Nación Federal con una Constitución Federal.
Desde el 25 de Mayo de 1810 se desarrollan seis claros períodos: La liberación de España y las guerras de la Independencia, la Anarquía, la Dictadura rosista y el estatus federal, y la Reorganización Nacional hasta la Ley Sáenz Peña, y de ahí hasta nuestros días con el régimen democrático, constitucional y presidencialista.
GRANDES ERRORES DE ORGANIZACIÓN Y SUS CAUSAS
Ya en los albores de nuestra vida independiente se destacan nítidamente dos opuestas posiciones filosóficas, políticas y culturales que han impreso una divisoria constante en toda la existencia de la Patria:
l- El espíritu jacobino, extranjerizante, pro francés en lo ideológico, y pro inglés en lo económico, protestante o agnóstico en lo religioso. Los que optaron por esta posición nunca supieron o quisieron ver y ubicarse en la realidad, elemento inicial a considerarse antes de cualquier tarea organizativa.
2- El espíritu nacionalista apegado a la tierra y la tradición, integrador del acerbo precolombino y los aportes positivos de España, autonomista, católico y humanista. Los de esta concepción captaron mejor los componentes del medio (mundo físico) con relación al posibilismo humano.
El único punto en común entre ambas posiciones fue siempre el anhelo de libertad e independencia, y el mayor desencuentro residió siempre en el sistema y organización política. Los primeros con tendencia a la centralización del poder y el control; los segundos federales o regionalistas, a una balanceada delegación del poder político. Ambos tenían conciencia que para liberarse del yugo español debieron aceptar el apoyo inglés pero pensaban diferente en la forma de pagar el favor. Lo más desgraciado fue que el grupo que en adelante llamaremos “unitarios” no se quedaron solo con el libre comercio favoreciendo a Inglaterra en las relaciones económicas sino que permitieron desde el primer momento la injerencia del nuevo imperio en la organización político-económicas y en las relaciones exteriores de la nueva nación.
Los federales siempre desconfiaron de la hipócrita amistad inglesa y toleraron algunos avances sobre nuestra soberanía pero los unitarios entregaron su alma y el timón en todas las coyunturas importantes de nuestra historia. Las repudiables súplicas a la Corona Británica para que nos incorporara como una colonia más del imperio pirata por parte de ciertos seudo próceres como Moreno, Rivadavia, García, Alvear, y muchos otros, son bien conocidas por los que leen nuestra verdadera historia sin anestesia.
Nos explicamos ahora por qué el reino Unido apoyó siempre a los unitarios. Éstos, con su posición política centralista, coincidían con los planes ingleses en la construcción de una infraestructura económica radial concentrada en el puerto que facilitaría las operaciones comerciales de nuestros nuevos preceptores.
La oposición a este esquema neocolonial representada por los líderes del interior que llamaremos “federales”, nunca transó con el sentimiento extranjerizante, servil y lacayuno de los intereses del puerto originándose así el permanente desencuentro argentino entre los dueños de la tierra y los ciudadanos del mundo.
Estas profundas diferencias se manifiestan muy claramente en los diferentes sistemas organizativos. Consecuentemente, la guerra civil y la anarquía surgen casi naturalmente dadas tan manifiestas incompatibilidades.
Los cambios y variantes constantes de organización política no se deben a ineptitud del argentino para organizarse; lo que agrava el problema es la permanente injerencia británica que no sólo se apoya en la mentalidad entreguista de los unitarios sino también en la solapada actividad quintacolumnista de la rama de la masonería cuyo Gran Maestre es el Rey de Inglaterra.
Por el contrario los federales siempre estuvieron más cerca de una organización ligada a la realidad. Esto significa, por ejemplo, que en un país tan extenso, con elementales y lentos sistemas de comunicación y transporte, con un gran ecúmeno vacío y grandes espacios todavía en poder de los pueblos originarios, (Las regiones patagónicas, chaqueñas y parte de la pampeana), pueblos que debían ser integrados para construir en forma conjunta una nación para todos., no podían por fuerza aceptar una organización centralizada en el puerto por donde se perdía y regalaba el esfuerzo nacional. Así fue como la promisoria y creciente industria textil y artesanal del N.O. argentino se extingue gracias a la muselina y otras telas con que los barcos mercantes ingleses inundaban el puerto de Buenos Aires.
Así quedaba demostrado que en países subdesarrollados, jóvenes y sumamente extensos como el nuestro, establecer una organización política a la europea, con una conducción y administración centralizada traería a esa incipiente sociedad más perjuicios que beneficios. La postergación de la potencial grandeza de nuestra Patria, su actual decadencia y los negros pronósticos para su futuro tienen su principal causa y origen en este pecado de su juventud, la desorganización política inducida y fomentada por la perfidia inglesa.
Opuestamente a toda lógica y geopolítica inteligente los unitarios optaron por el centralismo del poder político con asiento en el puerto de la capital dando prioridad a las actividades extractivas de materias primas para ser exportadas a la metrópolis inglesa sin ninguna elaboración agregada, impidiendo así la formación de polos de desarrollo en el interior, la integración de los pueblos indígenas y mestizos, sin considerar los manifiestos planes para reemplazarlos con inmigrantes de raza nórdica o sajona (ver pensamiento de Alberdi, Sarmiento, Mitre y otros).
Para entender a nuestra enmarañada historia hay que saber esto y entonces también comprenderemos que Caseros fue un batalla entre federales donde la fracción rosista, más ligada al puerto, termina por su inmovilismo chocando con los líderes del interior como Urquiza que, basados en los Pactos Federales, querían concretar y consolidar la organización política existente mediante una constitución federal con mayor apertura democrática, separación de poderes y alternancia en la conducción del Estado.
Y también entenderemos porqué la Constitución de 1853 que establecía una república federal con un gobierno descentralizado, democrático y respetuoso de las autonomías provinciales, después de la batalla de Pavón, fue totalmente tergiversada, con lo que sólo le quedó el nombre de “federal” pero que en realidad pasó a ser esencialmente “unitaria” hasta el día de hoy. ¿Cómo alguien puede pensar que existe federalismo en una nación donde los gobernadores deben periódicamente bajar a Buenos Aires, hacer cola para mendigar al ministro de Economía los fondos necesarios para sus gestiones de gobierno, o cuando en la elaboración de la importantísima ley del Presupuesto anual están ausentes los gobernadores?
En ese punto de inflexión de nuestra historia que fue la batalla de Pavón, se traiciona a la Constitución gracias al cruce de varios factores, entre los principales, la fuerte presión de la masonería inglesa, por lo que Urquiza, teniendo ganada la partida, se retira inexplicablemente del campo de batalla con toda su caballería intacta terminando finalmente dedicado a los negocios y traicionando a los líderes federales esperanzados en que él retomaría el liderazgo de la causa federal y se opondría a la guerra con el Paraguay restableciendo el respeto por las autonomías provinciales y la vigencia de los pactos federales.
Mitre, el mejor aliado entonces de los intereses británicos, se queda con el poder unitario y termina dirigiendo junto con Sarmiento un verdadero genocidio contra los hombres de la tierra, seguidores de los líderes federales del interior que, mientras esperaban vanamente el pronunciamiento de Urquiza, fueron masacrados en una sangrienta cacería donde las lanzas nada podían hacer contra las modernas carabinas Remington.
Lo curioso es que muchos de nuestros historiadores a este período que va desde 1853 hasta la década del 80 lo definieron como el Período de la Reorganización Nacional cuando fue en realidad un tiempo de verdadera desorganización del sistema federal donde se implanta el sistema unitario disfrazado, sistema antinatural, impostado y desconectado del país real, del verdadero ser nacional en beneficio de un sistema de dependencia del imperio sajón que desde 1810 nos sigue pasando sus facturas.
Ahora bien, al día de hoy, ¿nos queda aún alguna alternativa con la posibilidad de rectificar y/o cambiar la actual organización política y reimplantar un verdadero federalismo? Yo soy optimista y creo que a partir de octubre de este año habrá un brusco cambio de timón, optimo momento para convocar a una Constituyente que cambie esta vergüenza de Constitución de 1994, un aborto conjunto de Menem y Alfonsín que facilita la entrega al invasor inglés de nuestras más importantes y estratégicas riquezas y que merece el más profundo repudio y asco de los verdaderos argentinos.
Nota: La reciente posición del electo gobernador de Córdoba, Dr. De la Sota, es una incipiente, pero clara y saludable reacción federalista. Es de esperar que este ejemplo cunda y la Patria retome el rumbo correcto que fue traicionado en la batalla de Pavón.

LOS MANDAMIENTOS DE LA LEY DE DIOS

Por favor, Sr. Scioli… ¡no utilice a Dios para su campaña política!
Señor Gobernador, ante su blasfemia y acto indecoroso de utilizar una oración religiosa para el uso publicitario de su campaña, bajando a Dios al nivel del estiércol político, no solo lo considero una irrespetuosidad sino también a usted un irresponsable especulador que toma el Santo nombre de Dios para uso comercial.
Quiero aclarar que no me considero representante de la feligresía católica ni tampoco intento asumir competencia alguna ante la justa réplica de Monseñor Aguer ante la ofensa, ya que su respuesta hacia su osadía fue religiosa, pero como un humilde creyente respetuoso de Dios y sus leyes, me permito contestar su temeridad con una respuesta política.
Si hay algo en la vida del cristiano que origina repugnancia es la hipocresía y viendo su publicidad a Usted lo considero un “blasfemo hipócrita”. Si usted realmente cree en Dios, es de suponer que sabrá cuáles son sus Mandamientos, por las dudas, y por si su memoria es frágil se los paso a recordar:
1º. Amarás a Dios sobre todas las cosas.
2º. No tomarás el Nombre de Dios en vano.
3º. Santificarás las fiestas.
4º. Honrarás a tu padre y a tu madre.
5º. No matarás.
6º. No cometerás actos impuros.
7º. No robarás.
8º. No dirás falso testimonio ni mentirás.
9º. No desearás la mujer del prójimo.
10º. No codiciarás los bienes ajenos.
Ahora que estamos en claro de cuáles son los Mandamientos de Dios, y según en su spot publicitario usted “cree en él”, me atrevo a preguntarle ¿Cómo es posible que creyendo en Dios, acepte ser candidato y parte de un gobierno que se ha caracterizado por violar la mayoría de estos firmes preceptos religiosos?
Sin ir más lejos, como actual gobernador de la provincia de Bs. As. No ha demostrado mucha preocupación por cumplir con el 1º de los Mandamientos, porque Amar a Dios es amar a los humildes, a los que sufren sed de Justicia, a los hambrientos, a los enfermos, a todo aquel que necesita de sus hermanos y eso usted como Gobernador no lo ha profesado. Nunca veló ni se sacrificó para que todos los habitantes de su provincia gocen de seguridad y una buena salud y educación y en seguridad social condenó a los Jubilados al hambre y la miseria con abusos impositivos y haberes paupérrimos. Basta mirar la pobreza a lo largo y a lo ancho de una provincia tan rica como la que usted gobierna, para darnos cuenta de la “política clientelista” que nos muestra el poco amor a Dios y a sus hermanos que usted demuestra.
El 4º Mandamientoes violado sistemáticamente por el gobierno al que usted pertenece y por el Partido que lo candidatea; se dieron y dan el lujo de condenar a los ancianos a ingresos limitados sumergiéndolos económicamente, en algunos casos en la pobreza y en otros en la indigencia, haciendo de ellos un sobrante de la sociedad y lo que es peor han venido practicando un descarado genocidio de ancianos torturándolos física y mentalmente y como única solución les ofrecen la muerte ni siquiera digna.
También el 5ºMandamiento es violados por usted y sus “socios”, acaso ¿tiene idea la cantidad de muertes que ocurren en su provincia por la inseguridad?, o la cantidad de jóvenes que mueren por los efectos de droga y alcohol?, ¿Cuántos niños y ancianos mueren de hambre o por mala atención en su salud sin los cuidados merecidos a la persona humana? o tiene conocimiento de la cantidad de suicidios de personas mayores y no tanto que por carecer de posibilidades económicas se quitan la vida? . No escapa a nadie la responsabilidad suya como gobernante y la del gobierno de la candidata a presidente que usted lleva en su boleta. Le pregunto, si tanto cree en Dios como dice, ¿por qué elige acompañar a quienes propician el aborto desde el poder? ¿O acaso, para usted, el aborto no es matar?...
El 6º Mandamientotambién es violado, porque ¿no cree que propiciar repartirles preservativos a niños de 11 años y promover la sodomía sean éstos actos impuros?... no creo que ignore que muchos de los que pertenecen al gobierno y que se postulan con usted lo proponen. ¿Acaso el peculado, la corrupción, el despilfarro de los dineros públicos, la trata de blancas, la explotación humana, el encubrimiento, el desfalco, etc. etc., no son actos impuros? Sin embargo, usted está muy cómodo sin denunciar muchos de estos actos que ocurren desde el poder, y tampoco se despega.
Ahora llegamos al 7ºMandamiento, diríamos que es el más violado: De Vido, Skanska, Jaime, Schoklender, Bonafini, Aduana paralela, compra de vagones inútiles a España, y la frutilla de la torta…desaparecidos Fondos de Santa Cruz y etc. etc. etc…. Podríamos estar mucho tiempo enumerando otros hechos pero el más criminal de todos es el robo que se les practica a los hombres y mujeres de trabajo cuando les surge el derecho a la Jubilación. Cuando deberían festejar el jubileo, les terminan robando el presente, el futuro y su Dignidad, todo sin contar del desfachatado intento de robo al fruto del trabajo del campo con una Resolución conocida como la 125 donde usted tampoco estuvo exento de responsabilidades.
Del 8º Mandamientoni que hablar, solo con mencionar INDEC, inflación, pobreza, desocupación, anuncios de gobierno y obras que nunca se ejecutaron muestran a las claras que la mentira es patrimonio de la corrupción de este gobierno.
Del 10º y último Mandamiento “No codiciarás los bienes ajenos”… las riquezas del campo (Res. 125), haberes de los jubilados que se quedan con el doble de lo que cobran ellos, -por si no lo sabe su presidente-, el haber jubilatorio tiene carácter alimentario por lo tanto es propiedad de quien lo cobra; sin embargo la codicia hace que se los roben. Una prueba palpable de violación de este Mandamiento se demuestras al instrumentar desde el poder una maniobra para quedarse con Papel Prensa y el multimedia Clarín utilizando hasta la Cadena Nacional y muchos medios pagos con dineros públicos para que a través de falsos testimonios se judicializara la compra de Papel Prensa durante el proceso militar sin dejar de mencionar la sucia maniobra que se intentó con dos jóvenes víctimas adoptadas como son los hijos de Herrera Noble. A eso, por si no lo sabe, se le llama “Codiciar los bienes ajenos”.
Después de todo esto, convengamos Sr. Scioli que si realmente, como dice, “cree en Dios”, no puede ir acompañando en su boleta a la responsable principal de todas estas violaciones, Cristina Fernández de Kirchner.
No vaya usted a pensar que me olvidé del 2º Mandamiento, que dice “No tomarás el Nombre de Dios en vano”…que lo dejé para el final, para poder decirle que es un hipócrita y un cobarde; HIPÓCRITA porque no solo no respeta sus Mandamientos sino que tampoco respeta a Dios usando su santo nombre para su sucia y repulsiva ambición y COBARDE, porque solo un miserable cobarde puede escudarse en el sagrado nombre de Dios para cometer la felonía de estafar a sus hermanos.
Al decir del Gral. Perón, “Si Usted cree en Dios…, la verdad, lo disimula muy bien”. Y esto se lo dice quien firma esta nota, si cree o no cree, no importa a Dios porque El juzgará todos nuestros actos y realmente, no quisiera estar en su lugar cuando esto ocurra.

¿Es la viuda un piloto de tormentas?

En La Nacióndel miércoles 10 Joaquín Morales Solá aborda la grave situación mundial expresando que “ni el Gobierno ni sus opositores parecen registrar que el mundo está entrando en un período de profunda crisis financiera, económica y política. La calificación de la deuda de los Estados Unidos ha sido rebajada por primera vez en setenta años. No hay ajuste que valga para frenar la crisis casi existencial de la eurozona. Un torbellino de violencia y sangre se pasea por Europa desde Londres hasta Madrid, después de haber pasado por Atenas, Lisboa y Roma. Nadie sabe dónde y cuándo estallará el próximo incendio social.”
“Sea quien sea el próximo presidente argentino -agrega- seguramente deberá vérselas con un mundo menos amable que el de los últimos años. Un nuevo y dramático círculo de recesión económica parece acosar el destino próximo del mundo. China está nerviosa. Europa se cierra sobre sí misma. Brasil toma recaudos parecidos. Esos son los tres destinos principales de las exportaciones argentinas.”
Como es obvio no se puede sino estar de acuerdo con esta concisa descripción del estado de las cosas y su proyección hacia el futuro, sin embargo es forzoso disentir con la reflexión que desgrana en el párrafo siguiente en el que pronostica que “la perspectiva de la crisis podría crear una sociedad conservadora, decidida más a mantener el Gobierno que tiene que a cambiarlo” porque si se cumpliera este vaticinio la Argentina estaría en el horno.
En efecto, lo peor que le podría pasar al país es que se vote a la viuda por miedo al descalabro y luego la sociedad tenga que enfrentar los coletazos de una tormentosa crisis mundial bajo la conducción de una persona de probada ineptitud, refractaria a reconocer la realidad, al borde del autismo e ignorante de los más elementales principios de economía política, para colmo rodeada de un hato de mediocres obsecuentes cuya mayor habilidad consiste en inventar picardías para trampear a los opositores, proferir frases supuestamente ingeniosas para menoscabar a los críticos y llenarse los bolsillos a costa del erario.
Porque como diría Doña Rosa, hoy con eso no se va al mercado. Es la hora de pilotos de tormenta y marineros experimentados que conozcan a fondo las fortalezas y debilidades de la nave, sepan mantener la disciplina y capear las olas, y tengan fuerza para mantener el timón en la dirección correcta y llevar el barco a buen puerto. Y si alguien piensa que Cristina Fernández de Kirchner, el ministro guitarrero, y su runfla de paniaguados alcornoques son esas personas es porque está mirando otro canal.
Ante el previsible terremoto más les vale a los argentinos dejarse de tilinguerías y pavadas “para todos” y ponerse a pensar que esta vez la cosa viene en serio y se necesitan dirigentes que cuenten con equipos idóneos, el predicamento y los atributos necesarios para tomar las medidas que resulten apropiadas para minimizar el impacto social que la contracción económica mundial tendrá en la Argentina.
Confiar en una persona que se encierra en su torre de marfil y desde allí imparte sus ridículas teorías económicas como lo hace la señora H2cero es la mejor manera para que los argentinos recuerden durante mucho tiempo a Winston Churchill, porque lo único que pueden esperar de la mentalidad obnubilada de una presidente amateur e inestable es sangre, sudor y lágrimas, dado que ante este furioso huracán es inevitable que se ponga el país de sombrero como alguna vez dijo Duhalde.

La Justicia se toma vacaciones hasta que aclare

Los resultados de las primarias definen la suerte de las investigaciones por corrupción.
Los recientes escándalos judiciales que tuvieron como protagonistas a Sergio Schoklender, Hebe de Bonafini y el ministro de la Corte Suprema Eugenio Zaffaroni quedarían paralizados en tribunales a la espera de los resultados de las primarias. Es que los jueces federales variarían su tratamiento de los expedientes según se den los resultados que reconfigurarán el escenario electoral. En el caso de que CFK llegue a cerca del 40% y Eduardo Duhalde dé un salto próximo al 25, lo que descontaría que habrá ballotage, es probable que los casos de la corrupción K se activen cada vez más. Lo mismo ocurriría si Alfonsín se destaca quedando a pocos puntos de distancia de la presidente para octubre próximo.
Las otras variables
A la inversa, si Cristina consigue un triunfo holgado que la arrime al 42% y el segundo puesto queda empatado entre Alfonsín y Duhalde en el orden de 15 puntos, lo más probable es que los expedientes de la corrupción sean cajoneados por lo menos hasta el 23 de octubre. O quizás jamás progresen las investigaciones. De este modo, los 765 millones girados a la Fundación Madres de Plaza de Mayo se habrán evaporado definitivamente de un modo similar a los fondos desaparecidos de Santa Cruz. Quedará sí el testimonio de los obreros de la construcción de las obras correspondientes al programa Sueños Compartidos, que producen a diario incidentes, intentando cobrar sus sueldos, sin que el gobierno les page. A todo esto, se da por descontado que el parricida solicitará ante la justicia su sobreseimiento
En cuanto a Eugenio Zaffaroni, su amenaza de concurrir a la Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados está lejos de concretarse y da la impresión de que no tiene ningún interés en aclarar el punto clave de su situación, o sea, cuánto recibe en concepto de alquiler por los 5 ó 6 departamentos utilizados para la prostitución. Ayer, en un programa de televisión, la periodista Cinthia García sostuvo que el alquiler cobrado era de 1.500 pesos por departamento, lo que demostraría prima facie que Zaffaroni no tenía idea de lo que pasaba. Sin embargo, lo correcto sería que el propio Zaffaroni aclare el punto. Aunque es difícil que el tema concluya, porque hay quejas con antigüedad de dos años sobre los problemas del uso de los departamentos en cuestión, que fueron desoídas por Ricardo Montiveros, el hombre de confianza del juez, que no se sabe si se le comunicaron en su oportunidad las quejas. La conclusión no deja de ser lamentable pero lo más probable es que sólo se esclarecerían los escándalos de corrupción si el gobierno nacional pierde las elecciones presidenciales, cosa que está por verse todavía.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Por la represión, el Gobierno carga con un muerto por mes en el último año

Desde el caso de dos jóvenes en Bariloche, pasando por el Indoamericano y el asesinato de Ferreyra 14 personas murieron en protestas sociales desde junio de 2010
Tanto el Gobierno de Néstor Kirchner como el de Cristina siempre se jactaron de ser "tolerantes" con la protesta social y que no se iban a reprimir los reclamos en la vía pública, para alejar los fantasmas de la dictadura y de los sangrientos incidentes de diciembre de 2001. Sin embargo, en desde junio de 2010 murieron en la Argentina 14 personas como consecuencia del desproporcionado accionar policial en diferentes provincias.
El violento desalojo en Ledesma, Jujuy, que terminó con tres manifestantes y un efectivo muertos (39 heridos y 15 detenidos) llevó preocupación a la Casa Rosada, que a finales del año pasado tuvo que emprender drásticos cambios en la gestión por el crimen de Mariano Ferreyra y por los graves disturbios que desembocó la masiva toma del Parque Indoamericano en Villa Soldati (3 muertos y varios de heridos).
En noviembre de 2011 otra administración quedó en jaque por la represión: fue el de Gildo Insfrán, en Formosa, tras las duras agresiones a la comunidad Qom (toba) en la Colonia Primavera. Un indígena y un policía murieron en los choques por el reclamo de tierras ancestrales de los aborígenes. Al final, el Gobierno tuvo que recibir a los qom en la Rosada.
Este triste conteó comenzó el 18 de junio de 2010, cuando la Policía de Bariloche mató a balazos a un hombre de 29 años y a otro 17 años por error. El 3 de febrero de este año, un confuso episodio luego del descarrilamiento de un tren en José León Suárez terminó con dos muertes. Al principio la gobernación de Scioli dijo que se trataba de delincuentes que intentaron robar mercadería de carga, pero al final resultaron ser manifestantes repelidos a tiros por la Policía..

De eso no se habla: el oportuno silencio de Cristina sobre los muertos de su gestión

Cada vez que hubo un fallecido debido al conflicto social, la Presidenta evitó referirse al tema

Uno por mes en los últimos 365 días. Ese es el saldo de muertos que tiene el gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Lo sorprendente es que la Jefa de Estado nunca habló de esos muertos. Es que luego de cada incidente, Cristina participó de actos y en ninguno de ellos.
El 18 de junio de 2010 la policía de Bariloche mató a balazos a un hombre de 29 años y a otro de 17 años por error. La violencia estuvo en boca de todos los días siguientes. Cristina evitó tocar el tema. Su primera aparición fue el 23 de junio en Casa de Gobierno donde habló en el acto de firma del Convenio de Desendeudamiento. Las muertes en la localidad turística pasaron desapercibidas para la mandataria.

El 20 de octubre de ese año una patota sindical de la Unión Ferroviaria corrió a los tiros a manifestantes que cortaban las vías de la línea Roca. El hecho terminó con la muerte del militante del Partido Obrero (PO), Mariano Ferreyra. Luego de la violencia, Cristina apareció en un acto realizado en la ciudad de Buenos Aires. Habló de las escuelas agrotécnicas. "Vamos a trabajar fuertemente para identificar a los autores materiales e intelectuales", dijo Cristina entonces, la única que vez que tocó el tema, el mismo día de los incidentes.
Pero en el caso de Ferreyra, el Gobierno en general resguardó a José Pedraza, ahora reelecto desde la cárcel al frente de la Unión Ferroviaria, envuelto en el caso y hasta mantuvo el silencio sobre su detención.
El 23 de noviembre de 2010 otra administración quedó en jaque por la represión: fue el de Gildo Insfrán, en Formosa, tras las duras agresiones a la comunidad Qom (toba) en la Colonia Primavera. Un indígena y un policía murieron en los choques por el reclamo de tierras ancestrales de los aborígenes. Cristina habló al otro día en un acto en el Sheraton de la ciudad de Buenos Aires en la 58° edición de la convención anual de la Cámara Argentina de la Construcción. Nada sobre el tema.

Un mes después, a principios de diciembre y en el marco de la toma del parque Indoamericano en Villa Soldati, tres personas murieron tras los incidentes entre usurpadores y la policía. El 10 de diciembre Cristina habló por el Día internacional de los Derechos Humanos. No hubo mención a lo que sucedía en el parque capitalino.

El 3 de febrero de 2011 la policía asesinó a dos jóvenes de 16 y 17 años tras el descarrilamiento de un tren en José León Suárez. La Presidenta apareció en público el 8 de febrero en la entrega de aportes en el marco del Programa Para Desarrollo de Parques Industriales. No hubo mención a lo sucedido días antes.

El violento desalojo en Ledesma, Jujuy, que terminó con tres manifestantes y un efectivo muertos (39 heridos y 15 detenidos) llevó preocupación a la Casa Rosada. Las tres primeras víctimas fueron el 28 de julio. Al otro día Cristina habló en un acto público en Brasil.
Hasta ahora, Cristina nunca tocó los temas. El discurso K de no represión en los conflictos sociales choca con los muertos de su gestión. Pero la Presidenta siempre se llamó a silencio. Como si por no hablar de los hechos, éstos dejaran dejaran de existir.

Sabsay advirtió que Zaffaroni podría ser sometido a juicio político

“Hay situaciones graves que podrían conformar una causal de juicio político, pero el órgano competente para apreciar esta cuestión es la Comisión de Juicio Político”, dijo el constitucionalista a Cadena 3.
El constitucionalista Daniel Sabsay habló con Cadena 3 sobre la situación del juez Eugenio Zaffaroni, tras conocerse que seis de sus 15 departamentos eran alquilados como privados donde se ejercía la prostitución.
Sostuvo que en toda esta situación que se plantea con Zaffaroni “hay cuestiones ambiguas”.
Advirtió que es la Comisión de Juicio Político, de la Cámara Baja, el órgano indicado para citarlo al juez Zaffaroni y luego evaluar si existen causales para el juicio político.
Sabsay señaló que a su criterio, “sí existen” esas causales para iniciarle un proceso.
“Es un caso muy lamentable, porque cae dentro de lo que implica el prestigio de la Corte Suprema”, dijo Sabsay y agregó: “Una situación tan ambigua, no contribuye a consolidar ese prestigio de una institución que es el único refugio institucional de la Argentina”.
El constitucionalista advirtió que “necesariamente” hay que seguir los pasos que marca la Constitución.
“Hay situaciones graves que podrían conformar una causal de juicio político, pero el órgano competente para apreciar esta cuestión es la Comisión de Juicio Político de la Cámara Baja”, dijo Sabsay.
“Hay que convocarlo y él debe hacer un descargo detallado y la Comisión evaluar si hay lugar o no, al inicio de una acusación”, señaló.
Según explicó el especialista, el mal desempeño “no sólo significa respecto de la función judicial, sino que es considerado en sentido amplio, es decir toda la actuación de un magistrado”.
“Los hechos reprobables pueden configurar la causal de mal desempeño, como la falta de diligencia en los bienes que le pertenecen”,precisó.
El constitucionalista dijo, además, que “la ley de profilaxis impone sanciones a aquellas personas que a través de la disposición de un inmueble posibilitan la prostitución o la trata de personas”.
“Se ha dicho que aparentemente los alquileres que se pagaban, triplicaban el valor de mercado, esos eran indicios que el doctor Zaffaroni no podría desconocer”, expresó. (Cadena 3)

Excesivos muertos en la gestión de Cristina Kirchner

La provincia de Jujuy se está convirtiendo en un verdadero caos. Los asentamientos ilegales se suceden ininterrumpidamente en diferentes lugares después del primer día de violencia.
Las autoridades de la provincia están totalmente sobrepasadas por los acontecimientos. A tal punto, que han pedido colaboración a la líder piquetera Milagro Sala, vergonzoso símbolo del Estado paralelo y la distorsión de este gobierno.
En su intento de frenar el desborde social, el gobernador prometió la entrega de más tierras, lo que produjo un incremente de las tomas ilegales.
Una torpeza tras otra, el gobierno corriendo desesperado detrás de los problemas en vez de preverlos con tiempo y satisfacer las necesidades de sus gobernados.
Pero además, el primer día hubo cuatro muertos y decenas de heridos.
Y la verborrágica presidente, ausente, sin pronunciar palabra, como es su costumbre, ante las dificultades y errores de su gobierno.
Nos debemos preguntar por qué pasan estos hechos. Y también quién es el responsable de ello. Intentaremos una corta explicación.
Con los cuatro muertos por la represión por los asentamientos ilegales en Jujuy, la presidente Cristina ya lleva 14 muertos ocurridos durante su gestión gubernamental.
Cuando ocurren estos sucesos desgraciados de muertes absurdas de argentinos, lo primero es responsabilizar a las Fuerzas de Seguridad o a las Fuerzas Policiales.
Pero el tema no es tan simple y lineal. Estas Fuerzas son las ejecutoras de las órdenes emanadas del poder político local. No obstante, la responsabilidad mayor y primaria es del más alto poder político del gobierno.
Las dos gestiones kirchneristas tuvieron como bandera la política de “derechos humanos” y del “garantismo”. Ambos conceptos son loables, siempre que no afecten los derechos de terceros o trasgredan otras leyes vigentes.
En su errónea aplicación, los Kirchner, producto de su exagerada demagogia, inventaron el concepto de “no criminalizar ni judicializar las protestas y reclamos sociales”.
Es así que la permisividad gubernamental ante las manifestaciones, por motivos o causas que se podrían haber encausado de otra manera, fue cada vez mayor y las protestas cada vez más numerosas, violentas y agresivas.
En muchas oportunidades la ciudad de Bs. As. parecía una ciudad sitiada, con todas sus salidas e ingresos cortados y numerosos piquetes y manifestaciones dentro de ella que impedían el libre tránsito y circulación.
En muchas ocasiones, también, el gobierno, alentando e incentivando movimientos afines y, en otras, con pasividad, con lo cual pretende mantenerse ajeno a estos disturbios.
Estos movimientos, generalmente encabezados por encapuchados armados con palos y otros elementos contundentes que amedrentan a pacíficos ciudadanos, recorren el mundo mostrando una imagen de anomia y descontrol por parte de las autoridades.
En más de una oportunidad, estos manifestantes recurrieron a la violencia sobre las personas y destruyeron bienes del Estado y de particulares
La palabra “represión” (ref. 1) fue demonizada y prácticamente excluida de lenguaje del gobierno, por traer reminiscencias del “perverso”gobierno militar.
Y es así que los Kirchner, desde el año 2003, fueron formando una “cultura”, para llamarlo de alguna forma, un hábito, costumbre o metodología, que ciudadanos desconformes por algún motivo o causa utilizaban para manifestar o peticionar ante las autoridades.
En ocasiones, no más de una decena de personas cortaban una ruta nacional para reclamar, originando un verdadero caos, malhumor y malestar de otros miles de ciudadanos que buscaban solamente transitar por ella.
El Estado de una Nación se podría resumir como el conjunto de atributos que definen una instancia de organización del poder y de ejercicio de la administración pública. Uno de estos atributos propios e indelegable, entre otros, es la capacidad de externalizar su poder.
En forma muy sucinta y para resumir este concepto, podemos decir que el Estado de un país tiene, dentro del territorio en el cual ejerce su soberanía, el monopolio de la fuerza.
Algunos autores también lo denominan el “monopolio de la violencia” o el “monopolio de los medios de coacción”.
El monopolio de la fuerza sólo representa el aspecto violento, la última instancia y, por lo tanto, su parte más importante en la consolidación del respeto por la ley que asegure un estado de convivencia pacífica.
La principal institución de un sistema republicano y democrático de gobierno es el imperio de la ley. Si se ve a la ley como pauta de convivencia de los miembros de una sociedad, puede entenderse realmente cuál es su verdadera dimensión.
Al ser la ley una pauta de convivencia, cuando se la viola se está violando un derecho ajeno, lo que se traduce en un perjuicio concreto o potencial a otro ciudadano. Los derechos de un individuo terminan donde comienzan los derechos de los demás, y la libertad de avasallar los derechos ajenos no es libertad sino libertinaje.
Este monopolio de la fuerza no es una facultad graciosamente otorgada al gobernante de turno, quien puede decidir cuándo, contra quiénes o contra qué tipo de actos violatorios de la ley la ejerce. En la antigüedad, ello ocurría en el absolutismo monárquico y actualmente ocurre en las dictaduras.
En la democracia moderna, la fuerza debe ser ejercida obligatoriamente por el Estado, en forma razonable y dentro del marco de la ley. Al ser constatada una violación a las pautas de convivencia reflejadas en las normas de derecho positivo, el Estado tiene la obligación de hacer cesar en lo posible los efectos de tal violación normativa y sancionar a los responsables.
Ello no significa que se cercene a los ciudadanos el derecho a manifestarse o peticionar mediante concentraciones o movilizaciones. Simplemente se deberá contar con la autorización oficial correspondiente. No obstante, este tipo de procedimientos siempre lleva implícito riesgo de desorden y disturbios sociales e inclusive violencia.
Y el segundo punto a tener en cuenta es que se deben acatar las indicaciones de la Fuerzas de Seguridad o Policiales. De no hacerlo, ellos apelarán a la fuerza. Recordemos que ellos simplemente están cumpliendo una orden o directiva de la Justicia o del poder político.
Como conclusión final de lo expresado, es un error atribuirles los muertos a la policía o a las autoridades políticas locales. La responsabilidad primaria y mayor de la muerte de tantos argentinos es indudablemente de los Kirchner, que instalaron y consintieron en el país esa perversa metodología de reclamos y protestas sociales que vulneran las leyes vigentes y la Constitución Nacional.
Catorce muertos en la gestión de Cristina Kirchner es una cifra harto excesiva para un gobierno supuestamente “popular y progresista”.
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NOTAS:
(1) Reprimir: Contener, refrenar, templar o moderar - Acto, o conjunto de actos, ordinariamente desde el poder, para contener, detener o castigar con violencia actuaciones políticas o sociales.

La gran estafa

La dignidad es un valor moral cuya preservación es incompatible con la indiferencia sencillamente porque cuando a los miembros de una sociedad todo le da igual ya no importan las pequeñas o grandes claudicaciones personales de cada día ni la aceptación ovina de las trapisondas que se barajan en todas y cada una de las ramas del Estado.
Solamente sobre la premisa de que la indignidad es una impronta del ser argentino se puede entender que el próximo 14 de agosto millones de votantes se presten a convalidar a sabiendas la gran estafa electoral que Néstor Kirchner y sus secuaces de la justicia y el funcionariato elucubraron en las tinieblas de Olivos.
Porque a ninguna persona con más de un dedo de frente se le puede escapar el brutal falseamiento del sistema de reproducción de las autoridades de la República que configura el mecanismo de la ley “de democratización de la representación política, la equidad” etc., el que en los hechos configura una burla siniestra de la voluntad del elector, supremo bien que debe tutelar cualquier legislación electoral.
El acto más digno que podría protagonizar el ciudadano argentino sería quedarse en su casa a tomar mate el próximo domingo en señal de repudio al manoseo miserable al que pretende someterlo un gobierno desesperado por mantenerse en el poder sin miramiento alguno.
La afirmación hecha hace varios meses en esta columna acerca de la total inutilidad de estas internas abiertas hoy es ya reconocida universalmente. Sin embargo en un increíble acto de irracionalidad se sigue adelante para que “el pueblo elija”: ¡Candidatos que de hecho ya están elegidos! Y no por elecciones democráticas sino a puro dedo de los caudillos de turno.
La ley 26.571 fue tramposa desde su génesis, fue tramposa en su origen y fue tramposa en su ejecución. Y la primera y la última trampa fueron realizadas ambas por la viuda, la primera cuando “vetó” dos artículos, el 107 y 108, que habían sido acordados con algunos opositores para lograr su acompañamiento: directamente los estafó. Y la segunda cuando violó repetidamente el artículo 64 quater del Código electoral nacional autoelogiando su gobierno.
Todo fue orquestado para que gane el tradicional “caballo del comisario” pero además con la variante novedosa de manear a los demás equinos por las dudas. ¿Cómo se puede financiar una campaña electoral de sesenta días cuando los fondos públicos se entregan cuatro días antes de las elecciones?
¿Quién o qué partido está en condiciones financieras de bancar tres campañas presidenciales con su dinero o con las cuatro monedas que aporta el Ministerio del Interior? ¿Qué empresario está dispuesto a poner plata a título individual en campañas de candidatos opositores cuando desde el gobierno le amenazan con mandarles la AFIP y la UIF y se pone a la Secretaría de Inteligencia a espiar sus movimientos y detectar las “traiciones”? ¿Qué campaña se puede hacer sin plata si el candidato no es Mahatma Gandhi?
Es obvio que el principal objetivo de estas “internas abiertas” era desangrar a los contrarios del oficialismo que necesariamente deben reservar recursos para las elecciones generales y eventualmente el ballotage, mientras el gobierno usa fondos públicos a destajo para promocionar las candidaturas de la señora H2Cero y Eric Clapton (después de la artrosis falángica) que hace campaña con el mismo instrumento con que pretende explicar la política económica oficial, es decir, la guitarra.
¿Qué chance pueden tener entonces competidores que no gozan como el oficialismo de la cadena nacional, de las dos mil emisoras de FM y centenares de cables que cautivos de las pautas oficiales a lo largo y a lo ancho del país pasan todo el día como “noticias” los “logros” del gobierno kirchnerista más la lluvia de pesos que desparraman los “planes” sociales y la Cámpora, más el ejército cibernético pagado con fondos públicos para invadir Internet?
El resultado buscado por supuesto es que estas primarias fraudulentas convenzan a los millones de analfabetos funcionales que pueblan el padrón de que la viuda alegre es invencible para así fijar un “piso” que le asfalte el camino a la reelección en las generales.
Es cierto que en cualquier país del mundo el partido gobernante goza de un cierto “plus” operacional aceptado por la gente cuando de reelecciones se trata, pero este engendro tramposo digno de Macondo sólo puede funcionar en sociedades donde tanto los ciudadanos como sus dirigentes han perdido la dignidad cívica y aceptan resignadamente ser partenaires de un truco que en los hechos sepulta la base de la democracia que es la legítima voluntad del elector.

Se avecina un gran escándalo electoral

En más de una oportunidad nosotros y otros analistas sostuvimos que cualesquiera fueran las circunstancias, el gobierno haría lo imposible para no entregar el poder, no sólo por la ambición de conservarlo e imponer su peculiar visión ideológica, sino también para evitar lo que parece imposible: sortear las consecuencias legales que ya impuso la corrupción que caracteriza la gestión del kirchnerismo. Ahora, la piedra del nuevo escándalo podría ser el proceso electoral que debe realizarse este domingo, que ya despierta susceptibilidades, algunos de cuyos detalles se consignan en este mismo número. Por un lado, ha llamado la atención que no se hayan tomado medidas para contar con observadores extranjeros ni la presencia de ONG’s especializadas, que habitualmente se interesan e intervienen en estos asuntos. Concurrentemente, ayer se supo que la justicia electoral dispuso -por primera vez en nuestra historia político-institucional- que las urnas se depositen en el lugar de la votación el día anterior, es decir, en este caso, durante algún momento del próximo sábado. ¿Cuál es el motivo? Por ahora no se ha dado ninguno, lo que ha dado lugar a interrogantes sin respuesta.
Los más desconfiados se preguntan si es lógico sospechar la posibilidad de que se introduzcan sobres con boletas del Frente para la Victoria u otros elementos que lógicamente serían descubiertos antes del sufragio o durante el recuento de votos, por lo que las suspicacias se orientan hacia las urnas mismas, es decir, que al conocerse estas circunstancias deberán ser revisadas en detalle por las autoridades de mesa. El asunto parece sin importancia y sin duda surge como un distractivo, inocente o disparatado, por lo que la atención se ha puesto ahora sobre el tema de las boletas que ya han sido distribuidas pero que no podrán utilizarse. Es el caso de la candidatura de Adolfo Rodríguez Saá quien, además de senador por San Luis, desea competir sin posibilidad alguna por la gobernación de Buenos Aires, una iniciativa insólita que, sustentada en la imposibilidad de una doble candidatura, fue desechada por la Junta Electoral de Buenos Aires. Lo que llama la atención es que esto último venga a suceder cuando falta menos de una semana para el comicio pero, como lo dijimos, las boletas ya han sido distribuidas. Esto puede ser motivo de una confusión, y utilizadas, es decir que convenientemente intercaladas con otras, un elector poco ilustrado las podría colocar en el sobre correspondiente e introducirlas en la urna. Esto anularía el voto, interpretándose que la escasa cantidad de fiscales aumentaría esta eventualidad que, convenientemente utilizada, con seguridad favorecería al oficialismo.
Una situación parecida y de difícil interpretación para el votante y de las mismas autoridades de mesa, es el corte de boletas que se sabe preparan distintas fracciones políticas, especialmente dentro del peronismo, un proceso que, dentro de su complejidad, se sumaría al hecho de que corte mediante, se puede votar por candidatos de distintos partidos pero sin repetir los cargos seleccionados. Esto, que parece un galimatías, generaría una fabulosa confusión que podría provocar lo que apretadamente tratamos de describir; también demoraría el recuento de los sufragios, que se prolongaría en exceso, lo que según los análisis más objetivos explican las versiones surgidas desde anoche. Éstas dicen que se provocaría una verdadera catarata de impugnaciones, observaciones y protestas. Si esto sucede, podría determinarse una extensión de la fecha prevista para la elección más importante, es decir, la presidencial de octubre. El argumento sería encontrar una solución al entuerto pero de inmediato se generarían disímiles y encontradas interpretaciones legales y una notable confrontación política que de cualquier forma cumpliría con el objetivo gubernamental. Hay que recordar que el juez federal de La Plata, Manuel Blanco, anticipó varios meses atrás que las primarias eran impracticables, lo que fue desoído por la Cámara Nacional Electoral.
Veamos un poco esta perspectiva que parece insólita pero que permite, una vez más, la reflexión de que con el kirchnerismo todo es posible. Planteado el tema en la forma que hemos descripto, surgiría la cuestión de una nueva fecha: ¿noviembre por ejemplo? Pero si hay una segunda vuelta y dadas las festividades de fin de año, ya se menciona al mes de enero con todas las dificultades que esto plantea. Para los analistas aparecen otras eventualidades como por ejemplo, que si las elecciones se hicieran durante ese mes, se afectaría la concurrencia de determinados votantes opositores como serían los de la Capital Federal que ya demostraron que en su mayoría son opositores. El enrarecimiento que todo esto significa aporta, con firmeza, la aparición de un tremendo escándalo no sólo electoral como lo dejamos dicho al comienzo, sino también institucional, todo lo cual llegaría acompañado con el impacto que quedaría instalado por un conflicto social por los ajustes económicos derivados de la supresión o disminución de los subsidios en tanto permanece latente el grave problema que ha surgido en el noroeste argentino y que promete extenderse por otras regiones del país. No queremos ser alarmistas; sólo describimos lo que se evalúa en determinados centros políticos y especialmente los más cercanos al poder.

martes, 9 de agosto de 2011

PUNTO DE INFLEXIÓN

Las falacias populares regularmente terminan cobrando forma de infundados prejuicios. Desnudar la falsedad de esos estereotipos constituye una buena causa, aunque muy difícilmente despierte adhesiones masivas”.
Anne Morse

La negación de la realidad es una enfermedad mental tipificada, que puede ayudar en determinados casos a mantener cierta esperanza sobre algo o alguien. Pero cuando se convierte en una costumbre, se llega a lo que Orwell llamó “control de la realidad”.En tanta estrategia política, el “control de la realidad” ha funcionado bastante bien. Sin embargo, en tanta estrategia para gobernar, ha conducido al desastre previsible. Cuando los líderes viven en una realidad inventada, hacen un pésimo trabajo cuando intentan operar sobre la auténtica realidad. El punto es que en el mundo real la ignorancia no es fortaleza. Un líder que tiene el poder político para aparentar que es infalible, y utiliza ese poder para evitar admitir alguna vez que cometió errores, finalmente los comete tan grandes que ya no es posible ocultarlos.
El espacio cartesiano en que se despliegan en estos tiempos las tendencias profundas de la puja política, bien podría esquematizarse como un cuadrilátero, cuyos pares de lados opuestos constituyen los vectores ordenadores de la contienda. Así, probablemente bastante más allá de la conciencia que sobre el fenómeno tengan sus propios protagonistas, mientras confronta la modernidad contra el feudalismo, también lo hace la concepción de un movimiento de base popular contra la vocación de minoría intensa.
En la superficie, entre tanto, alumbra la manifestación de una suerte de reflujo de la larga y oscura noche del sinsentido político. Aquellos espíritus sensibles a la sin razón, al borde ya de quemar la biblioteca del análisis político, vivimos con alivio reparador una tácita auto reivindicación, en mérito a no haber dejado de aguantar los trapos de una optimista sensatez, ni aún en los peores momentos. Finalmente, la pretendida inmunización a la extravagancia ha comenzado a ceder terreno ante la abrumadora acumulación de disparates. Aquella imaginaria revitalización del proyecto, disparada contra toda lógica por la desaparición de su fundador e irremplazable gestor, empieza a desnudar su inconsistencia, exhibiendo las previsibles consecuencias del vacío de conducción.
Las primeras señales del ocaso anticipan un flujo aluvional, como el agua que termina derribando el dique a partir de una imperceptible grieta. Malcolm Gladwell acuñó el concepto de “tipping point” (1), para significar el momento exacto en que se conjugan de manera espontánea las condiciones que detonan un cambio de ciclo. Puede identificarse el instante preciso que marcó el punto de inflexión del apogeo kirchnerista?
Vale arriesgar la conjetura. El viernes 27 de mayo estalló el escándalo “Madres SA”.Cuatro semanas más tarde, en Olivos, con Carlos Villate 1000 evocando al 6801 de Hollywood Boulevard, el característico “…and the winner is”… fue para Amado Boudou, nominación que resultó el paradigma de un caprichoso armado de listas que humilló a la estructura territorial tanto como al sindicalismo. La profanación de los pañuelos lesionó duramente el capital simbólico, en tanto el arbitrario casting habilitó el resentimiento y la deserción, conjunción de alto riesgo para el presumido blindaje electoral del proyecto.
Bastaron pocos días para que esas sombras empezaran a materializarse. El 3 de julio, el voto anti K revirtió, en sólo una semana, el holgado triunfo logrado en primera vuelta por la candidata kirchnerista-camporista a la gobernación de Tierra del Fuego, frustrando al Ministro del Interior, que había viajado representando a CFK para celebrar con los suyos. Se abría un Julio negro para el kirchnerismo, en el que a la impotencia electoral que desnudó la debacle sufrida en nuestra ciudad y en Santa Fe, se sumó el golpe de knock out que en su combate con Clarín, significó la definitiva desvinculación de los hermanos Noble Herrera de las aberrantes prácticas de apropiación, perpetradas por la dictadura militar.
Un mes seguido explicando derrotas, para una expresión política cuya identificación como “Frente para la Victoria” define unívocamente el eje de su cohesión, no podía sino disparar inequívocas señales de descomposición. La herejía de la autocrítica amenaza con desbordar el código de silencio, y lo que era un bloque monolítico empieza a mostrar preocupantes fisuras. La desmesura de la soberbia y la intolerancia, por añadidura, suma rechazo social. Una edulcorada biografía autocelebratoria de “Su Majestad”,sin duda pensada para sumar adhesiones, se convierte en un búmeran que galvaniza despiadadas confesiones de los aludidos, cuya expresión se potencia porque pueden decir, como José Martí: “Viví en el monstruo y le conozco sus entrañas”. En el caso particular de la dura respuesta de Alberto Fernández a los dichos de la presidente, me resulta particularmente revelador que un protagonista central del folletín confirme la concepción “orwelliana” del proyecto (2), si bien es curioso que la imputación provenga de quien, precisamente, por aquellos años ejercía el “Ministerio de la verdad”.
La pobre cosecha electoral obtenida en dos distritos que aportan, en conjunto, poco menos que un quinto del total de los votos nacionales, lesionó severamente sensibles premisas de la construcción triunfalista agitada por el gobierno, cuyo debilitamiento proyecta su influencia sobre octubre. La más relevante tal vez sea el significado, en términos de la batalla simbólica por la invencibilidad de Cristina, de haber desenmascarado la grosera manipulación política de las encuestas, pilar de su estrategia de comunicación. El caso particular de Santa Fe mostró, asimismo, que el voto del campo, que en 2007 le sumó diez puntos porcentuales al triunfo de Cristina, se mantiene inconmoviblemente opositor y el sector parece haber recuperado su energía participativa. Por último, dejó en evidencia la precariedad de un criterio superestructural de acumulación política para asegurar un alineamiento funcional de fuerzas, y la fragilidad de los compromisos forjados en la internas distritales, lo que convendrá tener presente a la hora de proyectar los resultados del 14 de agosto.
El gobierno parece encandilado por sus propias candilejas. A juzgar por su desarticulada reacción frente a la catástrofe, puede inferirse que su aparato de inteligencia se mostró incapaz de anticipar lo que se percibía por olfato. La máxima concesión que se permitió el triunfalismo inoxidable del discurso oficial fue admitir defectos en la transmisión de sus ideas, lo que pone fuera de su análisis la posibilidad de que la expresión de la ciudadanía constituya, precisamente, una impugnación de esas ideas. Cuando dos electorados que no pueden considerarse homogéneos en términos socioeconómicos, ordenan sus preferencias de manera tan similarmente polarizada, resulta inocultable que lo que está orientando el voto no son las realidades locales, como puerilmente argumentan los gladiadores mediáticos de palacio, sino un posicionamiento frente a una opción nacional que la propia estrategia oficial se encargó de instalar. Esa apelación forzada a las realidades locales como determinantes del voto, resulta complementaria de la nueva criatura incubada por el irreductible triunfalismo: un novedoso tótem llamado “voto cruzado”, que la gesta evangelizadora de Artemio y sus apóstoles intenta instalar en los medios. La “buena nueva” consiste, en este caso, en una hipótesis indemostrable, que sostiene que una buena parte de los votantes de Mauricio Macri y Miguel Del Sel y José Manuel de la Sota, van a optar por Cristina en la elección nacional. Por de pronto, pareciera que no es unánime la fe en el poder de tracción electoral de Cristina, cuya imagen fue puntillosamente excluida de la campaña con que Filmus enfrentó la quimera de la segunda vuelta porteña, y la que Daniel Scioli despliega por estos días, sin contar que su nombre en Córdoba es poco menos que una suerte de “peste electoral”.
En vísperas del tramo decisivo que conduce a octubre, el peso de la realidad jaquea la construcción simbólica montada por el régimen, revelando la endeblez de su estrategia de poder. La responsabilidad que se le atribuye a los medios por el fracaso electoral no es otra cosa que una oblicua pero descarnada confesión de una batalla perdida. El agotado dinamismo de una iniciativa política que motorizaba acciones de impacto demagógico -Ley de Medios, Fútbol para Todos, AUH, Matrimonio Igualitario-, ha cedido a una pálida gestión de mantenimiento, que descansa en la inercia del piloto automático para sostener el consumo. El desprecio por la gestión es manifiesto, a poco que se repare que importantes fracasos han sido premiados con candidaturas rutilantes: Mariotto perdió la batalla con Clarín, la soberbia de Boudou no pudo imponerse al FMI ni al Club de París, y Julián Domínguez no pudo habilitar sus prometidos puentes con el campo. La mística ha quedado reducida a un patrimonio simbólico muy deteriorado por la sucesión de infortunios sufridos por Hebe, Estela, y ahora Zaffaroni. La desorientación es tal, que empuja a concebir extravagantes operaciones, previsiblemente impugnables, con personajes tan desacreditados como Julio Grondona. La incompetente mediación en el conflicto social expone impúdicamente el repugnante tráfico de miserables, transformando en explosivos hasta los feudos propios, comprometiendo un resultado electoral, hasta hoy asegurado, en Jujuy y Tucumán.
Una rústica lectura de la economía induce al gobierno al regocijo autoindulgente de subestimar nuestra exposición a la crisis internacional. La suma de desatinos ha ido angostando nuestra capacidad de maniobra, como lo manifiesta la inédita contracción de la obra pública en un año electoral. Los nubarrones que asoman por el hemisferio norte nos encuentran consumiendo el “bonus track” de una providencial coyuntura. Si el impacto alcanzara estas costas, la complacencia social dará paso a la necesidad de sentir que alguien está a cargo, y esa interpelación atravesará el mapa de preferencias electorales para octubre.
La pesadilla de julio puso en evidencia que los candidatos que mejor representan al régimen sólo alcanzan para consolidar el voto propio, y con eso no basta para asegurar un triunfo en Octubre. La capitulación kirchnerista en Córdoba mostró los límites de su despotismo. Así las cosas, se encamina a intentar un inédito tercer mandato en la historia institucional argentina, embretado en la doble paradoja de enfrentar la impugnación del sector que le provee el combustible que alimenta su principal activo electoral, y depender de los votos que le facilita un político que no lo expresa. La “sciolidependencia”constituye la prueba ácida para el proyecto, introduce al 2015 en el cuadro de la foto, y las alternativas de su despliegue contaminan inevitablemente las eventuales proyecciones políticas de las primarias del próximo domingo. Es indudable que la incertidumbre sobre la efectiva respuesta que la convocatoria finalmente despierte, y el amplio desconocimiento sobre su mecánica, relativizan el valor predictivo de este original “recuento globular” para proyectar octubre. Pero lo que no puede ignorarse es que el carácter virtual del ensayo, particularmente en el decisivo conurbano bonaerense, habilita la perspectiva de una múltiple combinación de mestizajes entre las diversas tribus peronistas, cuya conformación emergente resultará decisiva el 23 de octubre.
A propósito, ¿no sería un ejercicio interesante medir la combinación Scioli-Cristina contra la alternativa Scioli-Duhalde?
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1. Malcolm Gladwell, “The Tipping Point: How Little Things Can Make a Big Difference”.
2. Ricardo Saldaña, “Las puertitas del Dr. K”, pág. 13.

AL GARETE

La situación argentina es tan endeble y carente de importancia para los demás, que a nadie le interesa qué papel puede jugar nuestra ex República en el incierto mundo de mañana. Las noticias llegan cargadas con todo su vértigo y en cierta medida reemplazan la atención pública de nuestro drama. Cuando vemos las imágenes de los incendios en Londres, de las manifestaciones en Europa, las inquietudes inocultables en los Estados Unidos y la evidente cara de preocupación del presidente Obama al referirse varias veces en el día de ayer a la caída de las bolsas y el posible default de su país, los argentinos aplicamos nuestra cansada experiencia en estos asuntos y, salvando las distancias, hacemos el papel de observadores que nada tienen que hacer en esta encrucijada. Sin embargo, quienes entienden de estos asuntos tienen la certidumbre de que los acontecimientos que sacuden a las economías mundiales nos afectarán irremediablemente según evolucionen. Pensamos en la soja, en el campo, que será convocado una vez más a salvar la situación futura, todo un tema que es ajeno a las reflexiones de la mayor parte de nuestros políticos y, por supuesto, del gobierno kirchnerista. Anoche, el sonriente guitarrista que ocupa la cartera de Economía recorría subido a un camión las calles de La Matanza vestido con una camiseta verde militar y una gran estrella colorada en medio del pecho, mientras tiraba besos proselitistas. A Amado (Boudou) sólo le faltaba la guitarra para completar la demostración de su alejamiento de la realidad, alejamiento que le impide entender la responsabilidad que hipotéticamente le espera hasta fin de año cuando se produzca el recambio presidencial en medio de la pesadez ingobernable que puede depararle la derrota.
Como Cristina, Amado todavía cree que el resultado de las urnas le resultará favorable y no sabe que cualquiera fuese éste, el mundo que hemos conocido hasta ahora será distinto; nuevas y difíciles circunstancias sacudirán a las sociedades y a un cambiante escenario estratégico, en tanto otras fuerzas pugnarán por hacerse del poder. Entre ellas, está el grupo llamado “Tea Party” que con éxito presiona internamente en el Partido Republicano y ha contribuido con firmeza a montar el actual estado de cosas. Esto obedecerá a diversos factores y, entre ellos, el que nos lleva a los intereses de las llamadas “fuentes energéticas alternativas”, que respaldarían la ultraortodoxia de su posición ideológica, que podrá influir en el tradicional poder de la industria petrolera y nuclear. Un encontronazo fuerte, en verdad.
Por cierto, todo esto no forma parte del pensamiento de la mayor parte de los jefes políticos locales, abocados ahora a unas elecciones que tienen a mal traer a este gobierno, que el próximo domingo volverá a jugar su suerte en una semifinal que ya carga con tres derrotas sonoras -Capital Federal, Santa Fe y Córdoba, en ese orden cronológico- y que, según los pocos vaticinios serios que se barajan en medio de una total reserva, dejarían al kirchnerismo en un oscilante 30 por ciento, lo que sería, de darse así, un anticipo de la derrota en octubre. Sin embargo, debemos reconocer que la Argentina es el país de los imprevistos y, mientras todos barajan los otros dos nombres de posibles ganadores -Alfonsín o Duhalde, según las preferencias-, están quienes imaginan que el cristinismo podrá cosechar los votos necesarios entre los miles de beneficiarios que gozan de subsidios y otras prebendas y no sospechan que el nuevo escenario mundial se los suprimirá muy pronto, tal vez de un solo tajo. Tampoco saben que crece en el horizonte económico -y social ¿por qué no decirlo...?- un tremendo ajuste, tal como lo comentamos hace muy poco, ajuste que se trasladará a los salarios y a un manejo del valor de la moneda que carece del necesario respaldo del Banco Central y que se someterá a los vaivenes del nuevo ordenamiento mundial que se avecina.
Es difícil apartarse del tema económico y así, vamos a agregar que entre los sectores que sobrevivirán en los primeros tiempos más difíciles está, por obvias razones, el del narcotráfico, que adquirió entre nosotros tanta audacia que ahora se entretiene, a costa de su propio riesgo, en derribar a los helicópteros de nuestra Gendarmería, a la que le está vedado, al igual que a la Fuerza Aérea, aplicar la “ley del derribo”. Así lo hacen los brasileños, los norteamericanos y todos aquellos gobiernos que realmente están interesados en enfrentar el fabuloso negocio de la droga, que hace estragos entre los chicos, los jóvenes y personas maduras, con exclusión de los muy mayores, que no llegan a viejos por obra de este flagelo. Ayer subió el promedio diario de capitales que dejan la Argentina, con la salida de unos 240 millones de dólares, en tanto el Banco Central debió vender decenas de millones para mantener su valor en el mercado interno. El público, con buen olfato, quiere guarecerse con moneda extranjera que, dato curioso, corre el riesgo de depreciarse en otras partes, en tanto, una vez más, ofrece una cierta seguridad a los argentinos que pueden comprarla y están acostumbrados a estos avatares. Los mejor informados adquieren barritas de oro, que ya dieron dividendos nunca vistos y prometen mejorar con el correr de los días.
Mientras de la Sota tomó una distancia definitiva de la Casa Rosada -una actitud que arranca sonrisas a su amigo Reutemann- las miradas giran hacia La Plata, donde el gobernador de Buenos Aires hace amagos que no terminan de definirlo, un asunto que ya se convirtió en una costumbre pese a que, en los hechos, Daniel Scioli se ha transformado en una suerte de gran elector. ¿Le dará la espalda al kirchnerismo prácticamente hundido con su fantasmagórico modelo? ¿Lo empujará más hacia abajo o tratará de salvarlo? Como se mencionó ayer en esta Hoja, ya los medios extranjeros alertan a sus ciudadanos sobre los peligros que pueden correr si visitan a la Argentina, donde la inseguridad se potenció con el asesinato de las turistas francesas. Ha sido necesario que la tragedia cayera sobre estas dos jóvenes para que nos preguntemos por qué no hay reacciones siquiera parecidas con los jubilados, padres de familia, jóvenes o policías que caen todos los días bajo la furia de la delincuencia. Pareciera que la defensa del setentismo, de la homosexualidad que también está sentada en la Suprema Corte de Justicia y la instalación y fomento del pensamiento “progre”, promueven el ocultamiento de las muertes dramáticas, de los secuestros y asaltos que nos recuerdan esa época hoy defendida mediante la prevaricación judicial y política. Sin embargo, hay una leve excepción que sale a la luz gracias al periodismo que no se somete a las presiones: nos referimos a los descontrolados sucesos que se registran en el Noroeste Argentino, sobre los cuales el gobierno mantiene un silencio con el que pretende superarlos. Hay que repetirlo con todas las letras: Jujuy vive una verdadera anarquía, que se extiende a Tucumán, con focos que surgen y crecen hora tras hora. Como se sabe, Cristina pidió a su amiga Milagro Sala -“la gobernadora”- que tercie en la violenta crisis que hasta ayer había movilizado a unas diez mil personas que cortan rutas, aíslan localidades, se instalan en predios públicos y privados. La Cámpora incursiona en ese escenario que, según se comporte políticamente Scioli, podrá repetirse en el Gran Buenos Aires. Aunque es tarde por el resultado electoral, los rumores se acercan a Córdoba y Santiago del Estero. En medio de la incertidumbre, aumenta la certeza de que no es una sensación: la ex República marcha al garete y, como sucede en estos casos, con rumbo desconocido.

Los curiosos nombres detrás de las solicitadas a favor de Zaffaroni

Luego del explícito apoyo de la Corte Suprema al juez Eugenio Zaffaroni después de que se hiciera público el escándalo de la -al menos- media docena de departamentos propios rentados a la actividad prostibularia, 30 diputados se subieron a la ola de ciego apoyo al juez para expresar su "solidaridad" a través de una solicitada en la que se destaca su "impecable trayectoria académica y profesional, comprometida con el respeto y defensa de los derechos humanos y la dignidad de las personas".

Entre esos firmantes figuran Vilma Ibarra, Cecilia Merchán, Sandra Rioboo, Claudio Lozano, Victoria Donda, Nélida Belous, Juliana Di Tullio, Ariel Basteiro, Martín Sabbatella, Silvia Vázquez, Jorge Rivas, Carlos Heller, Adela Segarra, Alicia Comelli, Olga Guzmán. Luego adhirieron Edgardo De Petris, Remo Carlotto, Héctor "Pampa" Álvaro, Adriana Puigross, Hugo Prieto, Ruperto Godoy, Teresa García, Raúl Barrandeguy, Alfredo Villalba (MC).

Lo interesante del caso es que ayer se difundió una nueva solicitada, pero esta vez, firmada por periodistas:

"En los últimos días, los diarios Perfil.com y Libre -del mismo grupo editorial- han pretendido instalar la idea de que el reconocido jurista Eugenio Raúl Zaffaroni, juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, regentea prostíbulos."

"A los y las abajo firmantes no se nos escapa el rol que cumple Zaffaroni en esta sociedad y en este momento de la democracia argentina". Y menciona luego las cualidades del juez, dando por sentado que dichas virtudes profesionales tiran por tierra las acusaciones que está investigando la Justicia y por la cual Zaffaroni no ha hecho más que intentar enmarcarlas en un tema político que no hacen más que confirmar su cercanía al poder de turno.

"Como trabajadores y trabajadoras de prensa, no podemos callarnos cuando un sector del periodismo se pone al servicio de este tipo de maniobras. Y creemos que esta situación debería servir para abrir un debate sobre la ética de nuestra profesión.

Es el momento de replantearnos qué estamos haciendo con este oficio por el que muchos se jugaron la vida."

La solicitada está firmada en su mayoría -por supuesto- por periodistas oficialistas; de hecho, se ha pedido que la misma sea difundida por los diarios Página/12 y Tiempo Argentino. Entre los numerosos periodistas beneficiados con la pauta oficial, además de Víctor Hugo Morales y Roberto Caballero, director de Tiempo, figuran algunos personajes polémicos, por ejemplo:

Bruno Bimbi: ex asesor de de la Diputada Diana Conti, quien se hizo célebre en las últimas horas luego de
acusar judicialmente a la hoy diputada -entonces Senadora- por haberse quedado en el año 2005 con parte de su sueldo. En una entrevista exclusiva para este medio expresó que de no haber recurrido a los medios, la causa hubiese sido cajoneada y que Página/12 se negó a publicar una entrevista que le habían realizado. Por este hecho Conti fue sobreseída en tiempo récord.

Florencia Peña: La actriz lejos de tener experiencia periodística alguna sólo se ha destacado por aparecer en los actos kirchneristas y por su asombrosa transformación facial hacia la de la Presidenta.

Lucas Carrasco: Abanderado de los blogueros K quien saltó a la fama por
amenazar públicamente al periodista Alfredo Leuco diciendo que agarraría una metralleta, lo mataría a él y a todos los que trabajan en Canal 26.

Alejandro César Agostinelli: Acusado de ser uno de los periodistas beneficiados
con sobres de dinero por parte de la Inteligencia local a cambio de hacer oportunas operaciones de prensa e instalar determinados temas del gobierno de turno.

Pablo Marchetti: Director y fundador de la alguna vez objetiva y prestigiosa Revista Barcelona (la "que se vayan todos" del periodismo), quien acorde a su manera de decir las cosas, siempre negó afinidad política alguna con este gobierno.

Dante López Foresi: Hermano poco lúcido de Liliana, tristemente célebre
por copiar una nota publicada por el diario El Cronista el 16 de septiembre del año 2009, en donde se citaba una reunión privada entre el ex presidente Eduardo Duhalde y José Pedraza (Unión Ferroviaria), replicándola como si fuera una noticia actual, en el marco de endilgar culpas luego del asesinato de Mariano Ferreyra. López Foresi se beneficia mes a mes con una pauta de 20.710 pesos para su blog El Vigía.

Para darle un tono más político, ayer también se publicó un manifiesto en apoyo al millonario juez, esta vez sí con nombres de variados sectores, entre los que se incluye:

Horacio Verbitsky, Leonardo Sbaraglia; Emilio Pérsico, Diego Capusotto, Omar Plaini, Fernando "Chino" Navarro; Martín Sabatella; Diana Conti, Francisco "Tito" Nenna (legislador kirchnerista y hombre de Daniel Filmus, protector de "Pitu" Salvatierra, vinculado a los negociados de Madre de Plaza de Mayo y Sergio Schoklender con las viviendas), Aníbal Ibarra, Mariano Recalde, Coco Silly, Griselda Tessio (vicegobernadora de Hermes Binner y diputada provincial electa), Carlos Mas Velez (presidente de la UCR porteña).

Cabe preguntarse a esta altura: ¿Quién pagó el elevado costo de las solicitadas? ¿Está bien que se apoye el accionar de un juez que está, al menos, bajo la lupa judicial? ¿No es una suerte de presión a la Justicia la abultada cantidad de nombres de kirchneristas de paladar negro? ¿Hace falta imaginar qué hubiera ocurrido si en lugar de Zaffaroni, el dueño de los prostíbulos se apellidara Macri o De Narváez?

Es casi novelesco que una cuestión vinculada a lo judicial se haya transformado en un tema ideológico, pero roza lo alarmante cómo se intenta desvincular al juez recalcando sus cualidades personales o profesionales como si fuesen cuestiones antagónicas, es algo que sólo ocurre en la Argentina.