viernes, 29 de julio de 2011

CARRERA CONTRA LA DEBACLE

Cristina no podía creer lo que le decían. A los gritos, respondió con gestos y palabrotas las sugerencias de su publicista oficial, Braga Menéndez, quien le hizo saber que la tonalidad de sus discursos, los gestos de su cara y sus manos y los vestidos que utilizaba -el estilo, en fin- no eran los más aptos para la campaña visual desarrollada para encarar las difíciles elecciones en las que se jugaba entera, ella y sus colaboradores. Cristina, que estaba segura de su capacidad histriónica para conquistar votos, no se cansaba de subrayar que los culpables del doloroso fracaso capitalino y de Santa Fe eran Filmus y Rossi, nada más que ellos, y también de “los votantes que no supieron ver la realidad”. El silencio de los testigos pareció respaldar las sutiles palabras utilizadas por Braga para formular su difícil crítica, excepto Zannini que, silencioso, hizo esfuerzos por mantenerse al margen de la escena para superar el incidente. No era el momento de desatar una crisis.
El tema flotante era que todos estaban conscientes de la caída de los porcentajes, de las mentiras de las encuestadoras pagas y de los negros nubarrones que se formaban en el horizonte político; en buena medida, la intuición presidencial le despertaba las sospechas de un desastre pero no podía reconocerlo así como así. Para colmo, a medida que evolucionaban los sucesos negativos, se modificaban los efectos de la campaña que se mostraba esquiva en sus resultados. Más aún, comenzaba -o comienza, mejor dicho- a instalarse en todos los segmentos de la opinión pública la idea de que el futuro del oficialismo se desliza en sentido inverso al buscado: la certeza de la victoria ya dio lugar a las dudas y crece la tremenda perspectiva de una derrota. Ya nadie asegura que se ganará. Para este domingo se hacen esfuerzos alterando las fechas de las boletas o mejor dicho, colocando en las mesas boletas de la elección anterior. También, modificando el lugar de la votación, pero nadie ignora que estos eventuales artilugios servirán de poco. Ya no es un secreto que una amplia diferencia entre Macri y Filmus será catastrófica, a lo que debe agregarse que el kirchnerismo estará ausente de los próximos comicios cordobeses.
En el ínterin, los sucesos provocados en el ingenio Ledesma de Jujuy no sólo acentúan la cuestión de la inseguridad sino que comienza a preguntarse cuáles serán las Fuerzas que se emplearán si los sucesos crecen. Al desprestigio de Hebe de Bonafini, de Estela de Carlotto y de las Madres de la Plaza de Mayo, se agrega ahora el de Milagro Sala, como una potencial complicación de impredecibles consecuencias que marchan de la mano con el tráfico de droga entre la frontera con Bolivia. Por añadidura, a nadie se le escapa que la Casa Rosada también subsidia a la jefa de Tupac Amaru con una importante cifra mensual y millonaria, y el conjunto de novedades que ya se cargan decenas de heridos y una cantidad indeterminada de muertos, llega acompañado de versiones de parecida naturaleza, con algún apellido que recuerda al de un atacante de La Tablada que fue indultado y rumores sobre distribución de armas que nunca fueron desmentidos. Para colmo, ahora se confirman detalladamente los anticipos del economista Agustín Monteverde y de varios de sus colegas, en el sentido de que el Banco Central carece de reservas genuinas: sólo papeles “respaldados” por el Estado Nacional, un asunto que aparece ahora en el primer plano de las inquietudes y en el peor momento de las crecientes complicaciones internacionales que afectan a las economías poderosas. El campo argentino, eterno recurso al que se recurre en las grandes crisis económicas que registró la Argentina a lo largo de todos las décadas, no oculta su resistencia y enojo por las insólitas y contraproducentes medidas gubernamentales instrumentadas por el resistido Guillermo Moreno. En los hechos, el secretario de Agricultura no existe para trazar una política y apenas sí cumple una tarea administrativa. En la memoria de todos está latente que fue el sector agropecuario el que le infligió la mayor derrota al kirchnerismo, suceso que marcó el inicio de la debacle. También en esa memoria y en el ejercicio de la lógica, existe el convencimiento de que llegado el momento, se repetirá la historia y será el campo el encargado de superar la crisis que se avecina, acompañada de un severo ajuste que inevitablemente todos deberemos pagar. El mismo convencimiento rige para entender que esta realidad no se puede modificar con encuestas amañadas para satisfacer los oídos presidenciales. ¿Será Moreno la primera víctima en este proceso o todo seguirá inalterable hasta el final...?
Dicen que Cristina proyecta grandes cambios ministeriales si tiene suerte en agosto, con miras a afrontar mejor preparada las elecciones de octubre. La iniciativa se muestra necesaria pero, si esos eventuales cambios pendientes de lo que dirán las urnas llegaran de la mano del maoísta Zannini, “el remedio será peor que la enfermedad”. En tal caso, mientras el peronismo se aparta más y más del gobierno, los jóvenes rentados de La Cámpora sueñan con grandes despachos que, para cualquier observador imparcial, se muestran cada vez más lejanos e inseguros o, si se prefiere, al revés: inseguros, inestables y distantes, apartados de cualquier milagro.
Mientras tanto, otros dos temas de gran impacto se instalaron en la mira popular. Uno es el fútbol, donde por primera vez en la historia se pretende ascender a un club por decreto, aunque no todos saben que este asunto se relaciona con el factor publicitario con que iniciamos este artículo. Detrás de este manejo, está el interés oficial para ampliar su enfrentamiento con el grupo Clarín. El caso es que, si River Plate desaparece de su nivel anterior, el negocio de Fútbol para Todos prácticamente desaparecerá, pues junto con otros clubes de raigambre muy popular al que podría incorporarse Boca Juniors, la mayoría de los televidentes mirarían los partidos de la categoría B que, precisamente, estarán a cargo -por contrato- de Torneos y Competencias, que pertenece a Clarín. En consecuencia, la propaganda, con la consiguiente publicidad, perdería su difusión y significado. La rabieta es grande.
Pese a su tremenda importancia y pese también a que, como sucede en esta etapa de la Argentina, lo más probable es que nada ocurrirá, dejamos para el final un nuevo y poderoso escándalo para el que no existe explicación posible o aceptable. Son los departamentos metropolitanos que pertenecen al doctor Zaffaroni, ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Tal como lo sostiene la noticia difundida desde ayer, están alquilados por su propietario y sus actuales administradores los utilizan como prostíbulos, lupanares o cualquier otro nombre que merezca esta clase de establecimientos. Primero fue uno, después, dos, al final del día se hablaba de tres departamentos protegidos para su funcionamiento y, como siempre sucede con estas cosas, ya se barajan cantidades muy superiores que habrían sido adquiridos por la gran capacidad de ahorro del jurista. ¿Qué habría sucedido en otras épocas si por ventura se hubiera descubierto un hecho siquiera parecido...?

jueves, 28 de julio de 2011

Alarmante descapitalización del BCRA

• La imposibilidad del gobierno de recurrir al mercado de deuda voluntaria tiene su correlato en el endeudamiento con el Banco Central.
• La autoridad monetaria viene financiando año tras año las arcas del Tesoro.
• Actualmente, el BCRA tiene bonos del gobierno por U$ 41500 MM.
• Su tenencia de títulos públicos actual es 32 veces mayor a la del año 2000.
• La consecuencia directa de este financiamiento al Tesoro es que el BCRA está descapitalizado y, si fuera una institución privada, se la consideraría técnicamente quebrada.
• Buena parte de esos títulos públicos son letras de largo plazo no negociables en el mercado como contrapartida de las reservas apropiadas por el Tesoro para los pagos de deuda pública con acreedores privados.
* Por el pago al FMI en 2006 el BCRA recibió una letra por U$9500 MM.
* Por los pagos a acreedores privados en 2010 recibió una letra por U$6500 MM y este año hay pagos por U$9500 MM.
* Los adelantos transitorios al Tesoro -que tienen poco de transitorios, pues vienen renovándose y ampliándose desde 2002- ascienden a $ 46180 MM, lo que equivale a unos U$11200 MM.
* A ello se añaden los U$2300 MM de títulos públicos comprados por el BCRA durante la crisis de 2008 para sostener su cotización.
• Esas acreencias absolutamente ilíquidas y de muy dudosa recuperación representan más de 80% del total de las reservas internacionales.
• En el año 2000 representaban menos de 10%.
• Lo grave es que cuando la secretaría de Finanzas elabora sus informes sobre el stock y perfil de vencimientos de la deuda pública, los correspondientes a esas letras no son computados.
• Esto significa, concretamente, que el gobierno no proyecta cancelar esa deuda con el Central.
• Y si eso es así, entonces no debieran ser contados como activos realizables y habría que descontarlos del patrimonio del BCRA, que según la fantasía contable oficial se ubica en U$10000 MM.
• Bajo las condiciones proyectadas por el gobierno, el BCRA es insolvente y requeriría una capitalización de casi U$30000 MM.
• Esta situación se agrava cuando consideramos que persiste el vertiginoso crecimiento de sus pasivos monetarios -el circulante se expande a un ritmo de 42% interanual sin que esto se compense con un incremento similar en las reservas.
• Los problemas del BCRA no se limitan a lo expuesto: también está siendo vaciado por vía del perverso mecanismo de contabilización y distribución de supuestas utilidades.
• Como hemos explicado en diversas oportunidades, al tener el BCRA como misión la defensa del valor de nuestra moneda, la apreciación de las reservas -o lo que es lo mismo, la desvalorización del peso- no debiera ser contabilizada como ganancia.
• Aun si dejáramos a un lado esa flagrante incoherencia contable, se trataría -en el mejor de los casos- de una ganancia de capital, no realizada ni realizable; su realización requeriría la liquidación integral de la entidad.
• Por el año pasado, la perversa mecánica contable arroja nuevamente una ganancia a distribuir mientras que, si se computan los resultados operativos efectivamente realizables, el Central habría tenido un déficit superior a $6000 MM.
• El modelo K -ese mismo que algunos ponderan porque “la economía anda bien, hay crecimiento y no hay empleo”- constituye el mayor destructor y devorador de riqueza que el país haya conocido.
• Por un lado, se ha deglutido el período más prolongado y de mejores términos de intercambio de nuestra historia, lo que significó varias decenas de miles millones de dólares para el fisco.
• Pero eso no le fue suficiente y debió recurrir a reiteradas subas de retenciones e impuestos y a la confiscación de los fondos jubilatorios.
• Cuando apenas había transcurrido un año del manotazo a las jubilaciones privadas y apenas dos meses de recibir los abultados dividendos extraordinarios del FMI, fue por las reservas internacionales y terminó quedándose por entero con el BCRA, la máquina de hacer dinero.
• Sin embargo, todos estos recursos no han sido suficientes para soportar el armado del gigantesco aparato mediático y clientelar y los niveles de derroche sin precedentes: también fue necesario expoliar otras cajas públicas con buena liquidez, como ocurrió con la ANSES, la sociedad de garantía de los depósitos bancarios (SEDESA) o el BNA.

LA KUOTA HILTON

El mal manejo de la Cuota Hilton en Argentina ha llevado a que los más perjudicados hayan sido los ganaderos criadores, pequeños y medianos, como los consumidores; es decir, como siempre, los dos extremos de la cadena cárnica. La falta de liberación de las exportaciones y la implementación de los ROE que las entorpecen, llevó a que hoy en Buenos Aires se pague por la carne más que en Nueva York. El modelo actual ha llevado a que en Argentina la carne sea la más cara del mundo, lo que la hace inaccesible para gran parte de la población del país (conc. Ing. Agr. Guillermo Bernaudo, ex asesor CREA y candidato a diputado nacional de Entre Ríos).
Hoy en día el consumidor paga un 120% más por la carne y se come un 20% menos que hace cuatro años. También por el pan se paga un 400% más, siendo un producto muy caro cuando sobra trigo que el Gobierno impide vender y va autorizando en cupos ínfimos ligados a estrategias electorales. Medidas que no mueven la aguja del “amperímetro”.
Incumplimiento y nuevo acuerdo de acrecer
Argentina ha incumplido (el 30/06/11) con la Cuota Hilton por tercer año consecutivo y pese a ello logrado que la Unión Europea le aumentara el cupo de 28 a 30 mil toneladas anuales, como compensación por el ingreso de Rumania y Bulgaria al bloque.
El 20 de abril próximo pasado se firmó, en Bruselas, un acuerdo para incrementar las exportaciones de carne bovina de alta calidad en 1.500 toneladas y las de carne de búfalo deshuesado y congelado en 200 toneladas.
Asimismo, el convenio prevé una compensación de 2.000 toneladas de carne bovina, de alta calidad -aproximadamente U$S 20 millones anuales- por única vez y a ser distribuido en los próximos cuatro años de vigencia (01/07/11 al 30/06/15).
Es decir, entre este 2011 y 2015, Argentina dispondrá de 30 mil toneladas anuales de cortes de alta calidad, con arancel de preferencia.
No será sencillo poder cumplir este nuevo compromiso, atento a que las restricciones normadas por nuestro actual gobierno no favorecen el mercado interno, lo que ha dado en llamar “la mesa de los argentinos”. En efecto, se ha desalentado la producción del novillo pesado o de 460 ó más kilos vivos. En líneas generales, de un novillo de 500 kilos en pie, se obtienen 300 kilos de carne con hueso y a la exportación solo pueden ir como Cuota Hilton unos 28 kilos por animal. La diferencia o sea los restantes 272 kilos se podrían volcar al, mercado interno a precios moderados, toda vez que los cortes de la Cuota Hilton se comercializan a razón de U$S 370 (los 28 kilos), aproximadamente (conc. Ing. Néstor Roulet, Presidente de Cartez y candidato a vicegobernador en la provincia de Córdoba).
Origen y cortes
El origen de la Cuota Hilton proviene de un acuerdo comercial dado en la denominada Rueda de Tokio, en el año 1979, organizada por la cadena de Hoteles Hilton (de allí su nombre).
Los cortes que integran la Cuota Hilton son siete (7): bife angosto, cuadril, lomo, nalga, bola de lomo, cuadrada y peceto.
Mutaciones aproximadas
EEUU ha alcanzado un principio de acuerdo con la Unión Europea (UE) para subir su cuota, en forma gradual en los próximos tres años, pasando de las 11,500 toneladas a 45.000 en el 2015. Uruguay ya posee un cupo de 20.000 toneladas y Brasil aumentó su cupo de 5.000 a 10.000 toneladas anuales. Se espera que para el 2015 la Cuota Hilton supere las 100.000 toneladas anuales, en lugar de las actuales 60.000.
Stock bovino en Argentina y en La Pampa
Como se viene diciendo, desde antes de ahora, el stock bovino en Argentina disminuyó de 60 a 48 millones de cabezas, lo cual no solo afecta el consumo per cápita, sino también la exportación. Se hace necesario la recuperación inmediata y su acrecentamiento.
En La Pampa, de 4 millones de cabezas se descendió a 2.800.000, y “lo peor es que no sabemos cómo sigue”, escribe el Ing. Agr. Juan Pedro Torroba.
Y todo porque se carece de una Política Ganadera de Estado, tanto en el orden nacional, como provincial y como “trilladamente” se viene pregonando.
El Ing. Torroba, pampeano, productor agropecuario, profesor universitario y asesor, bien refiere que hay carencia de programas productivos. “Todo el plan es subsidiar. Se subsidia el crédito, se subsidia el maíz que se le da al ganado, se subsidian los controles veterinarios… es la única respuesta: usar las retenciones que salen del mismo agro pampeano y en una proporción mínima devolverla con planes políticos. Exportar carne no se puede, la carne da réditos políticos… De producción, ni hablar… la ganadería devastada… La Pampa se achica. Claro, ¡sí, fue devastada!” (conc. “La Pampa devastada, la esperanza intacta”).
Esa poquedad programática se ratifica hoy, como hasta ayer a través de todas las columnas que se han venido publicando.
La “Hilton” y La Pampa
Ante 65.000 personas que se han quedado sin trabajo, en la geografía argentina, por el cierre de plantas frigoríficas, una pequeña bocanada de aire fresco la brinda el hecho de que al Frigorífico Carnes Pampeanas (Santa Rosa, L.P.), con 300 empleados, se le haya otorgado -ahora en julio- un anticipo de la Cuota Hilton de 52,4 toneladas de carne para exportación, que corresponden a una redistribución de un excedente del ciclo anterior.
En consecuencia esos 300 ciudadanos que venían trabajando solo dos veces por semana, faenando 3.000 animales por mes, cuando la capacidad operativa de la planta es de 7 a 8.000 cabezas, podrán seguir subsistiendo. La empresa ha solicitado la adjudicación de 600 toneladas más, porque es el mínimo que puede permitir que los operarios mantengan su fuente de trabajo; que -como prueba piloto y por el término de tres meses- 8.000 consumidores (!!!) usuarios de Tarjeta Alimentaria puedan adquirir cortes económicos o “la barata” como se la conoce o sea el cupo que el Gobierno fija conforme la carne que se exporta; y que también de esa manera el productor revalorice su producción.
Se debe poner coto tanto a esos sistemas intervencionistas, como a la crisis de la industria, con asignaciones de cupos en tiempo y forma, para que la ganadería se afiance y despegue. Se deben liberar las exportaciones. Para ello el fiel cumplimiento de la Cuota Hilton es una herramienta más, eficaz y preciada.

Antropofagia, aislamiento, e ideología

1. Antropofagia, o cómo devorarse a sus aliados
Según la mitología romana, Saturno -el equivalente del dios griego Cronos- mantenía su poder absoluto devorando a sus hijos, apenas éstos nacían (hasta que su hijo Zeus, pudo evitar ese destino, derrocándolo y transformándose así en dios supremo). Se llama antropófago a quien come carne humana y filicida a quien asesina a sus hijos. Y podríamos denominar entonces como filífago a quien se los devora, como Saturno.
Desde su nacimiento, metafóricamente hablando, el kirchnerismo -esa especie de folie a deux, que se instaló como una prótesis dentro del peronismo en el poder- se caracterizó por su estilo antropofágico, devorándose a sus aliados, o desembarazándose de ellos, apenas evaluaban que podían prescindir de su sostén. Pensaban -piensan- como aquél gobernador a quien se le atribuye el dicho: “los hombres son como los forros, después de usarlos se tiran”.
Desde el ex-vicegobernador de Santa Cruz -en dos de los tres períodos en que gobernó Néstor Kirchner- Eduardo Arnold, hasta la muy reciente “ejecución” de Daniel Filmus, los Kirchner, sea por inseguridad o por paranoia, se desprendieron de sus principales aliados siempre que no se sometieran a sus formas humillantes y autoritarias. Esta actitud, grave para cualquier dirigente, es particularmente nociva si quien gobierna carece de relaciones sociales y de equipos técnicos que los sustenten. Dependen entonces de unos pocos colaboradores leales y de un grupo -más numeroso, por cierto- de obsecuentes, mercenarios y chupamedias, ninguno de los cuales brilla con luz propia. Por eso, la carencia de equipos humanos va agotando a esos sistemas políticos, y casi siempre terminan apoyándose en la persecución, el miedo, el espionaje o en la contratación de sicarios intelectuales.
Una de sus primeras y más destacadas de sus víctimas fue el presidente saliente, Eduardo Duhalde, a quien seguramente aquél le debió la candidatura y, algo mucho más importante: la derrota de Carlos Menem, hoy su patético y tragicómico aliado. A Duhalde, lo sorprendieron como a un ingenuo y no solamente se lo devoraron y lo despreciaron -llamándolo “padrino”- sino que le hurtaron los aderezos, muchos de los cuales están actualmente arrepentidos y que, como la hacienda baguala, buscan arrimarse al jagüel con la seca.
El caso de Daniel Scioli es increíble: su obsecuencia fue reiterada a través de estos ocho años. Sólo le falta decir lo mismo que Cámpora cuando Perón le preguntaba la hora: “La que usted diga, mi general”.Despreciado, humillado y desapoderado de atributos que formalmente le correspondían, se lo van comiendo a pedacitos, sin que él jamás ensaye la más leve crítica y, siempre genuflexo, está como esperando el golpe del final, escudado en el aval de sus incomprensibles pero contantes y respetables votos. “No te la creas pibe, vos sos un invento y nadie te respeta” es el mensaje, que le pasan una y otra vez.
El ex-gobernador de Santa Cruz, Sergio Acevedo, amigo incondicional, siempre disciplinado y obediente, tuvo la osadía de rebelarse para proteger su buen nombre. Se lo deglutieron igual porque quien no se corrompe puede, precisamente, manejarse con independencia, algo intolerable dentro del mesiánico universo kirchnerista.
El caso del ex-canciller Rafael Bielsa es similar moralmente, pero la acusación es distinta: “Adoramos tu discurso pero no tus pretensiones de sobresalir. Aquí, los únicos que podemos hacerlo somos nosotros dos”. No se lo comieron, pero lo pusieron en el freezer. Las personas cultivadas molestan a los rústicos barnizados, que carecen de brillo natural.
Su sucesor, Jorge Taiana, no osó sobresalir, peor que eso, osó discrepar. Quien los había salvado tantas veces -cuando pudo- de papelones diplomáticos, fue devorado de un bocado sólo por pensar, pues para pensar están -estaban- ellos dos. Taiana es de bajo perfil pero en su pasado terrorista fue un hombre de acción, por eso, tal vez algún día la Sra. de Kirchner lamente haberlo enviado al ostracismo.
La situación de Alberto Fernández es como la de Duhalde, pero fue condenado en forma más miserable todavía, porque aquél los apoyó desde el inicio de su modelo hegemónico. La constante cara de cemento y cinismo de Fernández, torna a su castigo algo así como mucho más merecido que el del caudillo bonaerense, quien fuera mucho más temido por este dúo con pretensiones imperiales.
Héctor Magnetto, el C.E.O. del Grupo Clarín, fue admitido -y usado- dentro de la diarquía como un verdadero capo, jamás como un capo di tutti capi. Cuando éste consideró conveniente relevar al kirchnerismo -proponiendo junto con Paolo Rocca, al Dr. Lavagna como sucesor- no se lo perdonaron. No se lo comieron, pero sí lo intentaron, apelando hasta del recurso perverso y fraudulento de pretender encarcelar de por vida a la mayor accionista, la Sra. de Noble, un verdadero producto de Magnetto antes que su empleadora.
La leyenda atribuye a Ricardo Jaime el haberse hecho cargo de un supuesto hijo no reconocido de Kirchner -con un gran parecido físico- y de ahí, la tolerancia que mostró en ex-presidente frente a las graves acusaciones judiciales hacia aquél. “Gracias por los servicios, pero arreglátelas como puedas”, pareció ser el mensaje de quienes en su diccionario no existe la palabra gratitud.
Convengamos que un aliado como Luis D’Elía puede resultar incómodo para cualquiera, pero el combativo dirigente -jefe de una fuerza compuesta por mano de obra pesada y barata, pero molesta por su locuacidad personal- fue quien más dio la cara frente la rebelión del campo, cuando hasta el sindicalista Hugo Moyano “se fue al mazo” antes de enfrentar a los piquetes agrarios. “Te alquilamos, Luis, y te pagamos muy bien, pero no te la creas, no somos socios”, le parecieron decir.
Uno de los últimos banquetes es el de la deglución -a medias- de Aníbal Fernández, un parlanchín que sin vergüenza alguna ataca y defiende cualquier cosa, siempre arteramente cuando no, encerrándose en el baúl del auto para escaparse de un juez. Un poquita cosa que ahora es considerado tal, hasta por la mismísima viuda. “Ya no necesito lenguaraces, ahora hablamos yo y la Cámpora, en ese orden”.
Con José Pampuro actuaron más sencillamente, no se lo deglutieron y simplemente lo dejaron pudrir. “Gracias, te llegó la jubilación. Te daremos un reloj y un goodbye-party”.Igual tratamiento que el brindado a Verna -siempre un comodín y socio temporario-, a quien despidieron con un “Nunca nos quisimos, ¿te acordás? Ahora, jodete”.
Y, por último, los casos Bonafini-Carlotto: Hebe de Bonafini: Que pasó de defender una causa humanitaria y justa a una causa penal por desmedidos afanes. Estela de Carlotto: Que de candidata al premio Nobel pasó a candidata a ser demandada en un juicio por calumnias. Menos mal para ellas, que no estamos en tiempos de la Revolución Francesa, porque si no eran seguras clientas de Monsieur Guillotin. “No les soltaré el brazo”, parece decirles la viuda (y si no que me crezca la nariz, mientras se le agranda como a Pinocho).
La antropofagia política constituye el método más idóneo para que un dirigente termine aislado, vilipendiado por casi todos y defendido por muy pocos. Cuando pasen los años, antes de lo que quizás ella imagine, la Sra. de Kirchner sentirá ese amargo sabor que ella llamará ingratitud y no será otra cosa que rencor por su manejo imperial y omnipotente del poder. En el mundo internacional, muchos líderes antropofágicos terminaron aislados, excepto los que se murieron antes de su caída, como Stalin afuera y Kirchner aquí.
2. Aislamiento: el orgullo de la decadencia
Sólo una gran actriz, que pone en su papel más pasión que inteligencia, puede equivocarse tanto en la conducción de la sociedad. Su estrategia de gobierno -elaborada por algunos pocos audaces más cercanos al delirio que a lo cuerdo- es, a nuestro juicio, suicida para mantenerse a la cabeza de un gobierno. Tener sólo fines pero sin aplicar escrúpulos en los medios, no persiste en el tiempo, pues agota el nutriente de sus propios seguidores, ahuyentándolos.
Como en el juego, en la política los participantes terminan -a la larga- mostrando su personalidad profunda. Un tramposo no puede jugar muy seguido en las mismas mesas. Necesita rotar entre ellas. Como dijo Abraham Lincoln: se puede engañar a unos pocos mucho tiempo; se puede engañar a muchos poco tiempo; lo que no se puede es engañar a muchos todo el tiempo.
Al cerrar 2010, en nuestros “Escenarios 2011”,sosteníamos que la gran derrota de la Sra. de Kirchner se habría de producir por la inflación y por la mentira pública. Por más abundante que sea y por muchos fondos que se apliquen a una campaña millonaria; por muchas trampas de encuestadores que sólo buscan forrarse y forrearnos; por más impactos de saturación que se lancen en las comunicaciones, el bolsillo de los votantes pesa por encima de todo. Sólo así se puede explicar la bronca que sustentó el voto que, en Tierra del Fuego, revirtiera en el ballotage los ocho puntos por los que perdía la gobernadora, una oficialista crítica pero interesada del kirchnerismo. Esta derrota -si bien en un distrito muy pequeño- refleja un sentimiento bastante mayoritario del resto del país. Y una buena parte del voto capitalino y santafesino reflejó la misma visión. Inflación y mentira, son las dos principales causas de estos dos fracasos del kirchnerismo.
Cuando se habla de voto-cuota y su capacidad para decidir electoralmente -como se demostrara en la reelección de Menem-, se suele olvidar que la estabilidad económica es un requisito imprescindible. Por eso la preocupación de Rousseff y Mujica, en sus respectivos países. Correr franjas de pobres al segmento de economía de consumo, es la base -aunque insuficiente- de la popularidad, se necesita, además, estabilidad para que haya realmente capacidad de ahorro o de capitalización. Reiteramos, la inflación de precios ha sido, a nuestro modo de ver, la causa profunda y silenciosa que está detrás de las derrotas kirchneristas de Tierra del Fuego, de la Capital y de Santa Fe. No es la única seguramente, pero es la más importante porque nos afecta a toda la población cualquiera fuere nuestro lugar en ella.
El otro aspecto vulnerable del gobierno de la Sra. de Kirchner, lo constituye la situación internacional. Se trata de una cuestión no controlable, ni por ella ni por nadie. Pero ponernos a contrapelo de la corriente globalizante; defendiendo el aislamiento internacional, el proteccionismo industrial y el default como políticas de estado; manteniendo incidentes propios de adolescentes con aliados cercanos; y desconociendo quiénes son realmente los estados que mejor pueden ayudarnos en transitar aguas que se están volviendo cada vez más turbulentas en el marco económico, sólo nos puede llevar a “provincializar” la nación, jibarizando su economía. Por ello, somos cada vez más parecidos al Paraguay, como decía Borges en El Otro.
Después de la segunda guerra mundial, ni el primer Perón ni la gran mayoría de los argentinos, supimos ver que el liderazgo mundial pasaba de Europa a los EE.UU. Llevó lustros revertir ese desacierto que, ahora, nos empeñamos en reiterar. Pero tampoco vemos el nuevo papel que está cumpliendo y cumplirá China, que es para colmo nuestro principal cliente. Lo cierto es que no sabemos negociar ni competir. El ego argentino nos incapacita para manejar sabia pero humildemente nuestros intereses, cuando chocamos internacionalmente. Lo sabemos, nadie nos va a regalar nada, pero no es con arrogancia y con pillerías con las que nos ganaremos la mejor voluntad de nuestras contra-partes.
La economía importa electoralmente, pero el gobierno cree o simula estar en el mejor de los mundos. Nosotros creemos que ello ocurre más por ignorancia que por ideología. Así, hemos vuelto a un tipo de cambio fijo con el dólar, con pequeñas devaluaciones del 5% o el 10% al año, mientras al momento de escribir estas líneas el convenio de sanidad reconoció un aumento del 37% en los salarios. La experiencia nos enseñó que la estabilidad de la convertibilidad, no pudo sustentarse. Vale recordarlo, ésta, no explotó por el exceso de gasto público o por el gran endeudamiento o, al menos, no solamente por eso. La causa fundamental fue que nuestra producción por persona ocupada era a fines del año 2000, de u$s 24.700 y la EE.UU. de u$s 108.500. Por otro lado, la productividad argentina es actualmente la misma que en 1973, mientras que la norteamericana es del doble. ¿Con tal diferencia de productividad, cómo un dólar pudo valer -realmente- igual que un peso? ¿Y cómo ahora puede éste sólo devaluarse un 5% ó un 10%, si hay una inflación del 30%?
El aislamiento internacional no tiene peso electoral, pero sus consecuencias influyen en la economía. Por defender la ocupación laboral en algunas empresas -aun cuando ello se haga con probidad, lo que no siempre ocurre-, no podemos arriesgar el comercio con Brasil, cuyo beneficio permite estas tasas de crecimiento que benefician a millones. Por defender el mercado interno de consumo, estamos desatendiendo clientes del exterior. Este concepto de exportar saldos y retazos, no nos asegura cantidad ni continuidad, y nos genera fama de proveedores no confiables. Hacer del “vivir con lo nuestro”un timbre de orgullo, es como mínimo una extravagancia. Pero así somos buena parte de los argentinos, y al que acuñó esa simpática frase, Aldo Ferrer, lo nombramos director de empresas públicas, o embajador en Europa (lo que no le impide ser director de la firma sueca Tetrabrik, pues los economistas nac & pop desconocen el conflicto de intereses).
3. Ideología: una cáscara vacía
Desde la Presidenta hasta el último “che pibe” de La Cámpora -pasando por intelectuales que siempre están colgados de la teta estatal-, repiten como loros que “hay que asegurar el modelo”. ¿Qué modelo? “El modelo de desarrollo con inclusión”, responden, sin ponerse colorados al ignorar que en estos 8 años no se ha incluido a ningún pobre ni indigente en ese crecimiento fenomenal (que es inferior al de otros países con economías como la nuestra). Es que siguen creyendo -como el banquero Heller- que un poco de inflación no molesta.
No hay tal modelo. Se trata de un título afortunado y marketinero, pero es una cáscara vacía. Es más, la cáscara está vacía desde que se hizo evidente la falacia marxista, y por eso cayó el muro. Los socialistas -los violentos y los no violentos- se han quedado sin discurso, porque el sistema pretendidamente más justo, se desmoronó sin ayuda externa, por anemia económica. El comunismo y el socialismo son incapaces de generar riqueza, sólo pueden distribuir la creada por el sistema capitalista. Por ello, Margaret Thatcher decía que el socialismo se acaba cuando se les acaba la plata.
Los progresistas como se autodenominan ahora para disimular su marxismo, se refugian entonces en banderas justas y simpáticamente bienvenidas para una parte significativa de la población (derechos humanos, ecología o costumbres sexuales), pero son absolutamente impotentes para crear riqueza, tal como lo comprendieron los líderes dictatoriales chinos.
Estos sustitutos utilizados por conveniencia para suplir el desmoronamiento del sistema económico inventado por Marx, los lleva a sostener posiciones contradictorias, las que muchas veces se transforman en un verdadero oxímoron. En primer lugar, aclaremos, estas banderas no son exclusivas de quienes se ubican a la izquierda, pues cualquiera de quienes estamos a la derecha del centro podemos o podríamos apoyarlas.
Veamos algunas de esas contradicciones: 1) el único que puede violar los derechos humanos es un funcionario estatal, pero nunca un terrorista; 2) muchos de quienes se dicen defensores de la naturaleza, no tienen ningún empacho en auspiciar el aborto (un acto con el que podemos estar o no de acuerdo, pero el que, convengamos, es antinatural); 3) defienden la economía estatal en grandes empresas para ubicar a los partidarios en los puestos de directorio, aunque pierdan fortunas (caso Aerolíneas Argentinas), en lugar de aplicar esos cuantiosos fondos en paliar la pobreza. Eso sí, son muy nacionalistas pero si pueden tener un pasaporte de Unión Europea lo aceptan volando (“Para no hacer tanta cola en los aeropuertos, ¿viste?”). Por eso, no pueden resultarnos extrañas las palabras de Fito Páez, un cantante que vive como María Antonieta -a costa del Estado- y piensa como Robespierre.
4. Conclusión
En nuestra forma de ver, estos tres factores encadenados han esmerilado el deslumbramiento que buena parte del electorado tenía con el matrimonio Kirchner. Se ha caído un velo sobre sus buenas intenciones, su sinceridad en los procedimientos y sobre su honestidad en la administración. Ya pocos argentinos les creen sus mensajes y, de esa pequeña parte crédula, algunos actúan exclusivamente por conveniencia personal, es decir, porque se están forrando para beneficio propio y de sus dos o tres generaciones siguientes.
La represión serial es una conducta censurable en cualquier padre o madre y, si ella se acompaña con trituración de la personalidad, se transforma en una actitud perversa. Así se han comportado los Kirchner con una buena parte de sus dirigentes aliados. El rencor que han sembrado, se multiplica a lo largo y a lo ancho del país. La mayor parte -sea el 60%, el 70% o el 80%-, les está mostrando su límite, pidiendo un cambio. El electorado hoy les ha dicho basta.
Y creemos que lo seguirá diciendo, porque ya piensan que está administración no está en condiciones de cambiar nada. La Presidenta es un bluff y los espectadores lo han descubierto. Por eso, Cabandié y Rossi han sido humillados por los votantes, como jamás le había ocurrido a un oficialismo peronista. La mayoría está harta, pide otra cosa y no parece querer que se profundice esta charlatanería política, aderezada con condimentos siniestros (¿O no es siniestro lo hecho con los Herrera Noble?). Y es probable que ese hartazgo se refleje en las elecciones del 14 de agosto.
Si la Presidenta insiste con sus trampas despóticas para asegurarse un poder omnímodo y llegase a tener éxito, porque los principales cordones de la provincia de Buenos Aires la llegasen a apoyar, se convertirá en la sepulturera del peronismo. Tal vez, un instante de lucidez les permita al gobernador de Buenos Aires y a los dirigentes del conurbano, leer con realismo el hartazgo del electorado y se rebelen a tiempo, para no terminar siendo sus cómplices del entierro. Así como Reutemann, de la Sota y otros peronistas ya lo tuvieron claro.

miércoles, 27 de julio de 2011

Y mostró la hilacha, la crueldad de una abuela K

Cuentan que en los años ‘80 un caso dividió a la opinión pública, a los comunicadores y a los propios organismos de derechos humanos, ya que luego de inmensas e innecesarias penurias -20 años- la niña adoptada no era una hija de desaparecidos, adoptante y adoptada jamás pudieron borrar aquellos “tironeos feroces”. El caso no invalidó la lucha por la restitución de los niños apropiados pero parecía que había enseñado que no se pueden infligir sufrimientos gratuitos a unos para paliar los sufrimientos de otros.
No es aceptable ni justo que la “felicidad” de media humanidad se construya sobre la desgracia de la otra media, que, en estas dificilísimas situaciones, donde hay dolores inevitables producidos por la “verdad”y de los otros, los de los procedimientos brutales, existan seres que se ensañen con el “dolor” de víctimas -niños apropiados o familiares de niños apropiados- para sostener una postura política o una persecución ideológica o peor aún una persecución política. El “error” es una posibilidad siempre presente en estas luchas pero la perseverancia no puede dar lugar al encarnizamiento y la persuasión nunca puede ser “acoso”.
Sería demasiado ambicioso -por no decir farandulesco- endilgarle al kirchnerismo la hechura de una “revolución cultural”, aunque sus militantes mercenarios -La Cámpora- y los seudo intelectuales -Carta Abierta- suelan hablar e intenten generar el “relato” de la presunta “batalla” en ese sentido o dirección; sobre esta presunta “revolución cultural” la prensa oficial y buena parte de los organismos de DDHH cooptados por el kirchnerismo construyeron un relato perverso en torno de padres adoptivos, hijos apropiados poniendo en la picota, escarniando brutal e innecesariamente, a unos y a otros invocando en algunos casos hasta “diferencias sociales” -los adoptantes pertenecían a clases acomodadas, y los “apropiados” a clases humildes- lo que los llevaba a preferir continuar con la “mentira” porque la “verdad” los condenaba a menos comodidades y beneficios.
Hasta allí se llegó, rebajando la digna lucha de la “recuperación de niños apropiados” al terreno de la ignominia, la mentira más burda y la procacidad de dirigentes de Abuelas y Madres de Plaza de Mayo que replantearon muchos de aquellos dilemas -de la historia de los 80 del siglo XX- en una versión injusta e injustificable, pues aquella fue el producto de una equivocación inducida por el amor y la desesperación, mientras que en el caso presente el amor de los abuelos que los creían sus nietos fue “asquerosa y brutalmente” utilizado como ariete por las exigencias políticas de un gobierno que, antes de conocer los resultados de las pericias -o porque los conocían de antemano- ya había “adelantado su fallo”
La Presidente, que debería ser la garante de los derechos de los ciudadanos, sin dudarlo y a sabiendas, se refirió a la madre adoptiva como “la apropiadora” renegando explícita y específicamente del rol constitucional que emana de su cargo institucional; los intelectuales, actores, músicos, miembros del mundo de la farándula y periodistas que debieran buscar la ecuanimidad se pervirtieron tras una “conversión” bastante más virulenta y despiadada que entre el pueblo de “a pie” y hasta de gobernadores, intendentes o sindicalistas del oficialismo, que supieron guardar cierta compostura y equidad contraponiéndose con aquellos otros. Estela de Carlotto en diálogo con Jorge Fontevecchia llegó a sostener “son chicos apropiados”, no porque se tratara de una presunción sino porque se trataba de una “convicción” y llegó a agregar “yo no creo que haya amor, creo que hay propiedad privada”.
Esta “abuela kirchnerizada” había abandonado su habitual delicadeza, quizás para “pagar” los nombramientos presidenciales de sus familiares en puestos gubernamentales y legislativos, y fue aún mucho más allá:“ojala alguno de ellos lo sea” (un chico apropiado); ahora con los resultados hechos públicos ella y varios medios oficiales propagan voces que advierten que“nada está terminado” porque todavía queda por dilucidar cuál fue el proceso que culminó en su adopción. ¿Qué cambiaría la respuesta a este interrogante? ¿Alteraría, acaso, los resultados de los cotejos de ADN? ¿Por qué les importa el motivo que los Noble Herrera tuvieron para pedir el cotejo con “todos” los datos del Banco Nacional de Datos Genéticos?
Este largo y sinuoso -macabro y farandulesco- episodio al contrario de aquel otro de los ’80, deja la impresión, de que alguien mueve los hilos y juega al juego de “nunca acabar”; un eterno recomenzar porque el objetivo no es conocer la historia que relata el cuento -un cuento que tal vez no exista- sino mantener “viva, abierta, amenazante” la pregunta enloquecedora “¿querés que te cuente el cuento de la buena pipa?” De todas formas, hay que reconocer que el Gobierno, y sus adláteres, es democrático en ese aspecto, pues no manipula sólo las tragedias ajenas; entre los intelectuales, actores, músicos, miembros de la farándula y periodistas la entrada en la militancia ha devenido, la enorme mayoría de las veces, en “religiosa transfiguración”, mientras que en los políticos y los sindicalistas no han hecho más que seguir el protocolo del “verticalismo”,con mucho más de poderosa obediencia que de entusiasmo, de manera casi folklórica y sobre todo ceremonial.
También manipula, a ratos con tristeza y a ratos con alegría -cada vez con más momentos de tristeza, pero siempre con un “fin superior”- sus propias vicisitudes y, a partir del pasado 27 de octubre, la Presidente CFK puso por delante “su duelo” y no hizo esfuerzo alguno por ocultar que el prolongado “luto” por la muerte de “él” iba a constituirse en una “marca de su gestión”. Pero hemos asistido también a espectáculos patéticos como el de contemplar a actrices que jamás se habían interesado en nada público que no fuera “el propio” proferir dilatados ditirambos sobre supuestos cambios sociales con la seguridad de quien se ha aprendido bien su papel, o a cantantes llorar a moco tendido a cámara cuando el presunto logro gubernamental así lo ameritaba.
Vemos a intelectuales, otrora críticos, dejar de lado el mínimo reparo proveniente de la lucidez, ya que no puede existir lo que podría llamarse “kirchnerismo crítico” pues esta línea política sólo admite “adhesión absoluta y férrea”, y pasar a ser sumisos propagandistas del discurso y el relato oficial; patético resulta contemplar a ex periodistas de interesante trayectoria travestidos en voceros políticos de actos públicos, cuando no en destripadores de ex colegas que osan no encuadrarse en el “batallón de predicación K”. Ahora, las redes sociales le valieron a “La Jefa” para comunicar la felicidad por la llegada de nuevos miembros a la familia, devolviéndola al mundo de los twitteros -un universo abandonado tras el luto-, sin la aprobación (dicen que con la contrariedad más profunda) tanto de Máximo como de su sobrina, que consideraron como una intromisión indebida en sus vidas privadas y en el de sus parejas estas “alegres” propagaciones.
Creer que todos -familiares, intelectuales, artistas y periodistas- hayan puesto precio contante y sonante a sus arrebatos o acciones supondría una temeraria exageración, pero sorprende encontrar a alguno de éstos repentinos iluminados en el desamparo económico; es quizás el símbolo más elocuente de lo que le ha hecho a la sociedad argentina el accionar K, lo sucedido con las Madres -sector Bonafini y Schoklender- y las Abuelas de Plaza de Mayo, transformadas de luchadoras de los DDHH a aplaudidoras espasmódicas y consuetudinarias en los escenarios del régimen. Es que al kirchnerismo le calza como un guante la frase que define a la política como “el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar luego los remedios más equivocados” -una de las cumbres del pensamiento de Marx (pero de Groucho Marx)-.
Esta decadencia parece haber culminado su paroxismo con una declaración asombrosa, y luego del cotejo de los ADN de Marcela y Felipe que despejara cualquier posible duda de ser producto de toda o cualquier “apropiación”-como intentaran vanamente antes en el período del menemato y ahora en el kirchnerismo (siempre y en toda situación con asombrosas similitudes)- con lo dicho por la Abuela que mostró perversamente la hilacha cuando sin pelos en la lengua deseó que fueran hijos de desaparecidos, para así poder cumplir con su triste papel de “felpudo del poder”; cuesta medir la perversidad de semejante deseo.
Como explicábamos al iniciar este artículo, la mayoría de las personas adoptadas suelen llevar “una carga muy pesada” por esa misma y triste circunstancia, y seguramente lo que menos esperan es que “otros” ajenos se metan en su privacidad; son ellos mismos quienes especulan mucho sobre el qué llevó a sus padres biológicos a abandonarlos o a darlos en adopción y llegan a juzgar con mayor o menor rigurosidad éste abandono. La mayoría de los padres que pasan por el imperioso trance de dejar a sus hijos en manos de otros lo hace por motivos económicos o familiares, la inmensa mayoría de las veces llegan a este trance último y desesperado jóvenes desesperadas por embarazos adolescentes, o las innumerables penurias de la pobreza, o violaciones o “relaciones condenadas” socialmente.
Pero desearle a cualquier adoptado que sea hijo biológico de personas apresadas, martirizadas y asesinadas, cuyos cuerpos suelen permanecer desaparecidos por la dictadura genocida supone un ejercicio de crueldad inaudito y más viniendo de quien se supone que por su condición de “abuela”de hijos apropiados y “madre” de padres desaparecidos, llega al paroxismo de la más burda y cruel paradoja; que sea Estela de Carlotto quien se haya trasvertido en alguien capaz de desear tamaño espanto no sólo escapa a cualquier tipo de razón o de sentido humanitario sino que la emparenta directa y sutilmente con quienes ella dice “perseguir”, y habla tan a las claras, con la más absoluta elocuencia, de la sombría capacidad del cambio que ha logrado producir hoy el muy virulento “calor oficial”.

Piratas del Delta: piqueteros con isla propia

La organización ultrakirchnerista que conduce Emilio Pérsico habría comprado una isla de 48 hectáreas en el Tigre. Los beneficios de ser aliado del Gobierno Nacional

Las extravagancias menemistas no son cosa del pasado. Pareciera que muchos movimientos piqueteros oficialistas se tomaron muy en serio el acuerdo electoral entre el Frente para la Victoria y el partido de Carlos Menem en La Rioja (ambos compartirán boleta) y decidieron retomar la política de la pizza y el champán. La flamante adquisición de una isla de 48 hectáreas en el Tigre por parte del ultrakirchnerista Movimiento Evita (ME) es un claro reflejo de ello.
Según pudo constatar este medio, Emilio Pérsico, líder del espacio, haría la presentación del “nuevo complejo recreativo” en las próximas semanas. La intención del ex vicejefe de Gabinete de la Provincia durante el gobierno de Solá sería que los miembros de la organización puedan disfrutar de esta especie de camping. Ahora bien, la pregunta que cabe realizarse es cómo un movimiento social tiene la capacidad económica para realizar tal emprendimiento económico.
Pero el negocio no termina allí. En marzo de este año, Pérsico se reunió con otro ex menemista, el intendente de Tigre, Sergio Massa (foto), con quien firmó un convenio “para el fortalecimiento del recreo en la isla”. De ahí que el municipio bonaerense se haría cargo de parte de los gastos de refacción y acondicionamiento del lugar. Lo paradójico de la situación se da a partir de que el espacio no sería de utilidad pública para el conjunto de los ciudadanos, sea cual fuere su procedencia partidaria, sino que la isla estaría bajo el control del ME.
Amigos de la caja del Estado
El Gobierno de Cristina Fernández es un polo atractivo para todos aquellos que quieran hacerse de fondos del Estado y manejarlos con total discreción. Organizaciones, empresarios y fundaciones han visto un negocio redondo en las arcas oficiales. En el caso puntual de los movimientos sociales, la discreción en el otorgamiento de los fondos cobra mayor relevancia por su carácter arbitrario. Mientras que los movimientos opositores al Ejecutivo nacional reciben migajas, los obsecuentes del modelo manejan millones sin ningún tipo de control, como quedó demostrado en el escándalo protagonizado por la Fundación de Madres de Plaza de Mayo, y por su ex apoderado Sergio Schoklender.
El ejemplo del Movimiento Evita es por demás gráfico. Según estimaciones provenientes del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, durante 2010 el conjunto de las organizaciones piqueteras oficialistas manejaba, en el marco de los planes Argentina Trabaja, un total de 25.000 subsidios de $1.200 mensuales cada uno. El Movimiento Evita controlaba 14.921 planes (alrededor de $18 millones por mes). A dicho monto hay que sumarle otros fondos brindados por el Estado para la compra de insumos y capacitación.
La lista se extiende a las demás organizaciones K. El Frente Transversal ocupa el segundo lugar, con la gestión de 5.285 planes. Este último movimiento responde al diputado nacional Edgardo de Petris, quien junto a Pérsico disponen de mayor cantidad de subsidios que muchos gobernadores e intendentes del país.
Como vienen denunciando movimientos piqueteros opositores, las cooperativas Argentina Trabaja eran manejadas de manera punteril por los intendentes kirchneristas, cuestión que excluía a todos aquellos que no respondieran a los armados oficialistas de la Provincia. Según denunciaron desde la Asociación Gremial de Trabajadores de Cooperativas Autogestionadas y Precarizadas (Agtcap), el Gobierno otorga el manejo de los planes “a los corruptos punteros del Conurbano para su utilización clientelar electoral, a cambio de no trabajar”.
Salida escandalosa
Su paso por los ministerios
El máximo referente del Evita, Emilio Pérsico, fue hasta 2009 subsecretario de Desarrollo Social, lugar del que debió renunciar luego de que su hijo fuera detenido por llevar en una camioneta oficial varias plantas de marihuana.
Una trayectoria camaleónica
El Movimiento Evita supo adaptarse a gobiernos de distinta índole, incluso en aquellos que a priori parecen contraponerse con sus principios. Pese a que Felipe Solá esté denunciado por parte de decenas de organizaciones sociales de ser el responsable político del asesinato de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán en el año 2003, a Emilio Pérsico no le tembló el pulso a la hora de aceptar del diputado nacional el cargo de vicejefe de Gabinete del gobierno. A su vez, supo ser el garante de la fuerza de choque del controvertido ex gobernador, que tiempo después se pasó a las filas del Peronismo Federal.
La especulación inmobiliaria en Tigre
La toma de Villa Soldati y las escandalosas acusaciones sobre malversación de fondos que pesan sobre Schoklender y la Fundación Madres de Plaza de Mayo son el reflejo de un problema estructural que sufre el país: la crisis habitacional.
La compra de la isla tiene mayor trascendencia si se la enmarca dentro del territorio en el que se la adquiere. Tigre constituye una de las localidades donde gran parte de la compra de inmuebles se restringe a un sector vinculado a la especulación inmobiliaria, cuestión que Pérsico y Massa parecieran desconocer.
El 21 de junio de este año, organizaciones sociales de dicha localidad realizaron una manifestación en la estación de trenes reclamando por tierra y planes de vivienda. Asimismo, la actividad se realizó en repudio a los desalojos realizados en el Barrio Parque San Lorenzo, donde se avanzó con una topadora sobre un centro comunitario y una vivienda.
Mientras que miles de familias se ven imposibilitadas de tener su casa propia, los movimientos aliados al kirchnerismo no sólo disponen de la caja suficiente para manejar planes sociales y de viviendas, sino que la rentabilidad de la amistad les posibilita llegar a comprar una isla en el mismísimo Tigre. (Diario Hoy)

UN GRAVE PELIGRO OCULTO PARA EL PAÍS

Es sabido y conocido por la mayoría de argentinos que la falta de transparencia, el ocultamiento y la falta de información es una de las tantas características negativas de este gobierno.
En toda la gestión de los Kirchner solo hubo un par de conferencias de prensa y con notorias fallas de instrumentación. Este procedimiento absolutamente indispensable en un sistema democrático, es el que permite a la ciudadanía evacuar sus dudas y mantenerse informado a través de las preguntas que los periodistas de todos los medios efectúan a las autoridades.
Estas preguntas satisfacen el conocido adagio “...que el pueblo quiere saber”.
Esta grave falencia de nuestra “democracia” se vio agravada aún más en el período del “cristinismo”. La presidente, en su angustiosa tristeza y soledad, se replegó más y más sobre sí misma y la información que debería ser pública y de fácil acceso para los ciudadanos se dificultó e inclusive se volvió en oportunidades, imposible de obtener.
La ausencia de información origina rumores, especulaciones y conjeturas directamente proporcionales a la importancia de la información que se oculta o que se niega difundir.
Por otra parte sabemos que la información que proporciona el Ejecutivo frecuentemente es tendenciosa o directamente engañosa o falsa.
Actualmente circula una versión sobre el estado de salud de la presidente. Desde prácticamente su asunción a la primera magistratura era conocida que padecía de trastorno bipolar.
Esta patología llamada también psicosis maníaco depresiva (Trastorno de la personalidad y del ánimo) originó sus frecuentes ausencias de varios días a sus obligaciones, generalmente en su refugio en El Calafate.
Nunca se informó claramente sobre esta afección de la presidente, pero se sabe que estos estados ciclotímicos, al alternar raptos de alegría y euforia y momentos de irritación y profunda depresión, en su nivel de gravedad en este último estado, el enfermo estaría impedido de razonar coherentemente y adoptar decisiones.
Ya había escrito anteriormente algunas notas al respecto. Pero en estos últimos meses volvieron a repetirse algunos hechos relacionados a la salud de la presidente que comienzan a ser verdaderamente preocupantes.
Su reconocimiento a su hipotensión en declaraciones en México, su caída con importantes lesiones en su cabeza atribuidas a un tropiezo, pero un importante analista político manifestó que se trató de un desmayo repentino, su ausencia en la reunión de presidentes en el Paraguay atribuidos por sus voceros a un repentino malestar e indisposición, sus escasas salidas en su viaje a Venecia y hace solo unos días atrás, ante el triunfo de Macri en la Capital, sufrió otro repentino malestar pasajero al cual también se le restó importancia.
Tampoco con el ex presidente hubo información pública adecuada. Solo se informaba lo que era imposible ocultar.
Y es así como ocurrió repentina y sorpresivamente el fatal desenlace. La tragedia sorprendió totalmente a los argentinos que se guiaban por la mendaz información oficial.
Afortunadamente para el país, el fallecimiento de Néstor Kirchner no trajo aparejado problema alguno ya que no cubría o ocupada ningún cargo oficial.
Muy diferente hubiera sido si estuviese cumpliendo una función de alto nivel en el gobierno.
La situación es diferente con su esposa. Ella ocupa el más alto cargo en la conducción del país. Que algo le pase en su cargo, aparejará graves inconvenientes y dificultades para la Nación.
Los rumores y trascendidos señalan que Cristina estaría enferma y con serias limitaciones en el cumplimiento de sus responsabilidades gubernamentales.
A simple vista en sus apariciones públicas se nota su falta de equilibrio psíquico y físico por la evidencia de sus crispados estados temperamentales: enojo, tristeza, violencia, ingratitud, rencor, odio, resentimiento. Es visible su estado colérico, rezongón y peleador. Si a ello le sumamos que en más de la mitad de sus discursos miente, engaña y desinforma, vemos claramente que estamos en presencia de una persona que no está sana y equilibrada.
Si para ingresar a cualquier empresa, grande o simplemente PYME e inclusive a el Estado, es obligatorio someterse previamente a un examen psicofísico para evitar sorpresas de comportamientos anormales o de enfermedades o anomalías físicas contraídas con antelación a la incorporación a la empresa, ¿No sería aún mucho más necesario efectuar el mismo a una persona a la cual se le da la responsabilidad de conducir un país?
Todo indicaría que la presidente no está en las mejores condiciones, ni en plenitud física y psíquica para llevar a cabo el duro trabajo y responsabilidad que le compete.
Un país sin conducción es como un barco sin capitán llevado por las corrientes y los vientos. Es muy probable que encalle en un bajío o se destroce contra las rocas.
Los argentinos no queremos que eso ocurra con el gobierno. Se impone un riguroso examen psicofísico de la presidente y los resultados correspondientes deberán tener adecuada difusión pública.

ESCUDO NORTE SERVIRÍA PARA REALIZAR INTELIGENCIA INTERIOR

Milani, el operador militar del cristinismo, en problemas
El marketing de la seguridad intentado por el gobierno con la operación Escudo Norte tuvo corta vida. A pocos días de su puesta en marcha con toda la pompa por parte de Cristina Kirchner en Santiago del Estero, diputados de la oposición denunciaron que los 20 radares RASIT del Ejército “no sirven” y que tampoco son suficientes los seis radares 3D (tres dimensiones) que prometió la Presidente.
“Los RASIT son para las planicies, para movimientos de tropas y tanques. Llegan hasta la copa de un árbol, no sirven para detectar aviones ilegales”, sostuvo el diputado nacional Julián Obiglio (PRO), lo que se confirma en las características técnicas de los radares.
En cuanto a los radares 3D, dijo que su alcance es de 400 kilómetros.
“Hay 3.600 kilómetros de frontera, y se necesitarían 12 ó 13 para cubrirla. La Presidente llevó un prototipo el miércoles y anunció que habrá otros seis que tampoco alcanzan, y recién para 2015”. El legislador también advirtió que, si bien actuarán aviones Pucará de la Fuerza Aérea, tampoco está contemplado el derribo de aeronaves sospechosas.
Por su parte, una calificada fuente militar coincidió en que los RASIT son “totalmente inútiles para el medio aéreo. A lo sumo brindarían una ayuda auxiliar al radar principal”. Informadorpublico.com, por su parte, había anticipado el tema, analizando las deficiencias de Escudo Norte (ver Radarización: El nuevo negociado). Este plan, destinado a captar votos de clase media, mostrando un gobierno con iniciativas para mejorar la seguridad, tiene un autor, el general César Milani, Subjefe de Estado Mayor y Director de Inteligencia del Ejército. La ineficiencia de los RASIT para rastrear el espacio aéreo tendría una explicación. Los radares en cuestión sí son, en cambio, eficientes para el rastreo terrestre y formarían parte de un plan de Milani para realizar inteligencia interior (prohibida por la Ley de Seguridad Interior para las Fuerzas Armadas), bajo la simulación del combate al narcotráfico y excediendo claramente los límites legales del apoyo logístico a la seguridad. De este modo, el gobierno seguiría adelante con su plan secreto para convertir la inteligencia militar en una herramienta política más del kirchnerismo.
A todo esto, los recientes fracasos electorales del oficialismo hacen sentir su efecto en el núcleo cristinista que conduce la seguridad y la inteligencia, integrado por Carlos Zannini, Nilda Garré y Héctor Icazuriaga. El nerviosismo de este grupo lo llevaría a la desesperación, ante la necesidad de producir hechos de alto impacto público destinados a frenar la tendencia descendente del gobierno. Milani y el Director de Inteligencia Interior de la SI (ex SIDE), Fernando Pocino (de llegada directa a CFK y fotografiado hace poco junto a Hebe de Bonafini), son los dos operadores que acaparan las jugadas oficialistas y con una creciente ineficiencia, vistos los resultados.
Síntomas de descomposición
El caso es que el desánimo se está instalando en el grupo de generales que responde a Milani, sobre todo a partir de la versión de que, en caso de llegar a la Casa Rosada Ricardo Alfonsín o Eduardo Duhalde, aquél sería investigado y sus negocios caerían bajo la lupa de la Justicia Federal, convirtiéndose tal vez en el caso emblemático de la corrupción K en las Fuerzas Armadas. Como una señal de que se acercan cambios, los generales Ricardo Luis Cundom, Alfredo Brown, José Eduardo Demaría y Jorge Luis Motta, asiduos participantes de reuniones con Milani y Garré, estarían negociando con otros sectores del generalato su abandono de la militancia K.
En el otro bando faccioso -anti Milani-, se encuentra el general Mario Gabriel Dotto, Inspector General del Ejército, cuyo principal mérito es colocar sobrenombres despectivos a sus superiores y adversarios. Dotto sigue la política de no asumir responsabilidades ni exponerse, porque abriga la esperanza de que, sin hacerse notar, terminará reemplazando a Milani. Pero éste, aunque mal parado, conservaría sus reflejos, porque ya estaría operando en el más alto nivel (la Casa Rosada a través de Garré) para sorprender a Dotto con su pase a retiro.
En esta batalla entre facciones, Milani todavía está en carrera para ser el próximo Jefe de Estado Mayor, en caso de que CFK sea reelecta. Pero no pasa por su mejor momento estos días, como lo prueban los mails que circulan comentando sus criticadas declaraciones al matutino El Liberal de Santiago del Estero, el pasado 21

Ascenso para todos: Cristina y Grondona buscan los votos de los hinchas

La temprana eliminación del seleccionado argentino de la Copa América frustró tanto a CFK como a Julio Grondona. Ambos se jugaban a levantar la copa para recuperarse del 4-0 del mundial de Sudáfrica, del malhumor que causó el descenso de River, Gimnasia y Huracán, y del desprestigio del Fútbol para Todos, que es la principal propaganda goebeliana del gobierno. Por cierto, una herramienta muy superior a 6,7,8, TVR y Duro de Domar. Hay que tener en cuenta que cualquier partido de fútbol tiene como mínimo 8 puntos de rating y algunos hasta 20 o un poquito más. Y en el caso de la selección nacional, mucho más.
Así es que en el gobierno se les ocurrió la peregrina idea (no se sabe el nombre del imaginativo creador) del denominado: “Ascenso para Todos”, que garantizaría que, si River entra entre los 16 primeros del Nacional B -lo que es bastante seguro-, ascendería automáticamente. Sin embargo, para el sufrido hincha de River, que quería ganar el ascenso por una gran distancia, este nuevo campeonato es una gran decepción, porque el equipo de Núñez se reforzó con jugadores de categoría.
¿Hinchadas felices?
A su vez, a los clubes muy bien organizados como Vélez, Lanús y Banfield, que por sus méritos ganaron campeonatos en los últimos años, no les cayó para nada bien esta reforma. Pero no les da el cuero para enfrentar a Grondona y a un gobierno que en cualquier momento les envía los inspectores de la AFIP. Cuando Raúl Alfonsín era presidente, el entonces diputado nacional Liborio Pupillo, dueño de una empresa de pompas fúnebres en Mataderos y muy querido en el ambiente, presentó un proyecto de ley para evitar el descenso de Nueva Chicago. Fue ridiculizado por la prensa política y deportiva. Sin embargo, ahora todo es posible, pese a que Grondona siempre sostuvo que los partidos se ganan en la cancha. La necesidad política lo hizo cambiar de idea y ahora, de un plumazo, pretende ascender a 16 equipos por decreto de la AFA. El gobierno piensa que los hinchas de los equipos que descienden de la primera, más los 16 que ascenderán de la B nacional, recuperarán la alegría perdida por la eliminación del mundial y de la Copa América y votarán por Cristina. ¿Sera así?

martes, 26 de julio de 2011

LA CLASE POLÍTICA Y EL PATO DONALD

Soy político argentino…
y estoy preso, por robar…
a mis votantes de siempre
¿quién consuelo les va a dar?
Es cierto y es bien sabido...
que me dediqué a estafar…
pero no veo a mis amigos!!…
¿nadie me viene a ayudar?
Y aunque yo pueda mentirles…
a todos… no regresar
cuando haya cumplido… mi pena
¿quién rayos se va a acordar?
G.A.B. (Poemas de la Argentina trágica)

Ya están muy cerca de conseguir hacer la plancha en una cloaca.
Seguramente el premio del esfuerzo más profundo y denodado se lo lleva la familia patagónica que ha dictado leyes en los últimos 8 años.
Ella, se lleva la corona del hundimiento de la Patria. Eso ya se sabe.
Pero, junto con ese hundimiento, acaso no contaba ella con arrastrar tan rápido… a toda la piara política… a toda cosa… a todo objeto o ente que tuviese algo que ver con la clase política, o con algo de olor político, o con casaca, antecedentes o con el más leve perfil político... hacia un enorme sumidero infecto.
La clase política íntegra… empieza a ser, para el pueblo, al menos en esta comarca, la peor lacra de diletantes… la más peligrosa cáfila de ladrones ofrecidos todos ellos en listas confusas, la gran bolsa séptica de la más variopinta carcoma moral en un menú rancio… para que el pueblo los elija tapándose la nariz.
Pero… se ve que la tendencia es que… ¡ya no los elige más!
Prefiere votar al Pato Donald… si este decidiere postularse.
Dicho esto, seriamente… con infinito respeto por Miguel Del Sel, que sin dudas es quien empieza a capitalizar la repugnancia por los políticos.
A cualquiera… y con sobrado fundamento… puede votarse. A un actor famoso, a un capo cómico, a un imitador, a una silueta de la farándula sin contaminar, que traiga una sonrisa en lugar de ese gesto sombrío de los parásitos que suelen olvidarse, apenas asumen, que son empleados nuestros.
Votaría cualquier cosa. A un escritor, a un medico famoso… a un Favaloro, a un automovilista del TC 2000, o al arquero de Villa Dálmine.
Póngase la firma… que si aparecen Les Luthiers… sin duda arrasan…
Incluso… y aún más… si presentan una mesa conjunta de gobierno.
Pero ¿políticos?… no… ya no tienen más tiempo…
Ya se deslizan suavemente hacia una zanja del sumidero cloacal.
Ya han sido descubiertos.
Y ojalá esa gran imbecilidad vacuna de la ciudadanía los ataje al final del tobogán para encarcelarlos a todos… empezando por quien se debe:
Las damas primero… por favor
Ni siquiera… les habría de servir hoy… poner las barbas en remojo.
Acaso tengan que borrar parte de su soberbia, si se les empieza a complicar… apenas un poco más, el panorama interno.
Y hacer un pronóstico de complicación del panorama no es un ejercicio demasiado arriesgado, teniendo a la vista todo lo que han acumulado en estos 8 años.
Lo que ocurre en el mundo, aquí… no importa un bledo.
Pueden verse las respuestas internas que se han diseñado, todas las cuales… en lugar de prevenir estructuralmente… sólo dañan u omiten.
Con muy poco, se pueden pronosticar, las consecuencias más graves.
Las fuertes complicaciones que han empezado inundar la sentina del barco… no son por los motivos que se creen.
No es el atisbo de inflación que se les deslizó inofensivamente como un virus y que ellos controlan en modo absolutamente artificial.
No es tampoco la pobreza ó la indigencia, cuyos índices fabricados por ellos mismos, empeoran cada día.
No es la intranquilidad social de las clases bajas, que pueda ampliar su perímetro… por esta contaminación de precios, ni tampoco el rebrote de la protesta social que se trata de conjurar cada media hora.
El problema es toda la estructura del Estado.
Es un “todo”… un “totus ad litteram” que falta hacer en el país…
…y es “la nada”… que yace impávida por lo erróneo, lo mediocre, lo efímero y lo improvisado que se ha hecho.
Es la base del Estado que nadie ve… y que tambalea todavía sin que nadie atine a conmoverse por la carcoma sutil de todas las instituciones republicanas en estado de raquitismo.
Es la vergüenza metafísica… irradiada desde el poder a través de su repugnancia por el capital, por la inversión y por el lucro ó la rentabilidad. Su apuesta por mantener la incertidumbre a toda costa.
Es la catalepsia increíble en la que se halla la seguridad jurídica y es también la agonía terminal del estado de derecho…propiciada desde el seno Gobierno.
Es el estancamiento y es la parálisis de las cien reformas estructurales pendientes e imprescindibles… que está fomentando una conducción embelesada… como un narcisista en el espejo… y anestesiada por los vapores de un poder acumulado que le permite someter a todos.
La educación pública… subsumida y postrada, la vergüenza por el mérito propio… y el horror por la sospecha de pensar diferente.
La cultura de la dádiva… en lugar del esfuerzo y el mérito.
Es algo esencial, “de fondo”, que no puede quedarse enmascarado eternamente. Por eso el Pato Donald o el Capitán Nemo, son mejores que cualquiera de ellos… por eso Favaloro y Olmedo se la perdieron…
Por esa especie de septicemia que se propaga sin pausa con el incentivo permanente de la dirigencia política para que todo dependa solamente de sus designios y se sufrague con la “caja”.
Ni siquiera la puja preelectoral para octubre debería ser responsable de ningún sobresalto si acaso estuviésemos en condiciones normales.
Esa puja… es totalmente inocua en un Estado sano.
Aquí no.
Aquí pone al desnudo el desquicio del sistema que les brinda espacio y andamiento, convirtiéndose en una danza obscena que lo único que logra es profundizar esa repugnancia terrible por la dirigencia política.
Se van a despilfarrar… literalmente… en una segunda vuelta que es absolutamente innecesaria, una suma de dinero como para armar dos hospitales de niños para el Chaco o para Formosa. Es así.
No lo dude. Son lacras humanas.
Resulta entonces, que las condiciones básicas para que el escenario de corto plazo se complique sustancialmente, están dadas en todos los órdenes del Estado.
Y la velocidad con que eso tenga lugar, no depende en absoluto de nada que pueda hacer la ciudadanía, toda vez que se han puesto a andar las cosas hacia direcciones impredecibles que van a resultar sólo del rumbo de la mediocridad que nos imponen.
El único rumbo que conocen los que están conduciendo hoy a la Nación Argentina. El único rumbo que conoce ella, a quien la propia SIDE le ha tenido que decir que disimule el romance con Amado Boudou o que trate de circunscribirlo a un Olivos “intra muros”. O a sus viajes de vapor.
Y allá irá… la primera mandataria, llevándoselo en el equipaje… contenta a rodar por el mundo… sin ningún plan y también sin un rumbo serio, creyendo que hay que “agredir para agradar” y suplicando inversiones que jamás… jamás… han asomado la nariz por estas tierras.
Mañosamente, ha hecho el intento mediocre de explicar a quienes tuvieron la amabilidad de escucharla, cuál era exactamente el conjunto de parches implementados ahora para resolver las imprevisiones y para amortiguar la caída vertical del superávit.
Les dice a todos, casi admonitoriamente, que necesita sus inversiones.
El oxígeno artificial para ganar en octubre no es difícil de lograr para este gobierno… frente a una ciudadanía que está completamente ajena e ignorante de todo el escenario de improvisaciones que se ha elegido transitar. Enmascarados en la caja, no han de temer en absoluto seguir andando así… a los tumbos y sin plan.
Sin contrapoderes, con su capricho plebiscitado… y cuando ya estén más cerca del final que del principio, no habrá problemas para seguir improvisando de la manera más antojadiza que se cuadre.
La irresponsabilidad colectiva es sin duda la esencia para que florezca la mediocracia. Pero aun falta un poco más de caminar desquicios para que nos llegue el Pato Donald. Todavía estamos verdes.
Fito Páez… desde la misma cloaca… seguirá recusándonos a todos.
Acaso debamos seguir viviendo así, durante algunos años al acecho, revolcándonos una y mil veces en sucesivos desencantos, mirando con perplejidad el burdel de los políticos y los aventureros que llegan en oleadas al poder sin la menor noción de respeto por su propia dignidad.
Acaso jamás llegaremos a vernos a nosotros mismos con alguna virtud ó con la más pequeña gallardía. Seguiremos siendo expertos en el arte suicida de la más resignada pasividad… en ignorar las acechanzas de las calamidades.
En burlarnos graciosamente de la enorme sombra de una colisión.
Y en esa manía… bien argentina… de preferir, primero que nada, borrar culpas… que dar batalla.
Y así habremos de ver… empantanados en otro nuevo desencanto, que en realidad, nos falta bastante trecho para salir de esta mediocracia y encontrar, lejos de esta caterva de pillos, a un Pato Donald que nos guíe.